sábado, 22 de junio de 2013

Del libro "Abecedario poético"


H

¿Muda tú que vociferas ¡Hola!
con tus grandes pulmones y amplio pecho?...
Quizás un poco silenciosa, sí.

No importan las torturas que suframos
por tu ausencia si gritamos ¡Ay!;
eres guapa, esquiva y legendaria
cuando posas para fotografías.

A veces complicas más las cosas
con tu prima F, que presta su fonema
si pretendemos desfacer entuertos
en las batallas de las caballerías.

Extrañamos tus actos quijotescos
de condición ambigua y laxa,
y según el país donde te encuentres,
no sabemos qué puede ser mejor,
si aspirarte volviéndote una J,
o halar de tu mudez con valentía.

¿Qué nos dices de tu caja ósea
al romper muchas veces nuestros huesos?,
¿de tu forma nada oval que tiene huevo?,
¿de tu orfandad, aun no siendo huérfana?,
¿de tu gran oquedad que forma huecos?

Con tanta incongruencia no comprendo
ni siquiera tus bailes con la C.
Sé que vienes de lejos, de muy lejos,
desde el hebreo con grafía heth
cuando quieres mostrarnos lo cerrados
que se hallan los misterios de la cábala.

Abrazas tu cintura con un cordón de acero
al enfrentar tus violentos enemigos,
y nunca osas deshacerte en llanto,
como suelen hacerlo los poetas.

Recibe entonces mi modesto canto;
que vivas muchos y exitosos años
apoyando estos versos deleznables
que no lograron realizar mi sueño.

viernes, 21 de junio de 2013

Del libro "Abecedario poético"


G

Te sobra gusto para ser galante
en este saco de anzuelos alfabéticos,
donde todas las letras toman parte
como ejércitos de múltiples grafías.

Eres la séptima y la quinta dama
en el orden que nos da el abecedario,
y bien sabemos el sentido hermético
de tales sitios en las simbologías.

No se gana la guerra sin tu venia,
ni escapamos tan fácil de tus garras
en la palestra del crimen y del robo.

Observamos los oscuros gabinetes
de ministros obtusos y cretinos,
en gobiernos y banqueros poderosos
con su panza redonda y bien pagada.

Eres falaz como la hipocresía,
el dolo, la trampa, la mentira.
Y no menciono las falsificaciones,
que siempre tienden a ganar adeptos
en los amantes de las genealogías,
por el respeto que me da el silencio.

Los gnomos, cuando esconden su riqueza,
se acogen junto a ti, y en sus guaridas
evitan sucumbir frente a los hombres,
mientras gritan exultantes:¡Muchas gracias!

miércoles, 19 de junio de 2013

Del libro "El panteón incompleto"


CRESCENCIO

Aquí no se pide limosna.
Se vende flauta a $ l00.
Crescencio Salcedo

En él todo fue un arte,
con el sonido alegre
de singular flautista.

Polémico y francote,
solitario y sin patria
cuando un pirata gaucho
le trasladó taimado
su tren de Santa Marta
para Cabo de Hornos.

Amó lo que vio bello
con esa reverencia
de artista iluminado.

Pero la esquiva suerte
no estuvo en su velero,
perdiendo en mil naufragios
los cantos espontáneos
que recogió ya en tierra
su pueblo bailador.

Murió dolido y pobre,
terrible consecuencia
para quien nunca tuvo
dobleces en la vida.

Como una montonera
de hambrientos tiburones
llegaron las desgracias.

Así, con todo y eso,
vivió entre los placeres
porque el coplero anduvo
muy bien del corazón.

Del libro "Abecedario poético"


F

Siendo un heraldo de la felicidad,
eres fea porque agachas la cabeza
y fatigada te muestras como un viejo.

Cuántas veces como fábula atestiguas
mentiras milenarias y mediocres,
haciéndolas pasar por verdaderas
para ocultar tropelías y desgracias.

Lo fálico es normal en tus contornos,
que no logran convencer a los estetas,
cuando piensan que en ellos el error
es lo que en otros representa crimen.

Los famosos te buscan y te envidian
apoyados en sus gustos perdularios,
y los fanáticos se apoyan en tu signo
para imponer convicciones personales
cuando atacan feroces con sus armas.

También la fortuna te acompaña
por los caminos de la filosofía,
igual que los fantasmas y los fósiles,
los fuegos fatuos y las fugacidades.

Te veneran las finanzas y te adulan
con sus falacias y sus idolatrías,
pues eres portadora, en todo caso,
de lo frágil, lo efímero y funesto.

