martes, 22 de julio de 2014

Del libro "Por si las moscas"



EL AMOR CONVERTIDO EN ZOMBI

Más violento cada vez,
más falsario cada día.
En su aljaba ya no hay flechas
sino misiles teledirigidos
repletos de energía nuclear,
bombas y satélites espías,
gigantescos portaviones,
invencibles submarinos
y destructores atómicos,
armas bacteriológicas,
noticieros desinformadores
y toda clase de trampas.

Aprendió a bailar sobre el oro
y desconoce la lealtad.
No es travieso sino malvado;
prefiere envenenar a herir;
no finge sino que miente
y calcula como un banquero;
“no tiene amigos sino intereses”;
disfruta la sevicia y la crueldad;
es abyecto y despiadado
cuando se burla del dolor ajeno.

Perdió el amor su primitivo norte
cuando dejó caer su venda,
aunque sigue siendo un ciego,
porque achicharra sus víctimas,
como la luz del candil
achicharra definitivamente
al insecto que ronda fascinado
su llama temblorosa y deletérea.

Nada puede esperarse del amor,
ya convertido en asesino zombi:
fuerte sí, pero perverso,
vivo sí, pero cadáver;
menos que una pavesa
flotando en la oscuridad.

lunes, 21 de julio de 2014

Del libro "Por si las moscas"




SHORTTON

Al ratoncillo de "Preámbulo para Hamlet"

Investido de tierna mansedumbre
Shortton emula junto al director,
que lo ha entrenado para ser actor
en todo sitio donde el Sol alumbre.

Siempre obedece porque la costumbre
también ayuda para ser mejor;
bajo la pauta de su entrenador
Shortton alcanza la soñada cumbre.

Cumbre soñada por artistas todos
buscando el brillo que la fama ofrece
entre las luces de los escenarios,

mientras que Shortton con distinto modo
en su sencilla soledad parece
inmune a los aplausos mercenarios.

Del libro "Por si las moscas"



PREÁMBULO PARA HAMLET

A Mario Jurado.

Esa vez los actores no llegaron,
y Mario resolvió con mucho tino
el problema que pronto se le vino,
donde bromas y dudas no faltaron.

Los actos de la escena no quedaron
frustrados por capricho del destino,
pues Mario contrapuso al desatino
su talento que todos alabaron.

Fue entonces cuando el público aplaudió
el histrionismo de su personaje,
hasta el punto final de la tragedia,

donde el actor de Hamlet sucumbió
por un suicidio que le dio el viraje
a la trama inicial de la comedia.

domingo, 20 de julio de 2014

Del libro "Por si las moscas"



PEQUEÑO DISCURSO

Señores pontífices.
Señores emperadores.
Señores presidentes.
Señores ministros.
Señores militares.
Señores políticos.
Señores burócratas.
Señores moralistas.
Señores intolerantes.
Señores fanáticos.
Señores dogmáticos.
Señores trogloditas.
Señoras y señores:

Ustedes no saben quién soy
ni les interesa averiguarlo.
Mas si algún día, por accidente,
llegaran a descubrirlo,
persíganme, acúsenme,
tortúrenme, insúltenme,
vitupérenme, escarnézcanme,
calúmnienme, ridiculícenme,
desprécienme, ignórenme,
envíenme al ostracismo,
desaparézcanme
o simplemente asesínenme.
Pero no intenten domesticarme
porque no lo conseguirán.

sábado, 19 de julio de 2014

Del libro "Por si las moscas"



APARTAMENTO 1602

Habitaré este apartamento mientras viva
si el arrendador no decide lo contrario,
pese a tener dos goteras persistentes:
una en un rincón de la cocina
y otra en la puerta principal,
que han cedido después de repararlas,
aunque no lo suficiente.

Lo demás es aceptable,
salvo acabados y puertas interiores
que dejan un sabor desagradable
cuando se miran con detenimiento.

Aquí vivo a plena luz y a plena brisa,
pues procuro tener abiertas las ventanas,
incluso por las noches. Si despejadas,
para dejar que la Luna y las estrellas
iluminen mi rostro mientras duermo
o me hundo en profundas reflexiones.
Si tormentosas,
para mirar a través de los cristales
los destellos con patas de gallina,
escuchar la tronamenta que prosigue,
el viento que brama contra los edificios
y dialogar con los gruesos goterones
que atacan alevosos las amplias celosías.

