viernes, 16 de mayo de 2014

Del libro "Poemas siderales"



MARTE

No te dejes invadir por los humanos
que ciegos quieren saquearlo todo;
son sujetos nada sabios ni confiables,
salvo unas pocas excepciones vagas
que apenas logran confirmar la regla.

Aunque eres parecido a nuestra Tierra
y podemos observarte por las noches
cuando pasas muy cerca de nosotros
en algunas ocasiones especiales,
nos deslumbran tu color rojizo,
tus manchas negras y tus blancos polos.

Tus cráteres australes y volcanes árticos
nos hacen suponer cosas violentas
en tu larga y guerrera trayectoria.
Tus dos pequeños hijos
no producen el terror que dan sus nombres,
porque son contrahechos y alejados
del concepto de belleza humano.

El caso es advertirte –ya lo sabes–
quiénes serán tus visitantes próximos
en un futuro para nada bueno,
y que luego no llores ni te quejes
cuando sientas el látigo en tu dorso
de la infecciosa estupidez del hombre.

Del libro "Poemas siderales"



NUESTRO SATÉLITE

Pretendes escapar de tus raíces
para viajar por esos mundos
desolados y terribles,
llamados “universo” por los hombres.
Pequeña y desvalida para tales aventuras,
proteges sin embargo a poetas y pintores.

Tus audacias no irán a parte alguna
porque existen lugares ignorados
donde viven unos monstruos espantosos:
brujos, ogros, duendes y demonios
que te harán estremecer cuando estés sola.

No es inteligente abandonar tu casa
ni guardar en tu calva el virus de la huida;
si fuiste desvirgada con un 69
y violada repetidas veces;
¿qué más quieres ahora
muchachita presumida y crédula?

Nadie querrá vivir contigo,
pues tu vientre de síntomas estériles
te hace yerma, displicente y frígida,
como algunas mujeres de la Tierra
que desprecian los goces de Cupido.

Muéstranos, mejor, tu cara oculta,
y la manera de vivir que tienes,
las posibles diferencias que hay
frente a la estulta población terrestre.

¿Es tan fea que asusta a los humanos?
¿O piensas que actuando con misterio
nos pondrás de rodillas ante ti?
¿Tus dudas y prejuicios cuáles son
María Lunita descocada y cruel?
¿Si hay gente a tu favor por qué persistes
obstinada en tus berrinches necios?

No te arriesgues por oscuras sendas
donde pueden violarte nuevamente
(talvez te agrade repetir el hecho).
Júpiter y Saturno asaltarán tu ruta
como astutos piratas siderales
o piaras de bandidos cuando vagan
por inhóspitos lugares del planeta.

No tendrás operaciones “Jaque”
que te libren de sus garras posesivas
en tu nueva migración por el espacio,
donde marcan tu destino y tu final
sus grandes rostros y tus suaves pasos.

jueves, 15 de mayo de 2014

Del libro "Poemas siderales"



LA TIERRA

Empiezo con el lugar que ocupas en el Sistema
donde viniste a rodar.
Eres tercera en el grupo que conforman los planetas
borrachos y bailadores, en las tabernas del Sol.

Te acompaña en esa orgía de giros contradictorios,
tu blanca hija, la Luna,
que sin embargo se aleja varios centímetros ciertos
todos los años que pasan por su despejada testa.

No pienso nunca en los días,
mucho menos en las noches,
pues sé de tu recorrido, casi al punto circular,
y tu inclinación causante de todas las estaciones
que propician las cosechas, los ritos y festivales,
la caza y las migraciones de incontables animales.

Achatadita en los polos y hasta con forma de pera,
ignoro muchos detalles de tus órganos vitales,
aunque bien mirado existe valiosa investigación
que nos va diciendo a gotas lo que contiene tu estómago
y en qué forma te alimentas con los mendrugos del Sol.

Te cambian constantemente los fenómenos climáticos,
como la lluvia y el viento, que a veces llegan furiosos
a rematar lo que resta de los crímenes humanos.

Derivas continentales son el fondo de tu historia,
lo mismo que los volcanes
vomitando fuego y lava por sus gigantescas fauces,
sin descontar los estigmas de otras tantas contingencias,
que vienen a desmentir lo que algunos han llamado
el planeta más tranquilo de este Sistema Solar.

Varios cientos de kilómetros
se expande una suave atmósfera sobre tu dura cerviz,
hasta verse confundida con los soplos de tu padre,
que pasan raudos y mudos hacia el lejano Plutón.

