lunes, 5 de mayo de 2014

Del libro "Poemas siderales"



SENTANDO CÁTEDRA

Sabemos la velocidad de la luz
mientras ésta se propaga en el vacío,
pero no cómo se porta en el planeta,
cuando merma considerablemente.

Ignoramos con frecuencia
que la refracción depende
de la longitud de onda,
que cuanto menor sea ésta
más puede refractarse aquélla.

Con la reflexión es diferente:
Los rayos luminosos rebotan
contra superficies planas
como pelota contra la pared,
regresando así la luz que choca,
por un ángulo igual al que llegó.

La conformación de imágenes
por la ley de refracción y reflexión
se da cuando los rayos luminosos
presentan relativa y similar alineación,
antes y después del objeto.

La lente forma imágenes puntuales
con dos prismas, base contra base,
siguiendo las leyes regidoras
de la materia en cuestión.

Con estos elementos básicos
te dicto la lección primera
sobre ciertas disciplinas primordiales,
porque eres miope en asuntos amorosos
y me has tornado especialista en cátedra.

Del libro "Poemas siderales"



LOS TIEMPOS

Prefiero el tiempo por escalas naturales:
el movimiento de los astros,
la acumulación de las capas geológicas
y hasta el cauto crecimiento de los árboles.

Me gustan los cronómetros primarios
como el de la rotación terrestre
y otros igualmente universales,
más que el monótono tic tac
de relamidos relojes de pulsera.

Cómo acelerar la marcha
hacia tu cuerpo cálido:
¿Por medio del tiempo universal?
¿Por ese otro de las efemérides?
¿Con el climático de la Tierra?
¿Con el dinámico baricéntrico?
¿A través del doméstico civil?
¿Con el sideral o atómico
de carácter internacional?

Por favor, dímelo tú
que puedes combinar
complicadas ecuaciones algebraicas
con los fogosos deleites de tu cama.

sábado, 3 de mayo de 2014

Del libro "Poemas siderales"



PTOLOMEO

Fueron necesarios 2.000 años
para demostrar que andabas en error,
que la Tierra no era el centro
de tus delirios fantásticos.

Describiste las órbitas celestes
en un montaje perfecto
de movimientos circulares,
que ofuscaron incluso los cerebros
de ilustres renacentistas.

Tu ingenioso sistema cosmológico
fue una singularidad poética,
con la cual testimoniaste la llegada
al hermoso planeta de los simios.

viernes, 2 de mayo de 2014

Del libro "Poemas siderales"



NUTACIÓN

Estoy borracha –dice la Tierra–
por los caminos del Cielo,
cabeceo, doy tumbos, me acoquino
y me salgo de la eclíptica.
Sin embargo, no soy yo
sino ciertas estrellas envidiosas
que quieren denigrarme ante los dioses.

El polo celeste muda de lugar
y eso desconcierta mi carrera,
porque no puedo dormir
con tanto bamboleo cósmico.

Los ángulos ecuatoriales cambian
por sus hábitos excéntricos,
mientras yo aquí,
rodando como pera en el vacío,
debo asumir esta carga de cornudos
que aumenta inexorablemente.

La Luna, el Sol y los planetas,
cuando ejercen su atracción fatal
sobre mi cintura grávida,
me ponen en difícil situación
frente al espacio y el tiempo.

Por eso perpetúo mi embriaguez
contra el gusto de los impostores
y farsantes de las matemáticas
que presumen conocerlo todo,
pero ignoran que me voy a reventar.

Del libro "Poemas siderales"



MIENTRAS AGONIZO

Mientras agonizo en este puntito azul
perdido en la inmensidad,
los astros perfeccionan su carrera
por las sendas azarosas y profundas
del espacio-tiempo que construyen a su paso.

Los agujeros negros devoran nebulosas,
o éstas compactan sus gases inestables
de manera caprichosa y refulgente,
para luego dispararlos como rayos
sobre un enjambre de planetas niños,
en una orgía de núcleos danzantes
que se mueven
por el interno cascarón del átomo.

Todo marcha hacia la nada:
zodíacos, satélites, galaxias,
asteroides, planetas y constelaciones,
porque este universo expansionista,
más allá de los conceptos y delirios
que forjaron la pasión y la locura,
es apenas el ensueño de unos dioses
que sueñan y se sueñan a sí mismos
en el tálamo intangible del vacío.

