domingo, 28 de diciembre de 2014

Del libro "El cofre del pirata"



FINAL FELIZ

Los poemas me asaltan
como si fueran bandidos,
apuntan sus cuchillos
contra mi corazón plebeyo.
Por eso
cada día soy más pobre
en calidad y abundancia,
pues ellos mismos se hurtan,
y ha de llegar el momento
en que terminen en nada.

Entonces no habrá poemas,
ni corazón, ni cerebro,
y el mundo quedará libre
de mis querellas románticas.

sábado, 27 de diciembre de 2014

Del libro "El cofre del pirata"



DUALIDAD

Cuando veo las motocicletas
como enjambre de moscas
zumbando junto a los semáforos,
pienso en la fugacidad de la vida.

Cuando miro en las noches
la profundidad del vacío,
más allá de las estrellas,
pienso en la eternidad de la muerte.

Una contra otra
batiéndose intermitentes
para imponer su dominio
en el universo de lo desconocido.

Del libro "El cofre del pirata"



DESCUBRIDOR

Cuando el cacique indio,
con el atuendo de gala de su tribu
descendió del jet en la ciudad de Roma,
declaró solemnemente
que tomaba posesión de Europa.

jueves, 18 de diciembre de 2014

COMO TEJE SU RED EL PESCADOR - MUSICALIZADO



COMO TEJE SU RED EL PESCADOR

Como teje su red el pescador
voy tejiendo mi dicha cada día,
y aunque a veces la rompa algún dolor
una voz dice al corazón ¡porfía!

Una voz dice al corazón ¡porfía!
imitando al paciente pescador;
él encuentra tejiendo en cada día
esa dicha que anhela el corazón.

Esa dicha que anhela el corazón
es posible encontrarla cada día
tejiendo como lo hace el pescador.

¡Si con hilos de azules lejanías
fue formando su red de soñador,
también yo puedo terminar la mía!

miércoles, 17 de diciembre de 2014

MUSMÉ - MUSICALIZADO



MUSMÉ

¿Qué será que Musmé ya no canta,
qué le pasa a la flor del Japón
que no trina de amor su garganta
ni suspira su fiel corazón?

Ya en sus labios la dulce sonata
no modula su tierna canción
y no escucha la Luna de plata
los coloquios de aquella pasión.

Puede ser por su amor que ya lejos
en la tierra extranjera olvidó
dos luceros que fueron reflejos

en la noche primera que amó,
y que luego, creyéndolo espejo,
al zarpar esa luz apagó.

martes, 16 de diciembre de 2014

QUISE AMARTE UNA VEZ - MUSICALIZADO



QUISE AMARTE UNA VEZ

Premio Casa de Poesía Silva - 2014

Quise amarte una vez y yo temía
que al amarte de mí te separaras,
que sin pena ni gloria me dejaras
con un clásico adiós de cortesía.

Que a distintos amores te entregaras
en un gesto de infante rebeldía
y se quedara la ternura mía
cual lámpara sin luz que iluminara.

Esa vez ya pasó, la fe nacida
en tantas horas que vivimos juntos,
horas de pena y dicha compartidas,

le han dado a nuestras almas la certeza
de que estamos unidos por la vida
en un acto feliz... y en la tristeza.

lunes, 15 de diciembre de 2014

ADIÓS AL MAR - MUSICALIZADO



ADIÓS AL MAR

Voy a dejarte compañero amigo.
Al no escuchar tu rumoroso canto
siempre llorando soñaré contigo
en la ciudad donde maldigo tanto.

En tu recuerdo buscaré el abrigo
donde ocultar mi capital quebranto;
tú, solitario, sin contar conmigo,
serás profunda inmensidad de llanto.

Separados tú y yo, será una suerte
el misterio fatal de la agonía.
Qué podremos pedir si no la muerte,

o volver a encontrarnos algún día
en esas playas que dejé al perderte,
sobre tus olas para siempre mías.

jueves, 30 de octubre de 2014

Del libro "Poemas misceláneos"



QUISE AMARTE UNA VEZ

Quise amarte una vez y yo temía
que al amarte de mí te separaras,
que sin pena ni gloria me dejaras
con un clásico adiós de cortesía.

Que a distintos amores te entregaras
en un gesto de infante rebeldía
y se quedara la ternura mía
cual lámpara sin luz que iluminara.

