lunes, 15 de septiembre de 2014

Del libro "El cofre del pirata"



SALOMÓN Y LA REINA DE SABA

Soñada y prudente mujer de los mil rostros
cuya estirpe regia se disputaron los pueblos.
Maga de las antiguas ciudades,
cuyo recuerdo crece con el tiempo
igual que la leyenda del sabio rey Salomón.

Aún sentimos el fuerte aroma de los camellos
cargados de oro y piedras preciosas
con rumbo a Jerusalén,
y el brillo de su imagen impregnando
treinta siglos de guerra permanente.

Soberana del Mediodía para el maestro Jesús,
surgida en los confines de la Tierra
dice San Mateo.
En catedrales de Francia, Inglaterra y Alemania
se le ve como reina muchas veces,
aunque muestre su pezuña bajo los vestidos.

Para el Corán es maestra de los genios,
y Reina Madre para los etíopes.
La cita Colón ante los tribunales, y Toscana
la llama profetisa de la verdadera Cruz.

En las riberas del Bósforo
Gerardo de Nerval escucha relatos de la soberana
en noches de Ramadán,
entre los humos espesos de un cabaret de Estambul.
Dice Flaubert que tentó a San Antonio en la Tebaida,
desapareciendo enseguida
con su extraño caminar por el desierto.

Cuentan que a Salomón
todos los reyes de Arabia le enviaban sus presentes
y la Tierra entera deseaba contemplarlo,
pero él sólo anhelaba la bella reina de Saba.
¿Cómo escucharían las dunas sus plegarias?
¿En qué forma sus proverbios llegarían
a través de los mares y los vientos?

El esplendor de Balkis lanzaba sus perfumes
más allá de las ruinas de Marib,
y con sus chivos de larga cornamenta
gozaba castigando los templos de la Luna.
Soñada y prudente mujer de los mil rostros,
cuya estirpe regia se disputaron los pueblos.

viernes, 12 de septiembre de 2014

Del libro "Como simples chalupas al garete"



SUPREMO VERANO

Poema de Edison Harles Vargas Tacuma.
Se publica con autorización del autor,
como agradecimiento por su generosa amistad.

La falta que hiciste en la reunión anual por mi natalicio
no puede medirse con palabras.
Tu ausencia fue la única pluma
que le encontramos al pollo “Mario” que nos tragamos.
A la conversación le hicieron falta tus comentarios.
El humo de nuestros cigarrillos extrañaba tus pulmones.
Álvaro hizo una oración al cielo en tu nombre.
Arnulfo cantó una saudade en tu memoria.
Ronald dijo que haría una crónica.
Gonzalo brindo por Herodes.
Jaime sonrió.
Yo invoque a Poseidón,
y me dijo que ya te arreglarías con él…

Mi deseo de cumpleaños fue que
Verano no volviera a faltar a mis próximos…
Maldije la Providencia,
y el vino no hizo sus efectos
porque faltaste tú para embriagarnos.

En todo caso, supremo Verano,
te extrañamos mucho.
Felicitaciones por el Blog.
¡Feliz Navidad y Feliz Año 2012!
Un abrazo.
Edison Harles Vargas Tacuma.

jueves, 11 de septiembre de 2014

Del libro "Como simples chalupas al garete"



RÍO GUATAPURÍ

Ay, río Guatapurí,
no me vayas a matar
hundiéndome en tu corriente
cuando me quiera bañar.

Tú, que cruzas silencioso
por los valles del Cesar,
saluda mi enamorada
que vive en Valledupar.

Ay, río Guatapurí,
no me vayas a matar
sumergiéndome en tu cauce
de celeste claridad.

Allá en la Sierra Nevada,
desde el techo principal,
se alegran los corazones
cuando te miran bajar.

Ay, río Guatapurí,
no te puedes olvidar
de proteger a mi amor
cuando se vaya a bañar.

Sigue tu rumbo sereno
hasta la recta final,
y recuerda que mi amada
habita en Valledupar.

Ay, río Guatapurí,
no me vayas a matar,
porque matarías la reina
de todo el Valle de Upar.

Del libro "Como simples chalupas al garete"



EL PERIPLO DEL POETA

Será siempre el poeta un ser desnudo
aunque se ponga mucha ropa encima;
de arsenal sólo tiene, y por escudo,
el verso libre o la anticuada rima.

Va del abismo a la empinada cumbre
y una vez más al insondable abismo,
para luego ascender hasta la cumbre,
cayendo nuevamente hacia abismo.

Es el arduo periplo del poeta
que navega por mares tempestuosos
sin hallar el abrigo de algún puerto

donde pueda escapar de la tormenta
que lo azota indomable y sin reposo
como frágil madero de árbol muerto.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Del libro "Como simples chalupas al garete"




LA VENGANZA DEL GITANO

–¡Huye lejos, muchacho! ¡Huye
que el cuerpo de tu padre yace en tierra
vigilado por la horrenda noche!