Mientras agonizo
en una eternidad inexistente,
este puntito azul imperceptible
para el ojo de un Dios desconocido,
va muriendo también como una oruga
que nunca pudo desplegar sus alas
en los negros territorios de la muerte.

jueves, 1 de mayo de 2014

Del libro "Poemas siderales"


AVATARES CELESTES

El cristianismo,
cuya principal característica no ha sido la humildad,
resolvió, después de la reforma protestante,
exterminar el paganismo del cielo:
Argo Navis fue el Arca de Noé;
Eridanus se convirtió en el Mar Rojo;
el Santo Sepulcro descansó en Andrómeda;
los Tres Reyes Magos vencieron a Hércules
como si fuera un alfeñique,
y así sucesivamente hasta cambiarlo todo.

Como el zodíaco debía tener
el nombre de los doce apóstoles,
Tauro se transformó en San Andrés,
Géminis en Santiago el Mayor,
San Juan Evangelista falleció de Cáncer,
Santo Tomás no metió el dedo en Leo
sino la mano entera,
Santiago el Menor vivió y murió Virgo,
San Felipe se santificó libra por libra,
Escorpión picó a San Bartolomé,
y no sigo la lista porque me mareo.

Los cristianos borraron la corte celestial pagana
que había gobernado el destino de los hombres,
para bien de tramposos y cretinos
que proliferan como ratas
en esta decadente sociedad Occidental.

miércoles, 30 de abril de 2014

Del libro "Poemas siderales"



EL EMPALME GRIEGO

Cuando Alejandro conquistó el valle
entre el Éufrates y el Tigris,
le dio el nombre de Mesopotamia.
Desde ese instante
los griegos se dirigieron al cielo
para escrutar sus designios:
las Pléyades, Praesepe, Spica y la Balanza
fueron rebautizados como Tauro,
Cáncer, Virgo y Libra respectivamente.

Igual rebautizaron el camino de Anu
con el nombre de Zodíaco
(camino de las figuras o los animales);
expandieron la eclíptica en cada lado
de seis a ocho grados para ingresar a Mercurio
que se aleja hasta siete de la carrera solar.

Los caldeos predecían por razones de Estado,
los griegos como privilegio de la aristocracia;
los romanos elaboraban el horóscopo
para escudriñar su destino en las estrellas,
con el fin de obtener tranquilidad.

Y tú, protagonista del tercer milenio,
¿también practicas el empalme griego?

martes, 29 de abril de 2014

Del libro "Poemas siderales"



LA CUNA DE LA ASTROLOGÍA

Fuera de Sin (Sol) y Shamash (Luna),
que viajaban por los senderos de Anu,
existían cinco seres autónomos y brillantes
desplazándose por esa franja del cielo;
su intensa luz y libertad de movimiento
los mostraban como entidades superiores
e independientes de cualquier rebaño.

Se les dio el nombre de Bibbu (chivos salvajes),
por sus características claramente definidas:
Mercurio, el más cercano al Sol
y oculto entre sus resplandores,
decidió admitir a Nego, dios esquivo,
astuto, inconstante y desconfiado.

Venus, con su hermoso brillo,
vespertino o matutino según la época del año,
protegió a Ishtar,
ardiente y sicalíptica deidad de la Naturaleza.

Marte, rojizo y de rápidos desplazamientos,
fue la residencia de Nergal,
dios de las batallas, vengativo,
perverso, violento y sanguinario.

Júpiter, albino y majestuoso,
hospedó a Marduk rey de los dioses,
implacable, lujurioso y férreo.

Saturno, amarillento y despacioso,
albergó a Ninurta, anciano malgeniado,
decano de los dioses e iniciador del tiempo.

Por lo anterior fue fácil determinar
los cambiantes caprichos de los dioses;
nació entonces la astrología
con sus cálculos ambiguos pero necesarios,
para bien de las castas sacerdotales y otros poderosos
que nunca desistieron de dominar el mundo.

lunes, 28 de abril de 2014

Del libro "Poemas siderales"




MI ARQUEOASTRÓNOMO DE CABECERA

Mi arqueoastrónomo de cabecera dice
que en las tablillas de escritura cuneiforme
halladas en las ruinas de la biblioteca de Nínive
consta que religión y astronomía fueron hermanas gemelas,
que cada una de las estrellas que miramos
era el alma de algún antepasado muerto;
las más brillantes correspondían a los sacerdotes
y reyes que gobernaban entonces.

Surge la sospecha de que estos encumbrados caballeros
fueron seguidos por hermosas concubinas
que alegraban su permanencia en el cielo;
agrupados por familias y enamoramientos
fundaron las constelaciones y los signos zodiacales
que conocemos hoy.

Los tres rebaños seguían
uno de los tres caminos conocidos:
El del norte, alrededor del polo celeste,
era el camino de Enlil;
el del sur, saliendo por el este y poniéndose por el oeste,
el camino de Ea,
y el del centro, siguiendo la trayectoria que pasaba
por la parte más alta del cielo, el camino de Anu.

