viernes, 19 de abril de 2013

Del libro "Poemas de Mar-K" (Homenaje a la K)



MAR–K–27

El tiempo es interesante kuando no se usa,
komo los espacios vacíos de una habitación
ke son los ke dan gusto y trankilidad.
El tiempo ocioso hace alegre y soportable
este modo de vivir tan apurado.

El kulto a la ociosidad entre un infierno de mákinas,
instrumentos, laboratorios y medios de komunikación,
ke son el entramado del progreso,
es algo individual y demokrátiko.
Por eso el gran poeta norteamerikano kantó al individuo,
porke sólo la individualidad nos hace libres.

Muchos preguntarán: ¿Kién es éste ke vive sermoneando
sobre la vida ociosa en kada verso ke eskribe?...
Un poeta sin renombre, ke ha viajado,
sufrido y trabajado bajo toda cirkunstancia,
kon suficientes años para rekonocer
ke tanta karrera mal librada, además del kansancio,
da la komprensión y la certeza
de ke el desapego y el ocio producen felicidad.

Ke me perdonen los triunfadores,
los importantes, famosos y akaudalados;
ellos pueden kontinuar kon sus afanes,
seguros de ke nunka intentaré superarlos.

Mientras konserve la salud ke me akompaña
no kiero lujos ni posesiones,
me kontento kon el kariño de kienes me rodean,
kon mi temperamento artístiko y deskomplikado
kapaz de disfrutar en una tarde, noche o mañana,
la placidez de un instante expresamente inútil.

lunes, 15 de abril de 2013

Del libro "Poemas de Mar-K" (Homenaje a la K)



MAR–K–26

En Itagüí, municipio de Antiokia,
repúblika de Kolombia en Suramérika,
celebran kada año el Día Mundial de la Pereza.
Es un kulto a la holganza, sin apremios,
ke muestra en cierne la lúdika de un pueblo
ke no ha roto las kadenas de su atraso
pero ke sabe gozar kon lo ke tiene.

Esa aktividad (la de estar ocioso)
konfirma ke la vida es un bankete
donde kada kien eskoge su plato preferido,
demostrando
ke lo importante es el apetito, no el bokado.

El ideal del hombre es trabajar para mejorar su existencia,
pero esto trae también komplikaciones:
nuevas enfermedades, pago de impuestos,
inhibiciones, rapiña, krimen, korrupción,
temores e inseguridad,
un cerebro blando y un hígado endurecido.

Komo el hombre es un animal ke trabaja
le keda poko tiempo para el esparcimiento.

Si pasa una exkursión de cinkuenta o cien personas,
ignoramos ke tras ese inocente paseo
se eskonden miles de trabajadores
ke laboran komo esklavos
para ke dicha aktividad se haga posible.

Porke anhelamos un lugar para deskansar
llegamos del kampo a la ciudad
ansiosos de trabajo y de dinero,
kon el fin de komprar esa tierra ke añoramos
y vemos komo sitio ideal para kurar
nuestras úlceras, dispepsias y migrañas.

Mientras no podamos degustar un vaso de vino
(el vino y el vaso rekieren mucho trabajo)
a kualkier hora y en kualkier lugar,
la karicia imprevista de una flor,
el beso y el abrazo de un kuerpo llameante,
sin afanes, presiones o remordimientos,
estaremos kondenados a sufrir
los llamados beneficios del progreso.

Nada más difícil para la humanidad
ke konseguirse el sustento diario;
para ello se han kreado fábrikas,
desarrollado téknikas,
armado komplejos sistemas financieros
y otros mekanismos perfektos y aterradores
ke pueden konducirnos al suicidio,
markado todo por la ambición
ke pervive komo una paradoja makabra.

Hemos llegado a tal extremo de civilización,
ke junto a las exploraciones interestelares
se nos oprime el korazón y falla
por los grandes aludes de nuestro mundo interior,
perdemos el deseo de komer,
de dormir, de viajar y de gozarnos en el ocio.

Los industriales venden sus produktos a los komerciantes,
y éstos la materia prima y los insumos
para ke akéllos no tengan ke parar sus fábrikas
y la ekonomía siga su kurso progresivo,
generando dinero para ke unos y otros no desaparezkan;
si desaparecieran, el církulo vicioso se rompería kon ellos
y podríamos estar ociosos todo el tiempo
buskando la manera de mejorarnos un poko.

lunes, 18 de marzo de 2013

Del libro "Poemas de Mar-K" (Homenaje a la K)



MAR–K–25

Lo peor de las religiones vigentes
es su pretensión de ser, kada una,
la únika verdadera.
Por eso han degenerado y tienden a desaparecer
komo tantas ke las precedieron.

Para ke una religión perdure
debe basarse en lo fantástiko,
komo la magia, los sueños y la poesía.

No es konveniente para ninguna religión
llenarse de kredos, rekonvenciones, fórmulas,
dogmas, agresiones, apologías y razonamientos.