Esa vez ya pasó, la fe nacida
en tantas horas que vivimos juntos,
horas de pena y dicha compartidas,

le han dado a nuestras almas la certeza
de que estamos unidos por la vida
en un acto feliz... y en la tristeza.

lunes, 20 de octubre de 2014

Del libro "Poemas misceláneos"



LOS HUEVOS DE LA POESÍA

Vanidad de vanidades

El huevo de la poesía se está cociendo ya;
ha caído en los hervores de la imaginación.
Antes cristalino y lustroso,
luce ahora una clara blanquísima y opaca
sobre una yema de amarillo mate,
envueltas ambas en su prisión calcárea.

Pronto estará listo, bien cocido,
para que pueda mejorar la dieta,
escasa por cierto, de todos los poetas
que buscan complemento alimenticio
en las despensas de la imaginación.

Pero hay poetas caprichosos
que no querrán huevo cocido,
ni frito ni revuelto,
porque con su inflada vanidad
sólo saben engullir enceguecidos
(crudos, sin sal ni condimentos)
los huevos impotentes de la mediocridad.

Del libro "Poemas misceláneos"



LOS HUEVOS DE LA POESÍA

Gustos personales

Me gusta ver la poesía como un huevo
meciéndose en las aguas salutíferas del tiempo.
Me gusta ver la poesía ovalada,
cociéndose en las calderas cósmicas,
mientras Dios ríe a carcajadas
de estos pobres mortales
que desperdician sus mejores días
escribiendo sus peores versos.

Me gusta mirar la cazuela
donde se fríen y revuelven las metáforas
que tienen forma de huevo.
Me gusta saborear la clara y la yema
de los mejores huevos poéticos.
Me gusta hacer tragar a mi enemigo
toda esa huevonada que es la poesía.

domingo, 19 de octubre de 2014

Del libro "Poemas misceláneos"



LOS HUEVOS DE LA POESÍA

Huevo revuelto

En este mundo revuelto
donde todo gira incontroladamente,
el huevo poético no puede ser la excepción.

¿Con quién tiene huevo la poesía?
Si la poesía tiene huevo,
también tengo el mío con la poesía.

Y siendo así, podemos la poesía y yo
juntar nuestros dos huevos
en la cacerola de las circunstancias,
para revolverlos cabalísticamente
hasta encontrar el punto exacto
que busca el mundo en su feroz bulimia.

No hay que confundir, sin embargo,
los huevos revueltos de la poesía y yo
con el huevo filosofal, ni con los huevos
fantásticos de Las Mil y Una Noches,
ni con ningún otro huevo,
porque los huevos revueltos
de los que estoy hablando
se parecen más a Dios que a otra cosa.

Todo poeta debe comer sin demora
el huevo revuelto de la poesía;
de lo contrario, corre serio peligro
de morir abandonado como un náufrago,
carente de alimento y esperanza
en los mares sin costas de la fantasía.

sábado, 18 de octubre de 2014

Del libro "Poemas misceláneos"



LOS HUEVOS DE LA POESÍA

Huevo frito

Sólo en la sartén del poema
puede freírse el huevo de la poesía,
no con aceite común,
ni siquiera con fino aceite de oliva.

El huevo de la poesía debe ser freído
con miel de rosas
cultivadas en el jardín del poeta,
regado con agua de estrellas,
porque sabido es
que entre la estrella y la rosa
hay un complot permanente
para que el huevo de la poesía
no caiga en sitios estériles
y pueda cumplir entonces
su función primordial:
nutrir a tristes y desheredados
como reza la sentencia bíblica.

Pero el huevo frito de la poesía
debe servirse caliente
(a muy pocos les gusta el huevo frío),
y el poeta tiene la obligación
de servir bien su alimento:
cálido, ya que el espíritu es fuego
de altas temperaturas
en la sartén autoclave del poema universal.

viernes, 17 de octubre de 2014

Del libro "Poemas misceláneos"



LOS HUEVOS DE LA POESÍA

Huevo cocido

¡La poesía tiene huevo!
¿Será por tanta huevonada
que escribimos los poetas?

Si la poesía tiene huevo
debe ser un huevo bien cocido,
no tibio ni blandito,
y menos de cualquier manera.