Existían otros rebaños,
entre los cuales se hallaba el señor de la sabiduría,
habitante de la Luna;
la señora de la justicia, representante del Sol;
Nego, el dios mensajero;
Ishtar, diosa de la belleza y la fertilidad;
Nergal, dirigente de la guerra;
Marduk, el soberano de todos,
y Ninurta, emperador del tiempo.

Con sus palacios y súbditos, invencibles en lo alto,
estas almas (estrellas),
dominadas por los movimientos de la Tierra,
seguían sus senderos estelares
a través de los días y las noches,
representando el mito babilónico de la creación
y el de los monstruos que lo protagonizaron.

domingo, 27 de abril de 2014

Del libro "Poemas siderales"



EL ASTRÓNOMO Y YO

El astrónomo explora el universo
mientras yo
naufrago en las supersticiones.
El astrónomo escucha respetuoso
y yo le pregunto al astrónomo:
¿Influyen los astros en mi proceder?
¿Cuál es mi constelación particular?
¿Cómo distingo el planeta que me rige?
¿Cómo puedo construir mi carta astral?
¿Cómo se llama la estrella más pequeña?
¿Dónde puedo ver mi signo zodiacal?
¿Podría descubrir uno nuevo para mí?
¿En qué momento nacieron las estrellas?

El astrónomo no sabe responder
pero asegura que investigará
para darme respuestas positivas.

Después me dice que su gestión no ha concluido,
que nunca concluirá
porque cada respuesta trae más preguntas,
en un ciclo interminable,
sobre los terrenos del conocimiento
y los mares de la imaginación.

Del libro "Poemas siderales"



HIPERMETROPÍA

Los efectos de una explosión
son siempre desordenados:
Materia por aquí, materia por allá,
volando sin rumbo establecido;
enormes masas y partículas pequeñas
cayendo por todas partes.
Y no será de otro modo
mientras siga dominando el portentoso Big Bang.

Un cosmos perfecto es el mustio resultado
de nuestra corta visión existencial,
que no alcanza a comprender las consecuencias
de la expansión primigenia.

Lanzo mi grito imperativo y duro:
¡Hipermetropía! ¡Hipermetropía!,
para entender de una vez (y escribirlo si es posible)
el caos de este drama universal
que nos compete a todos
los que intentamos comprender la realidad.

sábado, 26 de abril de 2014

Del libro "Poemas siderales"



EL BIG BANG

Aseguran los científicos
que en el instante de la Explosión
sólo existieron partículas elementales
y una luz muy intensa, ¡mucha luz!
Que pasado el cataclismo primordial,
la temperatura comenzó a caer,
dando forma y cualidades a los núcleos atómicos.

El espacio y el tiempo
fueron hinchados al comienzo,
permitiendo que la materia original
se expandiera indefinidamente.

Llegaron otros cambios para el recién nacido
al formarse las estrellas,
galaxias, nebulosas y planetas,
satélites, cometas y asteroides.

Mientras tanto, la temperatura disminuía
y la expansión continuaba,
con un trasfondo de estática difusa
en las ondas de radio, flotantes como ángeles
por los oscuros rincones del espacio.

Las pequeñas y grandes perturbaciones
en la distribución de la materia,
formaron los sistemas astronómicos de hoy,
ampliados por fuerzas gravitacionales
que ejercen su labor en el mundo conocido.

Por esas y otras cosas,
deslumbrantes para los poetas,
se formó la teoría portadora de mayor prestigio
y sustentación experimental entre los científicos,
conocida y explicada como el fastuoso Big Bang.

viernes, 25 de abril de 2014

Del libro "Poemas siderales"



COSMOLOGÍA MODERNA

Antigua como la humanidad
es la cosmología especulativa;
la experimental es reciente
y puede llamarse cosmología observacional.

El hidrógeno es el hidrógeno
en cualquier lugar donde se encuentre;
absorbe y emite con igual frecuencia
fotones sobre el catre de mi enamorada,
mi envejecido escritorio,
el planeta más lejano o la galaxia vecina.

¿Cuál es la historia general de todo?
¿Presenta el cosmos un origen cierto?
¿Cómo se reparte la materia en el vacío?
¿Cuántos tipos de materia existen
y cuál es su composición real?...

Esas preguntas las responde,
paso a paso y con el tiempo,
una disciplina científica nacida
de la relatividad general,
denominada cosmología moderna.

Del libro "Poemas siderales"



EL UNIVERSO Y YO

Estoy en el universo y el universo está en mí;
converso con el universo y él me revela sus secretos.
Moriré antes que el universo,
pero un día él morirá también;
así moriré dos veces,
porque el universo y yo somos uno
y ambos marchamos hacia la desintegración,
que es la realidad.