Yo que intento traspasar los límites
con tu flaca silueta en faltriquera,
te doy la bienvenida y creo en ti
porque intuyo tu fuerza y tu futuro,
oh dama forjadora de la fecundidad.

martes, 18 de junio de 2013

Del libro "Abecedario poético"


E

Mezclando lo serio con lo frívolo
en este canto que te escribo ahora,
reconozco tu fuerza, porque eres
la más utilizada en nuestro idioma.

Popular en los puntos cardinales
donde el griego y el latín tienen su trono,
me pregunto, y no ceso de asombrarme,
a qué se deben tus hechizos alfabéticos
y el misterio de tu gran celebridad.

Denominada simplemente E,
me conduces por caminos embrujados
hacia un mundo de raíces ancestrales,
sobre el amplio bodegón del verso.

Admiro tu poder evolutivo
y no cejo de gozar tus cualidades
desde el fondo secular de mis recuerdos,
vinculados con semíticos y etruscos.

Me torturas sin embargo con la edad,
la economía, el egoísmo, los ejércitos,
y afliges mi corazón con elegías
cuyos versos prostituyen mi sonrisa
o la cambian por lágrima y lamento.

Existe un catafalco de impostura
en numerosos farsantes del idioma,
que fabrican sin pena y sin sentido
una negra leyenda de sandeces
con su escaso cerebro y pluma seca,
abusando de ti que pisas fuerte
en diferentes lugares de la Tierra.

lunes, 17 de junio de 2013

Del libro "Abecedario poético"


D

Entraste por la puerta del hebreo,
nutrido a la vez de otros idiomas
afincados en el alto Sinaí.

Tu historia, curiosa como tantas,
navega libre sobre etimologías
tan antiguas como la semítica,
la egipcia, la etrusca y la fenicia.

Antes de habitar entre nosotros
fuiste amante de griegos y latinos,
como todas las otras compañeras
nutridoras de románicos dialectos
en el álgido y lingüístico camino.

Hoy juegas a los dados y trampeas
con la elegancia de una dama noble,
que no pierde ocasión sobre la mesa
para esquilmar sus inocentes víctimas.

Los dos pequeños cubos de marfil
con decenas de puntos como pecas,
son tu placer cuando sus lados caen
por la cara que menos nos conviene.

Así vas por el mundo, decidida
a imponer tu castigo a los ingenuos,
que sueñan con fortunas fabulosas,
solamente por lanzar los dados.

domingo, 16 de junio de 2013

Del libro "Abecedario poético"


C

Configuras la palabra crimen,
calumnia y cabeza de chorlito,
igual que la palabra cumbre,
la palabra cielo y la palabra canto.

Peregrinas historias te declaran
descendiente de la letra G,
que en otros tiempos denotó camello
bajo el sol de sedientas caravanas.

Representas fonemas paradójicos
en unión de vocales proxenetas,
que muestran sin pudor el dorso insólito
de tu forma redonda y jorobada.

Signo cien del numeral romano
y símbolo de grado Celsius,
creador de la escala termométrica;
símbolo igualmente del culombio
y del nada metálico carbono.

Defiendes cualidades y defectos
como aventando arroz
por los campos sonoros del idioma
en el danzante alfabeto castellano.

Porque te amo con pasión dialéctica
te canonizo irreverentemente
sobre el altar aterrador del tiempo,
aunque sé que intentarlo es convertir
un vivo pecador en santo muerto.

sábado, 15 de junio de 2013

Del libro "Abecedario poético"


B

Primera consonante del idioma,
tu croquis femenino te aleja de la V.
Te llaman alta y graciosa,
B larga, B grande o B labial
en regiones de América y España.

Contigo se escribe belladona,
palabra que tanto nos sugiere
en el campo de las plantas tóxicas.

Igual sobre las bellas donnas
oriundas de la tierra de los césares,
desde Milán hasta Sicilia
deshojando sus pétalos de amor.

A bailar nos convidas cada noche
con tus ritmos de música nerviosa,
visible, simpática, inocente,
sobre cuerpos de ménades borrachas.

Por último describes la belleza
que despliega la mujer frente a su amante,
mientras turba la paz de su marido,
que ya no puede soportar los cuernos.

viernes, 14 de junio de 2013

Del libro "Abecedario poético"


A

Muchos sonidos partes,
cuando no por la mitad,
por alguno de sus lados.

Primera en el alfabeto,
de las vocales primera,
y en el orden internacional
bisnieta de la antigua Alfa.