Emocionante es observar el universo
tan cerca de mi alcoba, y dialogar con él
sobre asuntos que a los dos nos pertenecen.
En ese instante la soledad se olvida
como un cuento de hadas inseguras
y sordas al lenguaje de los elementos,
desatados por furias ancestrales
o los dulces cantares de la placidez.

Sería deleitoso compartir entonces
tantas deslumbrantes experiencias
con una mujer inteligente y bella,
cuyos afanes pornoeróticos
estén aprisionados por la ensoñación,
pues para sexo, ¿únicamente sexo?,
me basta y me sobra con las putas,
económicas y menos complicadas
que ciertas relamidas señoras de la casa.

O en su defecto, regalarme a mares
una paja de padre y señor mío,
en presencia de un cielo huracanado,
cuando no frente a la blanca Luna,
el coqueto parpadear de las estrellas,
las remotas y arcanas nebulosas,
los míticos rostros de las constelaciones
y el nítido espinazo de nuestra Vía Láctea.

viernes, 18 de julio de 2014

Del libro "Por si las moscas"



BALANZA

Para los hindúes
los puntos cardinales no son cuatro sino seis.
Para mí, tus cualidades no son veinte sino siete:
Inteligencia, belleza y juventud,
alegría, ternura, pasión y complacencia.

Para los cabalistas
los cielos no son uno sino siete.
Tus imperfecciones para mí
no son cuatro sino nueve:
Engaño, inconstancia y veleidad,
traición, frivolidad, maledicencia,
hipocresía, malicia y presunción.

jueves, 17 de julio de 2014

Del libro "Por si las moscas"



AVIDECES

Estoy ávido de luz y de belleza.
Por eso busco tus ojos.
Estoy ávido de música y de canto.
Por eso busco tu voz.
Estoy ávido de perlas y de soles.
Por eso busco tu risa.
Estoy ávido de néctares y mieles.
Por eso busco tus labios.
Estoy ávido de arrullos y suspiros.
Por eso busco tu pecho.
Estoy ávido de tactos y caricias.
Por eso busco tus manos.
Estoy ávido de prados y jardines.
Por eso busco tu vientre.
Estoy ávido de linfas y de éxtasis.
Por eso busco tu sexo.
Estoy ávido de dichas y esplendores.
Por eso te busco toda entera.

miércoles, 16 de julio de 2014

Del libro "Por si las moscas"



PLOMO

El organismo humano necesita,
entre otros variados elementos,
minerales, vitaminas y metales
ya determinados por los especialistas.

Según el comportamiento diario
de un alto porcentaje de asesinos,
el cuerpo pide más cantidad de plomo
del que la naturaleza ofrece.
¿Será de ahí su diligencia en brindarlo?

A diestra y siniestra, porque sí o porque no,
presenciamos cada día continuas balaceras
realizadas, dirigidas o provocadas,
por unos hampones mal nacidos
que se piensan soberanos y señores
de los demás habitantes de la Tierra.

Del libro "Por si las moscas"



MOSCARDONES ASESINOS

Cruzando raudos como flechas
por calles y avenidas de Colombia,
violan semáforos y atropellan gente
sobre andenes, o rodando en contravía
bajo la mirada indiferente y cómplice
de unas autoridades permisivas
ya bien domesticadas por las mafias,
urdimbre y trama del tejido nacional.

Con el impulso de su veloz carrera
producen accidentes, crímenes y atracos
que les ha valido el mote
de moscardones asesinos.

Han destripado niños y mujeres,
minusválidos y ancianos
antes de lanzarse sobre mí
con ferocidad destructora
y la vesania de curtidos delincuentes
en connotados lugares del planeta.

Menos mal que lo dicho en estos versos
ha sido apenas una horrible pesadilla,
de la cual desperté oportunamente.
De lo contrario no tendrían ahora
el testimonio de un poeta que soñó,
con claridad meridiana,
la infamante realidad de su país.

martes, 15 de julio de 2014

Del libro "Por si las moscas"



ATRACO EN NÁPOLES

Llegué como viajero
a disfrutar de las bellezas portuarias
bajo el sol de una tibia primavera,
recorrer sus calles sin temor alguno,
mirar su cielo y su amistoso mar,
sus montañas adyacentes,
sus terrazas y balcones florecidos,
aspirar la suave brisa, los aromas,
comer sus pizzas y degustar sus vinos,
dormir con placidez, bien acunado,
entre los brazos juveniles, cálidos,
de una tierna bambina complaciente,
cosas todas merecidas y buscadas
por poetas sin rumbo y solitarios.