Debe ser un huevo duro,
cocido en el caldero de la imaginación,
en las aguas hirvientes de los mares perpetuos,
sobre el horno encendido de las constelaciones,
bajo la mirada impúdica de los dioses paganos
o en la envolvente de un solitario Dios.

¿Qué mago –me pregunto–
puede cocer el huevo inasible de la poesía?
¿Entre los hervores de qué líquido
coagular su yema de amarillos ojos
y su clara transparente y pura?...

Sólo el poeta sabe semejante alquimia,
siendo el único llamado a degustar
en la mesa de los sueños tan generoso manjar.

Huevo que nunca mueres,
huevo que te cueces en cada poesía,
huevo de innumerables formas y texturas
divinas y profanas:
Quiero tus nutrientes hoy
cuando aún la vida me sonríe
como duende juguetón y tierno
entre gallinas de un mágico galpón.

Del libro "Patente de corso"



VEINTICUATRO

Viajamos hacia un nuevo oscurantismo
si es que de él escapamos una vez;
el caso es que rodamos al abismo
saltando del derecho y del revés.

Mezclando vasallaje y altivez
se conforma un odioso populismo
con hampones salidos de la hez
que aparentan perfecto mesianismo.

De nada servirá que brille el Sol
si las sombras imperan soberanas
en cerebros con mecha de farol

y ambiciones de simple barragana
que piensa más acá de su perol
y se vende por una palangana.

Del libro "Poemas misceláneos"



LA APARICIÓN DE JOSÉ

Yo andaba por el desierto
junto a la playa (y esto no fue un sueño),
cuando apareció María, cálida como un Sol,
tierna como la brisa marina,
temblorosa y lejana como una estrella.

Sus ojos brillaban con un fulgor travieso
repletos de inmensidad en el cielo plomizo
de mis pocas esperanzas y alegrías.
El mar en calma, con sus olas tranquilas
besaba los extremos de su desnudez.

¡María!, grité con la ansiedad
de un adolescente extraviado,
mientras ella, atónita y desconfiada
miraba los pasos inseguros de mi acercamiento,
como si fuese un fantasma surgido de las arenas
bajo la noche embrujada, dispuesto a despojarla
con manos gaseosas de su nocturna belleza.

Apenas había llegado junto a su forma morena
cuando escuché de su boca, nutrida de imprecaciones,
la voz ronca y vacía como violín sin cuerdas,
que sentenciaba imponente contra mis pobres oídos:
¡Anda tú, demonio de los demonios!
¡No soy ninguna María! ¡Yo soy el negro José!

Del libro "Poemas misceláneos"



CONFESIÓN DE UN VIEJO MARINO

Soy un viejo lobo de mar
a quien se le han muerto
todas las madres de sus hijas,
pero no sus mares interiores.

Soy un viejo marino
que lleva en su corazón
el rugido de las olas
y las grandes tempestades
que pugnan por invadir
las desconocidas playas
de la poesía y la locura.

Soy un viejo lobo de mar
que no da brazo a torcer
en las noches bohemias
del delirio y la imaginación,
gozadas en bares marginales,
especialmente aquellos
marcados por el desenfreno
y la danza de ritmos ancestrales.

Soy un viejo marino
que vive con la inocencia
de una tarde septembrina,
cuando las hojas caen
como trofeos amarillos
de la estación ya ida.

Soy un viejo lobo de mar
que morirá en su ley
borracho de amores y de vida,
como sólo pueden hacerlo
los eternos anarquistas
de las falacias del mundo.

jueves, 16 de octubre de 2014

Del libro "Poemas misceláneos"



CANCIÓN DE LOS NÁUFRAGOS OLVIDADOS

Somos los náufragos olvidados
en la mitad del mar.
Qué lejos están los puertos
y qué lejos nuestros amores;
nadie se acuerda de las penas
que padecemos en la mitad del mar.

Todo es jolgorio en la tierra firme;
sólo nosotros lloramos
porque las penas son hondas
en la mitad del mar.

Lejos muy lejos se oye cantar
a los amantes de un viejo puerto;
sólo nosotros lloramos
en la mitad del mar.

No somos ya ni un recuerdo
en la inmensidad marina;
somos muertos hace siglos
en la mitad del mar.

Somos los náufragos olvidados
que el mundo entero dejó
sin una tabla salvadora
en la mitad del mar.

Mientras el universo ríe
sólo nosotros lloramos
en la mitad del mar.