Kuando una religión se muestra
tan segura de la verdad, pierde su enkanto
y se konvierte en sekta de ínfimos kriterios,
asociada kon las peores formas de intolerancia;
se reduce a un interkambio merkantil kon Dios,
donde una parte pone los templos,
las plegarias y el dinero,
y la otra los premios y kastigos.

Si una religión, komo el arte,
no restaura en nosotros la freskura de la vida,
va kontra la naturaleza,
y lo ke va kontra la naturaleza es vil y kriminal,
no merece respeto, aprecio ni konsideración.

La ke se aferra a sus dogmas
komo un diktador a su poder,
deskonociendo los kambios de la sociedad
y despreciando los sentimientos de sus no afiliados,
perjudika nuestra esencia original;
es un monstruo sin amor, inhumano,
ke ignora su razón de ser.

Para ke una religión tenga sentido en nosotros
debe ser apoyo y no trampa,
abrir las puertas del entendimiento, no cerrarlas,
acerkarnos a la belleza y no a la oskuridad,
hacernos más auténtikos y menos chantajistas,
más amigos del universo y menos temerosos.
De lo kontrario, podremos pasarlo muy bien sin ella
volando komo gaviotas eternamente jóvenes,
sobre los mares y playas de nuestra imaginación.

domingo, 17 de marzo de 2013

Del libro "Poemas de Mar-K" (Homenaje a la K)



MAR–K–24

El propósito de la vida es komplacerse a sí misma,
sin teorías artificiales
ke formen enredos dentro del cerebro.
Si preguntamos kuál es su objeto definitivo,
las respuestas abundan
siempre imprecisas y kontradiktorias.

Si vivir no es gozar kon inteligencia
de los nexos y posibilidades ke nos brindan otros seres,
mundos y konstelaciones, ¿para ké estamos akí,
entre penurias, injusticias, desolación y muerte?

Si, komo dice una oración, éste es un valle de lágrimas,
¿no sería mejor prescindir de tales llantos
y evitarle a Dios un espektákulo tan deprimente?
Dios kedaría agradecido
si en vez de lamentaciones inútiles y tontas
nos sumáramos al koro de la liturgia kósmika
para kantar las komplacencias de la vida.

Tener una aktitud natural sin objetivos enjaulados
no signifika desperdiciar la existencia
sino poner nuestras antenas sensoriales
al servicio de todo universo, para gratifikación personal,
y komprender, sin herir, la razón de las estrellas.

sábado, 16 de marzo de 2013

Del libro "Poemas de Mar-K" (Homenaje a la K)



MAR–K–23

Se habla de espíritu y materia
para designar kosas o akonteceres;
decimos, por ejemplo, ke los placeres mundanos
son parte de los goces materiales,
y ke otros, komo eskuchar músika,
pensar en kosas abstraktas
o sentir emoción kuando se mira un paisaje
ke nos impresiona por su belleza y majestuosidad,
son placeres espirituales.

¿Dónde terminan unos y komienzan otros?
Lo ke llamamos felicidad
tiene mucho ke ver kon nuestra digestión;
si ésta anda mal nos sentimos infelices
y la vida pierde signifikado,
porke todo es parte de los sentidos,
y éstos no funcionan kon un estómago enfermo.

Komer, dormir, respirar y evakuar nuestros desechos,
pasar ratos de ocio kon los amigos más keridos,
en tardes de lluvia o soleadas
mientras hablamos kosas triviales,
proporciona alegría o instantes de felicidad.

Rekordar viajes, aventuras y problemas
kuando nos vimos kara a kara kon el peligro
o lloramos komo niños un desengaño amoroso,
kuando kon gesto noble olvidamos las kerellas
e injurias de nuestros enemigos,
sin sentirnos por ello superiores o santos,
es decir, ke nos hallamos en paz kon el mundo,
también existe ahí algo parecido a la felicidad.

Esa limpieza y rekonocimiento
de la unidad indisoluble ke lo anima todo,
hace ke desaparezkan o konfundan
los konceptos de espíritu y materia.

Imposible amar a una persona espiritualmente
si no le amamos su kuerpo,
únika manera de konektarnos kon ella.

¿Pueden separarse dones físicos
komo la risa, el kaminar, el hablar,
el modo de mover la kabeza y los brazos,
el gusto para vestirse y acikalarse,
de los enkantos del espíritu
si sólo tenemos nuestros sentidos para percibir?

Nadie puede tachar de inmoral el takto,
el gusto, el oído, la vista o el olfato porke,
si alguien pierde la kapacidad de utilizar los sentidos,
kedará disminuido en su sensibilidad,
no tendrá goce alguno y será un kadáver en vida.

