jueves, 10 de julio de 2014

Del libro "Por si las moscas"



DON ALFONSO RODRÍGUEZ

Pulcro en el vestir y de palabra fácil,
amplia sonrisa y dientes pronunciados,
franco en expresión, amante de las normas,
comprensivo con alumnos y colegas,
respetuoso y tolerante con el mundo.

No carente de un rigor adusto,
defendió la disciplina y el civismo
como algo parecido a lo perfecto.
Excelente pedagogo y sabio
en enseñanzas y argumentaciones.

Maestro de mi vieja escuela,
amigo leal como ninguno,
que con amor paterno corrigió
mis fieros y constantes desafueros
de joven indomable y tímido.

Por él descubrí las emociones
que producen la música y el canto,
el placer del dibujo y la escritura,
el respeto por las matemáticas,
la historia universal y lo científico.

Ignoro si aún vive, y en qué sitio
de esta ciudad arrebatada y bella
que no quiere dejar la Edad del Plomo,
donde habito quizás desconocido
mientras voy amansando los leones
que rugen en mi pecho como un trueno.

Donde quiera que vaya don Alfonso
le rindo el homenaje merecido,
el más sincero que pueda dar mi afecto,
en tanto siga respirando el aire,
cada vez contaminado y fétido
por los miasmas que supura el suelo
de esta dura y singular metrópoli.

miércoles, 9 de julio de 2014

Del libro "Por si las moscas"



LOS PODEROSOS

Nada cambia, pero esta realidad
que aplasta como un tanque de guerra,
hará que todo se desplace hacia peor:
los humanos degradándose,
la naturaleza degradándose,
el planeta degradándose,
el infinito (que quizás no existe)
degradándose igualmente,
la eternidad (nunca comprobada)
degradándose aún más
en su largo camino a lo innombrable.

Sin embargo, dentro de mí palpita
una alegría y un placer malvados
cuando queda en evidencia
la corruptela de los poderosos.

Nos hablan de moral y democracia,
derechos humanos, justicia y libertad,
pero sus podridos cerebros sólo albergan
el germen virulento de la destrucción.

En tanto yo, pavesa extraviada
en las cavernas de la oscuridad,
desde mi cubil dibujo para ellos
una sonrisa burlona y despectiva,
como un epicúreo consuetudinario
que goza los dones de la vida,
aunque el dolor me asalte.

También, cuando la duda
me hiere rigurosa en la desgracia
y mi estoicismo indomables,
estallo como loco en carcajadas
frente a los poderosos del mundo,
por su franca estolidez desventurada.
¡Aleluya! ¡Aleluya! ¡Aleluya!
El tiempo de la farsa ha terminado.

martes, 8 de julio de 2014

Del libro "Por si las moscas"



TRUJAMÁN

Soy un experto trujamán,
no de dioses ni de reyes,
sí de los marginados del amor
el placer y la esperanza.

No pronostico ni traduzco males
fuera de la dura realidad,
no doy consuelo ni prometo nada,
pero mis palabras son veraces,
y en ocasiones, sabias.

Por eso perduran en el tiempo
como la buena poesía,
en la memoria de los mejores
comensales del anonimato.

Trujamán honesto y franco
que va con la verdad
y su palabra histórica,
intérprete de luchas y avatares
en las palestras del mundo.

No adivino el porvenir
aunque tengo facultades para ello,
pero el eco de mi verbo es limpio
y resuena en lugares imprevistos,
repitiendo lo que será después
de haberse derrumbado todo.

Del libro "Por si las moscas"




NAUFRAGIO

Zarpamos del puerto una mañana
dejando en el muelle los amores,
una lágrima, un retrato, una postal.

En medio de la tromba y los relámpagos
nos batimos estoicos
defendiendo nuestra última esperanza.

Aquel noble capitán y los marinos
fuimos blancas nubes,
blancas nubes flotando sobre el mar.

lunes, 7 de julio de 2014

Del libro "Por si las moscas"




MALDICIÓN

La hora en que yo muera
(¡ y el día esté lejano!)”
no quiero ceremonias de ninguna clase.
¡Lejos de mí toda parafernalia!

A los que ignoren mi deseo póstumo,
pestes y desastres los invadan siempre
como ratas voraces y dañinas,
hasta la décima generación.

Exijo procedimientos limpios,
rápidos, sencillos y discretos,
aunque mejor sería
morir en la mitad del mar,
lejos, muy lejos del contacto humano.