Lo que más admiro en ti
son tus mares y anchos ríos,
lo mismo que tus montañas
y tus extensas llanuras cubiertas de oscuras selvas,
donde viven y se mueven
los seres más fascinantes de tu fauna esplendorosa,
y las flores que perfuman mi corazón agorero
con su fragancia sutil.

En tus magnéticos campos interactúas con el viento
que se desprende del Sol;
se balancean y viven como palomas galácticas
partículas de energía (principalmente protones),
que viajan entre los polos en una forma enigmática,
de manera inexplicable para un intelecto escaso
como el que escuchas hablar.

Podría escribir más extenso de tus rasgos esenciales,
que son en última instancia
el alma de lo que somos como seres vertebrados,
con un cerebro asombroso
que ha servido algunas veces para ciertas buenas causas,
aunque en otras tantas listo para acabar con tu vida,
que es la existencia de todos
los que azotamos tu dorso de manera demencial.

miércoles, 14 de mayo de 2014

Del libro "Poemas siderales"



VENUS

Diosa contradictoria y enigmática,
simbolizas el amor y la belleza,
para tormento de dioses y de hombres,
engalanando el espacio con tu luz
casi tanto como el Sol y nuestra Luna.

Te adoramos con devoción sincera
cuando comienza la noche
o se acerca el amanecer.
Cubierta con espesos velos,
nos niegas los encantos de tu rostro
de manera desdeñosa y cruel.

Giras en dirección contraria
a tu movimiento de traslación,
y tu biosfera es la más tóxica
de los planetas internos,
quizás para evitar la violación
de tus campos virginales,
guardados pulcra y misteriosamente.

Ejerces más presión de la que existe en la Tierra,
y en tu vientre surge el fuego
de la pasión amorosa,
aunque no es el efecto invernadero
lo atenaza tu cuerpo.

Con tus cuatrocientos grados centígrados
(más que suficientes para tostar tus amantes)
dudamos que carezcas de fuerte campo magnético
mientras te sigas portando como aspiradora cósmica.

Tus grutas abrasadoras y cálidas protuberancias,
sugieren similitudes con nuestro fértil planeta,
salvando las diferencias de volumen y color.
Los Estados Unidos y la antigua Unión Soviética
llegaron a tu corteza por curiosidad científica,
pero viendo lo insufrible y mitómana que eres,
tomaron precauciones contra tus mañas celestes.


Del libro "Poemas siderales"



HUMBOLDT INTERROGA

Desde antiguo los humanos descubrieron
una Tierra redonda y aislada en el espacio,
girando sometida a leyes naturales
y no al danzante capricho de los dioses.

Los griegos y otros pueblos estudiosos
vieron la regularidad de los eclipses
y midieron distancias siderales,
percibiendo en esa forma matemática
la compleja variedad del universo.

Por eso Humboldt exclamó:
“¡Montañas de Venus y la Luna!
¿Cuándo realizaremos ese viaje
propagando nuestra cultura
(es decir, nuestros prejuicios)
por distintos planetas aún vírgenes,
como los europeos han despoblado
y saqueado las Indias en su avidez atroz?”.

martes, 13 de mayo de 2014

Del libro "Poemas siderales"



MERCURIO

Caliente y sin atmósfera,
con tu rostro picado de viruela,
no eres más que un pobre huérfano
junto al tirano amarillo que vigila
tus movimientos y cambios de temperatura
con su daga de rayos quemadores.

Aunque difícil de observar,
sabemos de tus muchas gracias
pese a tu tamaño no importante,
incluso inferior al de Ganimedes,
y algo más que el de la blanca Luna.

Olvidado de tus limitaciones,
permitiste que el Mariner 10
tomara numerosas fotografías
cuando orbitaba alrededor del Rey.

La NASA enviará más mensajeros
para hablarte y descubrir secretos,
si antes no decidimos destruirnos
con nuestros propios inventos,
en esta razia enloquecida y dura
que sin duda conduce a los infiernos.

Del libro "Poemas siderales"



EL SOL

Alumbras nueve o diez planetitas
con sus respectivos satélites
y unos cuantos cometas y asteroides.
Estrella normal en la Vía Láctea,
no entiendo por qué insistes
con tus claros y fuertes resplandores
si un día morirás
aplastado por las leyes naturales,
nacidas a la par que tus ancestros,
e intuyo en qué forma cubrirás
el Sistema que ahora manipulas,
sufridor también por tu agonía
y defunción galácticas.

Humilde me hinco, sin embargo,
ante esa majestad que ostentas,
y agradezco tus rayos fervorosos
dadores de todo cuanto existe
en esta redondez atormentada
por insanos y bípedos terrícolas.

lunes, 12 de mayo de 2014

Del libro "Poemas siderales"



SISTEMAS SOLARES

Un sistema solar es una estrella
y varios cuerpos (planetas)
girando alrededor de ella,
donde los núcleos de hidrógeno y de helio
chocan entre sí sus cargas positivas;
producieno tan altas temperaturas
que vencen la repulsión y crean
ingentes cantidades de energía.