Para okupar un lugar digno en el universo
es necesario eskapar de los konceptos y dogmas
ke muestran una paradoja irrekonciliable,
kuando lo bueno sería la unidad
en el amor, las ciencias y las artes.

viernes, 15 de marzo de 2013

Del libro "Poemas de Mar-K" (Homenaje a la K)



MAR–K–22

He viajado por remotos mares
y selvas muy inhóspitas,
por desiertos áridos y ardientes,
por las kumbres más altas
y los abismos más hondos,
por grandes urbes y pekeños kaseríos,
de manera ke konozko las dos karas de la moneda,
los dos extremos de la vara,
y puedo hablar kon propiedad,
sin pedantería o falsa erudición,
sobre lo más konveniente para hombre,
al menos para el ke yo mismo represento.

La sencillez es la antesala del cielo,
y todos los artistas, filósofos y poetas
ke akatan este principio,
aman la soledad y el silencio,
pues son su sekreto y su tesoro,
y no están dispuestos a sakrifikarlos
por el vano oropel de vistosas apariencias.

Kienes duden de tales afirmaciones,
pregunten a las personas de sus afektos,
siempre ke sean inteligentes
y no estén kontaminadas por la estupidez.

Mejor si konsultan su propio korazón
en el retiro de sus habitaciones,
si reflexionan sobre las ventajas
de una vida libre y trankila
entre los laberintos y angustias
ke deparan la falta de sencillez
y esa kosa ke las generaciones modernas
denominan importancia.

Una espiritualidad sin ascetismo a ultranza
y un materialismo de sensualidad dosifikada
llevan a la ekuanimidad ke se refleja
en akellos de pensamiento agudo.

Lo ke llamamos espíritu y materia
puede vivir en armonía
si gozamos de nuestros sentidos kon sobriedad,
sin asomo de soberbia.

El ke disfruta los enkantos del amor
sin ser basto, y el ke ama la vida
sin temor a enfrentarse kon su propio final,
viendo la irrealidad de sus triunfos y frakasos,
permanece sereno dentro de la sencillez,
y la hostilidad no tendrá sitio en su alma.
En él, todo será natural komo la buena poesía.

miércoles, 13 de marzo de 2013

Del libro "Poemas de Mar-K" (Homenaje a la K)



MAR–K–21

Odiamos kon facilidad al ke sabe de negocios
o es afortunado en los amores;
nunka odiamos a los lokos
porke la lokura nos acerka a la sabiduría,
ke es el kamino de la liberación.

Hasta el idiota despierta cierto kariño
en mentes esklarecidas,
ke komprenden las ventajas de hallar personas
poko agudas o ambiciosas.

Un hombre inteligente no kiere una mujer genial
sino ke sea bella y honesta;
la joven buska en el hombre,
no sabiduría sino rikeza y poder.
Esto parece machismo pero no lo es.

Si las nuevas generaciones han kambiado
no signifika ke sean más nobles o generosas
sino más kalkuladoras y premonitorias.

Los genios más famosos de la humanidad
han sido muchas veces lokos inveterados;
esto no signifika ke kada loko sea un genio.

Buda predikó la línea media en toda aktividad;
tal filosofía kizá no de los frutos
konkistados por Okcidente,
pero sí una existencia trankila y prolongada.

Vivir en un mundo de magia, ebriedad y bribonería
puede llevarnos muy lejos en la senda de la perfekción,
si no dañamos a los demás y sentimos ke la alegría
cirkula por nuestras venas;
esto nos acerka a la poesía
y de la poesía a Dios únikamente hay un paso.

El suspiro del sabio es una metáfora del infinito;
suspiremos profundamente kada mañana
para lograr un atardecer sin apuros
y una noche sin pesadillas ni espantos.

Una vida libre de preokupaciones
es lo mejor ke puede ambicionar el hombre,
porke da independencia y klaridad de pensamiento,
o sea la gloria sobre la Tierra.

Una brizna de cinismo en nuestros korazones
rekuerda lo ke somos y no hace mal a nadie,
es viento ke refreska lo kontrovertido
evitando akciones inútiles y perniciosas.
Pero sólo el sabio maneja bien su cinismo.

El frakaso trae amargura y resentimiento
a personas obtusas y poko reflexivas;
no hay ke temer a las ekivokaciones
si hasta la naturaleza, en sus variedades,
está llena de karencias y es kontradiktoria.

Al vagabundo natural
se opone la filosofía del kaballero moderno;
los filósofos se kontradicen komo el día y la noche,
pero es algo necesario para la armonía
ke brota silenciosa en todas las latitudes.

No hay ke huir de lo social para estar solo,
porke la soledad es un estado del espíritu,
ke habita entre nosotros komo un regalo de Dios.
Dios estuvo solo hasta ke apareció el universo;
hoy no está más akompañado
sino inmensamente triste por su ekivokación.

Dios nos enseñó a errar pero nos dio su cinismo;
por eso la humanidad tendrá una salida dekorosa.

El ke mucho se afana por llegar a su fin,
pierde el enkanto ke tienen las kurvas del kamino.
Franz Kafka decía: Partir: esa es mi meta.
Y aunke Kafka fue infeliz,
el no llegar lo hizo permanente y se halla entre nosotros.
Imitemos lo bueno y evitemos lo malo
ke nos ha dejado Kafka.