Así, los voraces tiburones,
mis eternos amigos respetables,
tendrían su banquete submarino,
digno del inmenso Poseidón.

O bien a gran altura cuando estalle
la nave que me lleva a otras tierras,
abrasado por sus llamas voladoras
que consumen los cuerpos en el aire.

¡Eso es morir!, no entre las sábanas
de una cama doliente y anodina,
con sudores y lágrimas insípidas,
o tontos comentarios de pasada
que indignan mi silencio y mi ataúd.

Del libro "Por si las moscas"



CANCIÓN HUMANA

Se extinguió la fauna,
se extinguió la flora,
y yo me siento solo
como un agonizante en el desierto.

No hay flores en el campo,
no hay simios en el bosque,
no hay aves en el aire,
no hay peces en el mar.

Todo es triste y desolado
sobre la faz de la Tierra;
gases tóxicos respiro,
basuras son mi lecho.

Aquí yazgo moribundo
sin poder escapar a mi destino;
es total la oscuridad
cuando se acerca el alba.
Todo ha muerto y estoy solo
como un agonizante en el desierto.

domingo, 6 de julio de 2014

Del libro "Por si las moscas"



LIBROS

Diamantes,
plata y oro es lo que guardo
en mi pequeña biblioteca personal;
recuerdos de un pasado
donde apoyo el intelecto y todas
las supremas inquietudes del espíritu.

Herencia de los siglos
en busca de la vida y de la luz,
compendiada en amigos silenciosos
que alegran amorosamente
mis horas de reposo y soledad.

Patrimonio de aquellos
que no saciamos la sed
sin la magia del conocimiento;
antídoto eficaz y permanente
contra la eterna infamia.

Del libro "Por si las moscas"



ABORÍGENES

Aborígenes de Norteamérica,
masacrados pero no vencidos,
cantan sus himnos triunfales
desde la profundidad del tiempo.

Aborígenes de Centroamérica
pintan de colores su cotidianidad,
rechazando a los colonizadores
con entereza inusual.

Aborígenes Suramericanos,
menospreciados y ofendidos,
persisten en su lucha libertaria
bajo el eco ancestral de sus mayores
en las cordilleras de los Andes.

Aborígenes del mundo,
indiferentes a la tecnología,
beben el agua fresca de los ríos,
obteniendo con su alquimia
el elíxir de la eterna juventud
en su lucha por la libertad.

Del libro "Por si las moscas"



ARCO IRIS

Con tus siete colores deslumbrantes
iluminas el paso de los siglos.
Desde el alba de los tiempos vives
embrujador y esquivo,
entre nubes y agua suspendido
mientras las gotas caen.

En cascadas y otros sitios
donde las corrientes cantan
sus amores y tristezas húmedas,
ofreces, pulverizados bajo el sol,
tus anillos y joyas fascinantes,
siempre dispuesto
a embellecer el mundo.

sábado, 5 de julio de 2014

Del libro "Por si las moscas"



POESÍA

Sola en las librerías
y estantes de las bibliotecas,
casi nadie me convoca
aunque soy la silenciosa
comunión de los humanos.

Pero aquellos que me buscan
comprenden perfectamente
el misterio de la eternidad,
y no serán destruidos,
porque soy sustento y canto
del universo en acción.

viernes, 4 de julio de 2014

Del libro "Por si las moscas"



LULÚ

Llevó una vida muelle
y fue dama longeva.
Ciega y casi sorda,
había perdido los dientes,
fuera de otros achaques
naturales de su edad.

De pelo blanco y rizado,
estaba siempre dispuesta
a prodigar ternura.
Mimada y frágil como pocas,
nació para querer y ser querida.

Su porte diminuto
dejó dulces recuerdos
en sus enamorados.
De tres maridos que tuvo,
dos vivían con ella
y el otro anduvo lejos.

Paz en su descanso eterno
para esta perrita fascinante
que supo despertar amor
en quienes la conocimos.

Adiós bella Lulú:
Pronto te haremos compañía
en esa dimensión desconocida
donde el silencio abraza
y el dolor no cabe como en la vida,
de tristezas llena.

Del libro "Por si las moscas"



MI PRIMER AMOR

La vi nacer bajo el cambiante cielo
de una finca llamada La Cascada,
en la ubérrima vereda de El Rosario,
municipio del frío Yarumal.

