viernes, 16 de enero de 2015

Del libro "Poemas misceláneos"



LA HECHICERÍA Y LO DIABÓLICO

La hechicería no es una superstición
y lo diabólico pertenece al reino de la luz,
Son gritos de libertad
lanzados por voces ancestrales,
consignas de rebeldía milenarias
salidas por la boca de los marginados,
de los portadores de vida,
hombres y mujeres perseguidos
por la vesania de los inquisidores.

La hechicería y lo diabólico
habitan en los genes de los desheredados,
como una bendición patas arriba
que redime, sin más y para siempre,
las antorchas que titilan
en el centro vital del atavismo.

Son el vuelo de las águilas doradas,
el rugir de las olas en los mares,
el viaje sin regreso de la fantasía,
el laberíntico mundo de los sueños,
el retorno de las migraciones,
el testigo de los torturados,
la cuna donde yace el universo.

miércoles, 14 de enero de 2015

Del libro "Poemas misceláneos"



VIAJES Y FORMAS DE BELCEBÚ

En los viejos barcos que cruzan los océanos
desde tiempo inmemorial, y más precisamente
en los sueños delirantes de los esclavos,
en las faltriqueras de algunos marineros,
en los cofres sellados de ávidos piratas,
en las valijas repletas de los inquisidores
que viajan listos para estrenar su látigo
o el potro de tormento de las tecnologías,
viaja también, como un don Juan, orondo,
Belcebú el tolerante, señor de los infiernos,
el que cruza los mares para cazar incrédulos
como cruzan los patos su corral y su estanque,
y con su magia negra burlarse de los blancos.

Lo he mirado en las noches, jovial como un enano,
con sus cuernos de cabro y su chivera hirsuta
montando las doncellas que acorrala en las costas
o en los claros selváticos que invitan al sabbat,
volando como un pájaro sobre los matorrales,
comiendo como un gigante
e incendiando las tierras que horadan sus pezuñas.

A veces es un gentleman que agrada a las señoras
y un amigo sin tacha para el cornudo esposo,
lo mismo que un juguete para niños de brazos
que miran inocentes sus cachos y su cola.

En ciertas ocasiones es como un gato negro,
un perro sin patas o liebre sin orejas;
así por todas partes, desde África hasta Europa,
desde el Norte hasta el Sur, por Asia y por América,
viaja como un grumete o fino capitán,
siempre cantando y riendo, libre como un don Nadie,
ya que en todo tiempo fue un bravo navegante
que supo inflar sus velas con pedos perfumados
en las noches de Luna y en días invernales.

Así es don Belcebú, señor de los infiernos,
el grande y omnisciente caballero del mundo.

martes, 13 de enero de 2015

Del libro "Poemas misceláneos"



RAZONES PARA EL SUICIDIO

He venido desde lejos,
de los abismos del cielo y las praderas del caos,
del mundo donde el sueño
suele confundirse con la realidad.

Padecí los placeres más exóticos
y disfruté los dolores más agudos.
Mi hambre y sed fueron saciadas por los dioses
en el cuenco nauseabundo de singulares demonios
bajo toldos pintados en orgiásticos festines,
donde engullí con verdadera gula
los diferentes manjares de la vida.

En los muslos ardientes de las vírgenes
escancié néctares deleitosos,
brindados todos ellos
por los perfectos mandatarios del amor.
También con putas de miserable aspecto,
aunque de alma dolorida y buena,
trajiné los caminos de la depravación
en cuartos prostibulariamente tristes,
cuando no con mancebos victoriosos
de aterradora audacia
y una orfandad injusta, desolada y cruel.

Los desengaños no me han sido ajenos,
pues siento fresca aún
la herida insana de mi última derrota
en el campo minado de las tribulaciones.

En mi viaje perenne hacia la soledad
he creído y descreído al mismo tiempo,
he orado y blasfemado con un furor sin freno
y una lengua venenosa y rápida.

Sucumbí ante vicios inefablemente obscenos,
y lo que es peor aún:
ante una turba de virtudes consagradas.
Soy la bestia y el ángel que se agitan
en su propia y fatal contradicción.

Ataqué sin piedad lo establecido
con ese nihilismo que siempre me acompaña
hasta en momentos de fugaz cordura,
o cuando alcanzo la región del éxtasis.

Soy el hastiado del mundo
y deambulo en silencio como un paria
por estas calles de mierda que me asfixian.
Soy la soledad y el tumulto que me agobian
con sus garras de cuervo mitológicas,
en mitad de la pena que me imponen
el falso orgullo y mi pasión perpetua,
soledad y tumulto que no cesan
ni en la palabra que resta del silencio
ni en mi silencio y pudor como poeta.

Del libro "Poemas misceláneos"



SÚPLICA DESESPERADA
DE UN AMANTE DEBILITADO
AL ARCÁNGEL BICEFAEL

Consuelo de Dios
que provocas los pecados del mundo,
no le niegues a mi amada
(por delante y por detrás)
el éxtasis continuo de tu divina gracia.