Sobre dicha fusión
planteó Einstein su ecuación E= mc2,
donde c es la velocidad de la luz en el vacío.

Mucha de la energía liberada
choca como generación lumínica
o radiación electromagnética
contra este globo terráqueo
que da tumbos alocadamente.

Casi toda la información procedente
del espacio exterior
está formada por la radiación generada
en el interior de las estrellas vivas.

Los planetas, carentes de luz propia,
rinden homenaje a sus mayores,
como debes hacerlo tú, en esta noche,
bajo el límpido calor que te procuro
en la órbita imprecisa de tu vida,
que apenas gira desdeñosamente
en su callada soledad terrestre.

Del libro "Poemas siderales"



MESES LUNARES

Explicaré qué son los meses lunares
según el profesor Cepeda Peña:
La revolución sideral es el tiempo necesario
para que la longitud de la Luna,
desde un punto fijo de la esfera celeste,
aumente 360 grados. Este mes dura
27 días, 7 horas, 43 minutos, 11.5 segundos.

La trópica es el tiempo indispensable
para que la longitud de la Luna,
referida al equinoccio medio,
aumente 360 grados.
Como al equinoccio hay que agregarle
un movimiento de precesión y nutación,
este mes resulta corto con relación al sideral:
27 días, 7 horas, 43 minutos, 4.7 segundos.

En la revolución anomalística,
el tiempo transcurre entre dos pasos
consecutivos de la Luna por el perigeo,
con un mes más largo que los anteriores:
27 días, 13 horas, 18 minutos, 33.2 segundos.

La draconítica es el tiempo entre dos pasos
consecutivos de la Luna por el nodo ascendente,
formando un mes de 27 días,
5 horas, 43 minutos, 35.8 segundos.

Las variaciones seculares no exceden
de unas centésimas de segundo por centuria,
y dependen de las variaciones de la rotación terrestre.

La revolución sinódica o lunación
es el tiempo entre dos conjunciones consecutivas
de la Luna y el Sol en novilunio,
o dos oposiciones de igual forma en plenilunio.

Como puede verse,
no es un poema sino una explicación
de los fenómenos lunares,
que aprendí del profesor Cepeda,
reconocido científico, no bardo,
y yo que sí lo soy pero muy malo.

domingo, 11 de mayo de 2014

Del libro "Poemas siderales"



CONTINUO-ESPACIO-TEMPORAL

La teoría newtoniana
se anotó un éxito asombroso
con la predicción de Neptuno,
pero no esclarece por qué los cuerpos se atraen.

Aunque la gravedad es responsable
del giro de la Luna alrededor de la Tierra,
deja inexplicada la esencia del fenómeno
que me propongo nombrar.

Einstein habla en términos geométricos
asegurando que éste no es más
que la curvatura del espacio-tiempo
generada por la materia misma.
Sustentó su tesis
con espacios de cuatro dimensiones,
permitiendo que Minkowski acoplara
un continuo-espacio-temporal.

Con esta nueva geometría,
la mínima distancia entre dos puntos
no es la línea recta, sí la curva,
donde el espacio-tiempo se desplaza
por una trayectoria geodésica,
cuasi cerradamente.

Definimos la mecánica celeste
como una rama del saber científico
que estudia el movimiento de los cuerpos,
aplicando las nuevas teorías
formuladas por Einstein y otros locos,
en su reñido deambular terrestre.

sábado, 10 de mayo de 2014

Del libro "Poemas siderales"



CAOS Y MÁS CAOS

El universo es un caos,
y en la mayoría de los sistemas dinámicos,
la determinación en todo tiempo
de la posición de los cuerpos celestes
es tan sólo una ilusión.

Los cambios infinitesimales
fueron literalmente infinitesimales,
hasta que llegó Poincaré
con sus alarmantes teorías,
asegurando que las series
involucradas en sus cálculos
divergen para tiempos muy lejanos
en el pasado y el futuro.

Lo sencillo se complica
porque las ecuaciones diferenciales,
igualmente sencillas,
son rigurosamente impredecibles;
los valores originales de los sistemas dinámicos
estarán bajo la férula de la incertidumbre,
debido a que todo cambiará
con el paso de millones de años,
mostrando posiciones diferentes
de la posición inicial.

El universo es un caos.
Así lo intuye mi cerebro arrebatado
cuando hago estas atrevidas
afirmaciones profanas.