Escasos seis años yo contaba,
y ella impúber, me miraba y se lamía.
Retozábamos en los verdes pastizales
de aquella tosca región privilegiada.

En tardes de sol, o de neblina,
antes de separarla de su madre
para conducirla hacia corral,
ensayábamos besos y caricias
con esa inocencia distendida
que manejan los amantes niños
al hallarse en silencio y soledad.

Hoy recuerdo igual que un sueño
a mi blanca ternerita enamorada
bajo los días azules de la infancia,
donde todo era fresco y perfumado
como una tierna rosa sin espinas,
en el jardín de mi primer amor.

jueves, 3 de julio de 2014

Del libro "Poética de las sombras"



NOCTURNA NAVE CÓSMICA

Me proyecto en la noche de los siglos
donde anida el insondable porvenir,
imaginándome un velero poderoso
que un día llevará nuestras miserias
a espacios ignotos, conquistados
después de morar tantos milenios
sobre el dorso maltratado de la Tierra,
madre de obscenos y bastardos hijos.

Viajo ahora entre lejanos soles
con mi sueño endemoniado y cósmico
sin jamás detenerme en ningún astro,
impulsado por esa lona inmensa
que flamea desde hace mucho tiempo
sobre mi calva cabeza derrotada,
conduciendo poderosos instrumentos
que hablarán de nuestros grandes males
a remotos habitantes de otros mundos,
en las tinieblas de la inmensidad.

Sobre costas aún desconocidas
veré la suerte de la especie humana
cuando mi nave, destrozada y sola,
se abata en playas oscuras y desiertas
de algún planeta gigantesco y raro.

¡Zarpa, zarpa embarcación soñada!,
hacia el espacio profundo y desolado,
mientras caigo en la secreta noche
de la muerte que llega inexorable
a impedirme con paso lento y frío
contemplar las hazañas de mi sueño
en un concierto universal de sombras,
donde habrá de acabar mezquinamente
mi contradicha condición mortal.

miércoles, 2 de julio de 2014

Del libro "Poética de las sombras"



LA MURCIÉLAGA DE SURINAM

Murciélaga-vampiro
del continente americano,
habito especialmente en Surinam
infectada por el contacto sanguíneo
de los azeman varones.

Soy un ser común de día,
pero al caer la oscuridad
me convierto en la murciélaga
que vuela imparable hasta sus víctimas.

Cuando hallo una mujer durmiendo
le clavo mis caninos en la piel,
por donde brota, caliente y abundante,
la sangre que deseo y necesito.

A la mañana siguiente
la víctima está pálida y débil,
contrariamente al suscrito
que apacible descansa en su ataúd.

Los que enfrentan temerosos
mis noctívagos desmanes
con escobas cruzadas
en el umbral de sus puertas,
fracasan estruendosamente,
pues huyo a lugares más propicios
donde pueda dormir una mujer
con sus dedos rollizos descubiertos
para mi sed insaciable y contumaz.

martes, 1 de julio de 2014

Del libro "Poética de las sombras"



VIAJEROS DEL MÁS ALLÁ

Atravieso cada noche el territorio británico
presagiando la muerte de los desdichados
cuando cruzo con mi silueta escuálida
en un carro tirado por dos viejos caballos
que conducen tres fantasmas silenciosos
cuyos cráneos oblicuos no se ven
porque pretenden ocultar sus rostros.

Pasamos al filo del crepúsculo,
al mezclarse lo negro con lo blanco,
y si alguien sorprendido mira el carro,
nos hundimos en la oscura noche
prometiendo que un pariente del curioso
ha de seguirnos a la eternidad.


Del libro "Poética de las sombras"



UN ESPÍRITU IRLANDÉS

No ataco las conciencias limpias
ni a los que llevan una vida recta;
sólo me aparezco a chantajistas,
desleales, matones y políticos,
corruptores de niños y embusteros
que quieren eludir impunes
la imperfecta justicia de los hombres.

Mi silueta, incompleta y terrorífica,
pareciera de bruja si no fuera
por mis molares que trituran huesos.
Me ven elegante y seductora,
cuando no como una yegua negra
de ojos quemantes y afilados dientes.

Represento un espíritu irlandés
temido por todos los bellacos,
que actúa contra ellos
en sus andanzas nocturnas,
incluso, trastornando su razón
para impedirles descansar tranquilos.