Ayúdame a consolarla en noches necesitadas,
llenas de luna y de estrellas,
o cuando la oscuridad lame como un perro
los bordes de su cama.

Oh, seguro Arcángel mío:
No me dejes solo con mi amada
–perra en celo que no sacia fácilmente
sus furores uterinos–,
porque estoy exangüe de amarla,
ya no respondo a sus besos
ni a sus caricias como antes;
mi cerebro está muy débil
y no resiste sus ansias.

Oh, Bicefael: Anda conmigo siempre
y apunta tu erección perpetua
contra sus piernas de fuego,
donde queman como un horno
su sonrisa vertical
y su culito anhelante de putilla en cierne,
mientras consigo reanimarme
para atacar de nuevo,
tú que no decaes ni te fatigas
porque tu cuerpo de látex
es más duro y más fiero
que mi pobre puñal de carne y piel.

Ayúdame y no te arrepentirás,
tú, que sabes tanto de las buenas obras,
que conoces bien las decisiones de Dios,
no sea que piense locamente
que talvez ya no la amo,
que me tienen sin cuidado sus deseos eróticos,
o lo que sería más aterrador:
que al final de mi vida decidí volverme santo.

lunes, 12 de enero de 2015

Del libro "Poemas misceláneos"



CANCIÓN OBSCENA

Quiero que me cantes esta noche
una canción obscena,
que abras tus piernas como dos palomas
cuando inician su vuelo vespertino
y me dejes mirar tus atributos
bajo el cálido auspicio de tu gruta
rebosante de silencios y agonías.

¡Canta, canta tu canción obscena
mi puta hermosa de procaces fantasías,
sin postergar la primicia de tu vuelo
hacia costas de amor e inesperados puertos!

Soy el pirata de la nave ausente
que regresa de mares muy remotos,
para internarme en el bosque de tu carne
como una serpiente escurridiza
que huye del Sol con su manzana a cuestas.

¡Canta, canta divina puta mía,
hasta el cansancio de la noche espesa!
Con mi cuerpo de llamas desbocado
he de quemar tus alas de paloma en vuelo,
cubrir de fuego tus abismos rojos
y hacer verdad tus procaces fantasías.

domingo, 11 de enero de 2015

Del libro "Poemas misceláneos"



DE PASO POR EL TEMPLO DE ODÍN

Ven amiga, bebamos una copa de brandy
o un vaso de cerveza en el Templo de Odín,
antes de viajar a nuestro lecho.
Unas gotas de alcohol incendiarán la sangre
y los besos que aguardan en los labios
bajo la noche intacta y aún joven.

Soy hoja de otoño y tú rosa de abril,
pero nada detendrá la hoguera
en el Bosque de los Cuerpos Abrasados.

Habiendo bebido en el Templo de Odín
sin embriagarnos, más que en el deseo,
iremos hacia el lecho donde esperan
las sábanas limpias y la almohada,
listas para el goce de los dos amantes.

¿Dónde quieres sentir mi lengua cálida?
¿En qué otero mis dedos juguetones?
¿En cuál tierno agujero mi pene subversivo?

Regálame tus jugos sin que el pudor te acose
ni opaquen tu placer el miedo y la vergüenza,
para saciar mi paladar sediento,
mis papilas ansiosas del éxtasis nocturno
que anida en el entronque de tus piernas.

Con vaivén de fruta, tus pechos
rubrican promesas en mi boca
como proa en el mar, hasta tu vientre,
corola secreta de lujuria, última escala,
anterior al puerto anhelado de tu sexo.

No te detengas ahora;
ya bebimos en el Templo de Odín
la cerveza y el brandy que incendian la sangre
y permiten escalar la cumbre de la noche
donde el arcángel llama con su trompeta imperiosa
la desbocada multitud de sátiros
que atropella feroz mis entrañas.

sábado, 10 de enero de 2015

Del libro "Poemas misceláneos"



POEMA DE LOS JODIDOS VIKINGOS

Los jodidos vikingos se lanzaron
por los jodidos mares del Norte
y otras aguas igualmente jodidas,
en sus muy jodidas embarcaciones,
para romperles el jodido culo
a todos sus jodidos enemigos,
en varios jodidos continentes
donde la gente jodía cada noche
y cada día de sus jodidas vidas,
como si estuviera en un jodido paraíso.

Y parece que el jodido Tuerto
auspiciaba las jodidas fechorías
de sus jodidos guerreros,
con una jodida complacencia,
evitando que jodidamente claudicaran
en sus jodidas invasiones
y ayudando en la forma más jodida
para que vencieran en sus jodidas batallas,
no sólo en la jodida Escandinavia
sino en todos los jodidos lugares
diferentes a la jodida “Península del Placer”,
donde se hallara una jodida puta,
o el más jodido puto,
dispuestos a dejarse joder por su jodido culo,
allende los jodidos mares, donde las jodidas olas
rompían jodidas en las jodidas playas.