–No huiré, no, aunque se pierda
la paz y tranquilidad que tanto anhelo;
volveré al colegio, cuidaré la casa,
y no descansaré mientras mancillen
este suelo que también es mío.

¡Tiemblen matones de pulidos cuellos,
carnes fofas y cerebro oscuro!
Cuchillos y fusiles despiadados
sangrarán el poema como un río
de cauce rojo y palidez de muerto.

Aunque sellen puertas y ventanas
mis duros perdigones llegarán
como rayos a su carne trémula,
pues mañana, sin anuncio previo,
los gitanos volveremos juntos
a cobrar nuestras deudas atrasadas.

Aunque todos deambulen sueltos
y listos al gatillo duro y simple,
alerta estaremos los gitanos
por los arduos caminos del regreso
cumpliendo los deberes vengadores,
sin tregua ni temor, hasta el final.
Habrá paz y silencio nuevamente
en el viento que llega y que se va.

Del libro "Como simples chalupas al garete"



RUEGO DE AMOR

Me asombra y abruma sin medida
esa danza de astros y planetas
en el espacio profundo,
esa coreografía de nebulosas y galaxias
en el escenario del cosmos.

Me asustan y emocionan como un niño
esos abismos sin fondo
en una inmensidad que más parece
la sombra o el vacío de algún dios
que no pudo fabricar sus mundos.

En este instante que me siento solo
y perdido, sin un camino cierto,
requiero de tu amor con mayor fuerza,
pues si me niegas tu cariño y tu pasión
en esta hora de fatal negrura,
pereceré como una pavesa extraviada
en la insondable vastedad del Todo,
quizás inexistente, o aún desconocido.

No me dejes, amor, que la barrera
de la audacia y el valor se han roto
como una cinta de papel mojado,
por esta confusión que me atormenta
tras el bronco desafío de lo eterno,
donde yazgo sin rumbo y desolado
cual goleta sin ancla y sin timón.

domingo, 31 de agosto de 2014

Del libro "León hambriento el mar"



FUEGO DE SANTELMO

En la azufrada atmósfera, como tridente infernal,
sobre vergas y mástiles ardiendo,
los gigantescos cirios lucen lenguas azules
de electrizante fuego.

¡Maldita sea la noche! revienta un marinero.
¡Que se la trague el mar! responden los grumetes.

Van todos a cubierta: los hombres y las llamas.
El capitán – vesánico –, gozando la tormenta,
grita estentóreamente: ¡Fuego de Santelmo!

Y pronto las miradas se vuelven hacia el cielo,
como pidiendo en bloque que cese aquella furia
de resplandores trífidos.

Hendidas por el rayo, las velas y velachos
se agitan sobre el barco.

Cansadas, en lo alto de sus fuertes pescantes,
las balleneras huyen por siempre, a sotavento.
¡Mala leche las pudra! maldice un arponero,
mientras el otro canta con meliflua voz:
¡Qué suave brisa sopla sobre este dulce océano;
me llena la memoria del hijo de Laertes!

En tanto el capitán persiste como un trueno
rugiendo enajenado bajo el febril relámpago:
¡Fuego de Santelmo! ¡Fuego de Santelmo.

Del libo "Trampantojos y otros versos"




LOS CAPATACES

Tienen oro, armas, poder y lo dominan todo, haciendo lo que les viene en gana.
Extraen vísceras y demás órganos útiles para experimentar en sus laboratorios, succionando la sangre de los desposeídos, con el fin de comerciar con ella.
En otros miden la radioactividad y sustancias como virus y bacterias, ya que son los capataces del mundo.
Dan narcóticos y alucinógenos a las víctimas, sin su consentimiento, para probar en ellas los efectos que les permitan doblegar la especie.
En las grandes haciendas como China, Estados Unidos, Rusia y Gran Bretaña, fuera de otras que dejo a la imaginación, conforman agrupaciones secretas, encargadas de realizar su trabajo deletéreo, mientras siguen con las manos limpias.
Si los conejillos mueren, quedan locos o contaminados, no serán culpables ante los pueblos subdesarrollados. ¿Qué los cobayos se tornan agresivos y se lanzan por peñascos y balcones, dispuestos al suicidio?
Qué importa; para eso están las guerras, las masacres, las torturas, los hospitales psiquiátricos, los centros industriales, los campos de concentración y las penitenciarías.
Guerras bacteriológicas, religión, ejército y políticos corruptos afirman su seguridad en forma más eficaz y convincente que todos los arsenales juntos.
Invadieron Vietnam, Irak, Afganistán y otros países que rechazaron su órbita, con resultados inciertos, cuando no con un rotundo fracaso.
Provocan males, pero eso no interfiere sus determinaciones. Con la desgracia ajena apilan sus ganancias y fabrican bombas para futuras guerras.
Condenados a soportar las rebeliones, lamentos e imprecaciones de la chusma que desconoce sus prebendas, no dan el brazo a torcer.
Por algo son los capataces eternos y tienen preparada la colonización espacial. A Marte ya lo miran como su nueva casa.
Nadie es dueño de nuestra vida, nuestra conciencia y organismo, salvo los capataces del mundo, amos del oro, las armas y el poder.

sábado, 30 de agosto de 2014

Del libro "Trampantojos y otros versos"



NADA NUEVO BAJO EL SOL

Ignorantes, mediocres o envidiosos
declaran sentenciosamente:
no escribas en versos desastrosos
lo que ha sido ya dicho en buena prosa.