Así, vagando una tarde sin afanes,
el azar me presentó dos feas caras
al doblar una esquina traicionera:
Los bribones, descaradamente
acercaron un 38 a mis pulmones,
con cinco esferas ágiles de plomo,
mientras sendos cuchillos dibujaban
caminos de dolor en mi garganta.

–¡Llévense todo pero no me hieran–
rugí más espantado que arrogante,
–pues siendo un simple colombiano,
sospechoso por lo tanto para ustedes
de hacerles muy sesuda competencia,
llegué apenas a Nápoles antier
con el fin de escuchar sus barcarolas,
arrebatarle diez paisajes al Vesubio
y unos cuantos arreboles a la tarde.

Del libro "Por si las moscas"



ANOCHECER URBANO

La tarde, que se va como la vida,
entre nubes variopintas,
es un sombrero de carnaval
camuflado por momentos
en el negro fantasma de la noche.

Se va la tarde, y desde mi balcón
miro la ciudad como un infierno
de gente y vehículos que cruzan
raudos y ciegos junto a los semáforos,
hacia dulces tormentos más sutiles
que arden vivaces en la intimidad.

Lejos las cordilleras se asemejan
a dorsos gigantescos y yacentes,
dispuestas para un largo sueño
bajo el manto de la oscuridad,
hasta que el Sol regresa del abismo
dominante y mortal como una espada.

Llega la noche, y aplastante cae
como un planchón de plomo
sobre la tierra exangüe.
Los tubos de neón se despabilan
sobre los rostros pálidos,
que inician su labor nocturna
en los lechos de la concupiscencia.

Miro ese ritual que se repite insano
como un salterio eterno,
mientras contemplo desde mi balcón
la debacle que consume al mundo…
Retomo el libro y continúo leyendo.

lunes, 14 de julio de 2014

Del libro "Por si las moscas"



PEROGRULLADAS

Todo se desmorona, todo:
los dioses y sus reinos celestiales,
sus ángeles, sus santos y sus templos,
los imperios y sus áulicos serviles,
las mafias con sus caudas asesinas,
la belleza, la fealdad y hasta la vida
pasaporte seguro hacia la muerte
que nos espera en la primera esquina.

Se desmoronan el amor y la esperanza,
la pasión, el recuerdo, el desengaño;
todo se desmorona, y nada queda,
ni siquiera el bondadoso olvido.
Menos el cosmos con sus claras leyes,
sus galaxias y constelaciones,
sus sorpresas y excentricidades.

Esta farsa colosal y eterna
me produce sonoras carcajadas,
que igual se desmoronan como un eco
en la profunda vastedad del caos.

A reír y a gozar porque mañana
no habrá nada de nada… Y nada es nada.
Hasta el propio desmoronamiento,
que anuncio ahora clamorosamente
fungiendo de Casandra renovada,
acabará desmoronándose así mismo
en su debacle interminable y dura.

¿Y después?...
Después no quedarán ni las palabras.

domingo, 13 de julio de 2014

Del libro "Por si las moscas"



LOS INCESTOS DE TOMÁS

Tú copulando sin descanso
con tus tías, tus primas, tus hermanas,
en un contubernio interminable,
mientras otros partían a la guerra
para matar o morir como cretinos.

Sedujiste a tu madre en alta mar
mientras viajaban por el océano Atlántico.
Ella, noble y generosa siempre,
te hizo mancebo de bragueta viva,
acto repetido en la penumbra tenue
de su espléndido aposento conyugal.

Tu padre, triunfante en los negocios,
aumentaba, sin embargo, su brecha financiera
entre las piernas de sus tres amantes…
¿Y qué noticia tienes de tu hermanito menor?

Disfrutaste el paraíso en esta tierra
salpicada de robos y de crímenes,
cuando las gestiones de tus progenitores
te sustrajeron del servicio militar,
para afianzarte como sátiro insidioso
en las alcobas de tus hembras preferidas,
siempre ardientes, deseosas y dispuestas
a consumar contigo la cópula incestuosa,
cautivadas por la furia de tus pocos años.

Mientras eso acontecía, yo,
con más edad y menos suerte,
vagaba entre poemas y arreboles,
saciándome con masturbaciones,
asimismo incestuosas y felices,
porque desde un comienzo supe
que entre mi mano y mi pene enrojecido,
existía una complicidad tan firme
como la tuya con tus bellas primas,
tus tías, tus hermanas y tu madre puta.