Así, los jodidos vikingos
jodían el trasero de las jodidas hembras,
que anhelaban ser jodidas por los jodidos invasores.
Ellas agradecían al jodido Odín
por no haberlas olvidado en los jodidos trances
que tenían que vivir con tan jodidos machos.

Y el jodido Tuerto mostraba sus jodidos poderes
favoreciendo las jodidas bacanales
y las no menos jodidas esperanzas que guardamos
todos los jodidos y jodones
que jodemos tan jodidamente en el jodido mundo.

viernes, 9 de enero de 2015

Del libro "Poemas misceláneos"



TRIBUS

Tribus primitivas por cuya libertad
el chamán anulaba el peso de su cuerpo
transportándose a otras dimensiones
en un nivel de percepción más alto,
con el fin de hallar la fuerza suficiente
para cambiar la oscura realidad
del mundo circundante y de su pueblo.

Tribus que por siglos y milenios
a los hombres y mujeres del común
les dieron tratamiento vejatorio,
aun llamándose cultas y civilizadas.

Las brujas precisaron alzar vuelo
para evadir sus muertes cotidianas,
en escobas, espigas y otras cosas,
a escondidas de los inquisidores.

Tribus de hoy y de mañana
huyendo entre computadores,
lejos de la opresión y la injusticia
fabricada por sus propios medios.

Tribus que buscan afanosas
un nuevo chamán, exorcizante
del tedio y los males proyectados
por las siniestras catapultas
de los mudos guerreros cibernéticos
ocultos en la oscuridad.

Del libro "Poemas misceláneos"




EL POETA ES OTRO

En el instante de la Explosión
sabía que era poeta.
Cuando esa neblina incandescente
se extendió como una masa homogénea
por el espacio infinito,
todavía lo afirmaba.

Al empezar a concentrarse
en nubes densas y amarillas,
dando inicio a millones de galaxias
brillantes y calientes,
me asaltó la primera duda.

En este momento,
cuando muchas cambian o se unen
para formar otras mayores,
me invade la desolación.

¿Qué pasará entonces
cuando otra neblina anaranjada
de gas caliente forme,
con todo lo demás que se descubra,
una nueva realidad
a través de escalofriantes teorías
que no admiten refutación alguna,
cuando el próximo Big Crunch
haya contraído hasta la última célula
en un punto sin tiempo y sin espacio
para empezar lo que no se ha detenido?...
Nada puedo decir porque el poeta es otro.

miércoles, 7 de enero de 2015

Del libro "Poemas misceláneos"



UN PROSTÍBULO RESPETUOSO Y GAY

Tranquilo como un zopenco
vivo en un prostíbulo respetuoso y gay.
Lejos quedaron mis aventuras marinas
con redes, arpones, anzuelos y sedales,
despintados barcos y gigantes olas
que fueron las delicias de mi temeridad,
recuerdos que canto tarde a tarde
desde mi cuarto acogedor y tibio.

Allí llegan mis jóvenes amigas,
bellas chicas modernas,
frescas como un durazno,
con su sonrisa al viento y caminar de nube,
para saludarme y conversar conmigo
acerca de sus sueños, triunfos y fracasos.

Amante y comprensivo las escucho
largas horas, con la mirada fija
en sus rostros teñidos de amapola
y sus pechos saltando presurosos
como liebres al borde del abismo
en las sedientas colinas de mis ojos.

Con esperanzas presentes y futuras
rueda mi vida suave y generosa
por la flor que hallé sin proponerme
una noche en el Teatro Libre
de esta ciudad caótica y violenta,
que no habrá de parar en su desgracia
aunque pasen los años y los siglos
por sus casas y calles derruidas.

Ella es mi aliento, mi ternura en guerra,
mi son, mi ritmo, mi sublime orquesta,
arma de doble filo, mi parafilia entera
a quien adoro con fuerza desmedida,
superior al amor que le reclamo.

En tal prostíbulo, respetuoso y gay,
leo las Runas y líneas de la mano
para consuelo y goce de los tristes
que viajan con su fardo solitarios,
atrapados por las fauces del destino.
En él paso los días rumiando paradojas
y el boato de pobreza que propician
los lugares llamados marginales.

Pienso, escribo y canto sobre todo
lo escabroso y sublime que gobierna
en los campos del sexo y del espíritu,
con grande amor y libertad completa.

Algunas noches bebo moderadamente
junto a los chispos y alegres parroquianos
que buscan solazarse con dulce compañía
en un lugar seguro y ajeno a la tragedia.

Cavilo, gozo y pienso, y hasta mi risa llora
pensando en las miserias y dichas de la vida,
ya que en tal prostíbulo, respetuoso y gay,
las horas se deslizan como un inmenso río
que viaja sin premura por la llanura extensa.
Y yo soy ese río que corre inexorable
con su caudal de versos, en dirección al mar.