No temas escribir en buenos versos
lo que ha sido ya dicho en mala prosa,
es mi respuesta, igualmente prepotente,
aunque el verso cumplió su cometido
derivando hacia una prosa fragmentada.

Prosa o verso le son indiferentes
a la buena y sublime poesía,
ya que ésta se halla en todas partes
como diosa que lo impregna todo.

Todo tiene su base cuando es sólido
y los grandes poetas que investigan,
no pretenden descubrir el agua tibia
extrayendo sus poemas de la nada.

¿Qué sería de La Eneida si Virgilio
ignorara La Ilíada y La Odisea?
¿De Romeo y Julieta, el Rey Lear,
Ricardo III, Otelo, Hamlet,
si Shakespeare hubiera imaginado
sus dramas y tragedias en el aire?
Don Quijote de la Mancha no existiera
si Cervantes hubiera despreciado
los viejos libros de caballería.

Al carecer de talento y no inventar
me atengo a lo sabido y recurrente,
escribiendo sobre cosas que conozco
por lecturas, experiencias, o escuchadas,
pues creo en esa frase que me advierte:
Nada nuevo se encuentra bajo el Sol
en esta tierra de guerra y de pernada.

Del libro "Trampantojos y otros versos"



PARA POETAS TREPADORES

Si quieres ser popular, escalar posiciones
y vivir como un pachá, debes adular al poderoso,
no criticar su vesania ni sus crímenes,
su prepotencia o su perversidad.

Ofrécele sensuales melodías
y poemas que embriaguen su cerebro
cretino, tirano y sin escrúpulos,
bandido, corsario, brillante o atrevido.

Cuanto sea más temible y poderoso,
más debes adularlo. Si lo haces,
tendrás brocados, licores y riqueza,
y encumbradas familias pelearán
por tu alegre y graciosa compañía.

Recuerda que Anacreonte en Samos,
cuando el reinado de Polícrates,
y en la Atenas del fantoche Hiparco,
no careció de nada y fue tenido
como el mejor poeta cortesano,
según anales de la Grecia antigua.

viernes, 29 de agosto de 2014

Del libro "Trampantojos y otros versos"



TODO INÚTIL

He denunciado los vicios de los hombres
protestando y sintiendo repugnancia,
cuando no resentimiento ante sus crímenes,
sus robos y tozuda indiferencia
de los que pueden mejorar las cosas.

Sé que nada cambian las denuncias,
las protestas y la repugnancia,
tampoco los oscuros sentimientos
ni los amagos de intonsa rebeldía,
caída en el vacío y la desesperación
porque a nadie interesan ni conmueven.

¡Bienvenidos entonces los placeres,
junto al azar y sus dados imprevistos!
En mi vejez sólo estoy para el amor,
fugaz e iluso como todo lo terreno.

Deseo en mi lecho bellas jóvenes
que revivan mi rescoldo adormecido
con sus risas alegres y expansivas,
sus miradas de sol resplandecientes,
sus ígneos besos, sus inquietas manos,
sus cuerpos cálidos, prontos al deleite,
donde sientan el jadeo de los dioses
que apasionados se mezclan y copulan
frente a Venus y Adonis complacientes.

jueves, 28 de agosto de 2014

Del libro "Trampantojos y otros versos"



DICCIONARIO

Libraco que tantos consideran
reflejo del lenguaje y la cultura,
no el manido repertorio inane
de palabras que sólo son fugaces
bajo el peso ineluctable de los años,
o quizás la invasión de neologismos
insustanciales para los hablantes.

Expresiones de giros y proverbios
enriquecen tus entrañas diariamente
entre páginas compactas y serenas,
con sinónimos y antónimos que amplían
los horizontes del vínculo idiomático,
donde tantos se quedan enredados.

En tus hojas aparecen consignadas
nociones de ciencia y de geografía,
de historia, de arte y de rarezas
que aguzan el placer del consultante.

Documentos gráficos que cobran
importancia excepcional para poetas,
estadistas, caminantes y pintores,
amén de músicos, sabios y filósofos,
que con otros incurables locos
se refieren a ti como garante
de sus constantes investigaciones.

Respetas toda filiación política
y eres neutral en materia religiosa
cuando nos brindas impecablemente
las miles de acepciones contenidas
en tu lista de palabras ordenadas
desde A hasta Z, en castellano,
pues a tal diccionario me refiero
cuando escribo estos versos amorosos.

Eso y mucho más ofreces siempre
como libro gentil y prodigioso,
al llevarnos por múltiples senderos
hasta el punto final de las preguntas,
aunque te muestres incapaz de todo
en tu fatal paradoja indescifrable
como divina sustancia del talento.