De los jeroglíficos egipcios
y las escrituras hieráticas
conservas el antiguo pictograma.
De lo etrusco y lo fenicio,
de lo griego y lo latín
tienes la marca que jamás se borra.

Símbolo del área y del amperio;
del angstrom
que mide longitudes de onda
y dimensiones atómicas.

Emitimos con fuerza tu sonido
poco después de nacer.
Eres adjetivo numeral
y afirmas lo que B nos niega.

En las cumbres de mi edad,
hoy te canto enamorado
la infantil adivinanza,
que me ronda la memoria
desde mi remota infancia:
En medio del mar estoy,
no soy de Dios ni del mundo,
ni del Infierno profundo,
y en todas partes estoy.

miércoles, 12 de junio de 2013

Del libro "Poemas de Mar-K" (Homenaje a la K)


MAR–K–48

Es grande el mar y el infinito es simple,
lo komplikado es la noción de límite
porque oskurece lo ke ha sido klaro,
lo ke no tiene verdad e ignora la mentira,
lo ke no puede ser y en todo kaso es.

Ni más allá ni más aká,
el tiempo, ke es un koncepto humano,
karece de kurso en el ambiguo espacio
donde nada kabe.

Jamás hubo un principio y el fin es sólo el nunka.
Ningún Big Bang sino muchos Big Bangs
deslumbrantes, ligeros, alternados
komo un juego de luces pirotéknikas
iniciando una vida ke no existe
más ke en pensamiento.

Sueño, pesadilla, gran engaño,
nada, embriaguez, hondo vacío,
maremoto, espejismo, doble kaos.
Y la Gran Ilusión, débil, brindando
su invisible bankete: la esperanza.

martes, 11 de junio de 2013

Del libro "Poemas de Mar-K" (Homenaje a la K)


MAR–K–47

Boske de pinos y eukaliptos lleno de aromas
komo todos los boskes de pinos y eukaliptos,
en kuyos alrededores vivo
pensando en el mar ke abandoné komo un idiota;
rekuerdos y añoranzas de mejores tiempos
konservo en mi memoria gastada.

Akí en mi apartamento,
tan ajeno komo todo lo ke uso,
paso la vida leyendo,
sin un peso, sin trabajo,
sin amigos ni rekomendaciones
ke me puedan sakar del ostracismo.

Akí komo un anakoreta
pensando en la vida ke me espera
kuando kumpla los sesenta,
los setenta o los noventa ke kizás no alkance
porke la muerte ronda en esta tierra
komo una maldición ancestral
afilando sus garras kada hora.

Akí en mi apartamento
mirando los muchachos ke kruzan
komo gaviotas sin alas, rekuerdo el mar,
las embarkaciones y los peces,
las nubes sobre el horizonte,
y el ardiente sol de marzo tostando mi kabeza.

Lejos de la ola gigante ke kondujo mi panga
por los kaminos de la inmensidad
komo un pluma, vivo junto al boske,
amado pero frío, al sur de la kapital.

Vegeto kuando no surge el poema;
huelo el aroma fresko del boske
y miro al infinito. Soy águila perdida,
kormorán sin atolón, delfín sin rumbo.

Se agotó la mantekilla,
el pan, el arroz y las verduras;
mi amiga reklama kuando abre la nevera
(polo vacío de pekeños hielos).

Kallo, sufro y me atormento,
ya no hay kaso. Somos aves distintas
atrapadas en un mismo enjaulamiento,
donde pragmatismo y fantasía chokan,
komo choka el petrel kontra el barko peskero.

Boske de San Karlos,
sálvame kon tu verdor y aroma;
si no lo haces, mañana enkontrarán
al sur de la kapital un poeta mutilado,
sin huellas daktilares, sin ojos, sin orejas,
sin barba y sin kabello,
muerto komo tantos en extrañas cirkunstancias.

domingo, 9 de junio de 2013

Del libro "Poemas de Mar-K" (Homenaje a la K)


MAR–K–46

En medio de mundial expektativa,
kada cierto tiempo, en un lugar kualkiera
(barko, isla o kontinente),
los más poderosos se reúnen para hablar de paz.

En medio de la selva impenetrable
la prudente anakonda se prepara
junto a las grandes y húmedas korrientes,
a esperar la llegada de su presa.

Vecinos del abismo y de la kumbre
(nutridos por el sol vivifikante y el agua generosa),
los heridos trigales se desangran
frente a la mirada de los restañadores.

Y más profundo aún (dentro del kosmos,
donde subyace lo deskonocido),
yo, hombre de mar abierto y de silencios hondos,
busko el testimonio de tu amor, las kausas y la pena.