lunes, 3 de septiembre de 2018

Del libro "Abecedario poético y otros tantos"



















NO LES DIGO ADIÓS…

Zodíacos y constelaciones
que dan al firmamento un rostro bello,
son apenas sujetos fantasmales
que avanzan sin apuro hacia el ocaso.

Todo empieza y termina en esta vida,
sin excepción para materia alguna.
Nada escapa al orden de los cuerpos
que orbitan sin pausa, inexorables,
por el espacio que les da sustento.

La ley es la ley, dicen los sabios,
pero todo es arbitrario, dice el necio.
Ni necio ni sabio, me conformo
con un poco de pan para mi estómago
y un abrigo sencillo para el lecho.

He llegado a la vejez con alegría,
sin añorar la juventud, que no desprecio;
cada uno en su campo viva y goce
sin tratar de recobrar lo que se fue.

Vendrá la muerte, que lo iguala todo,
a ocuparse del resto y del olvido,
convirtiendo en pavesas o en escoria
los pulidos y flacos esqueletos.

En un lugar cualquiera los espero:
amigos, enemigos y parientes
que apenas retengo en la memoria.
Me despido con voz determinante,
y no les digo adiós sino hasta luego.

lunes, 6 de agosto de 2018

Del libro "Abecedario poético y otros tantos"


















LA MÁS NOBLE ILUSIÓN

Cansa tanto narcisismo estéril,
tanta egolatría y necedad
de quienes nada tienen que decir
en sus cuadernos de papel en blanco,
sus malos libros, sus pobres opiniones,
su triste decadencia intelectual.

Bueno fuera más modestia,
mayor sustancia en las intervenciones,
más humanidad con los congéneres,
más ideas en los textos,
más poesía en los poemas.

Menos mal que la poesía
puede prescindir de poetas y poemas,
porque es autónoma en sí misma,
inefable e intangible;
está en todas partes y lo impregna todo
como una cualidad de la materia,
una forma de ser del universo.

Pobres de nosotros
sin la presencia de la poesía,
algo que surge por la sensibilidad
y el escaso talento que acompaña
nuestra mísera existencia cotidiana.

Bien aventurados
quienes aceptamos estas cosas,
porque tenemos la oportunidad
de sentir que el cielo existe
como una bella utopía
y la más noble ilusión.

jueves, 12 de julio de 2018

Del libro "Abecedario poético y otros tantos"


















LÍDERES SOCIALES

Los persiguen, los desplazan,
los amenazan y los matan.
A veces no lo hacen inmediatamente,
pero nunca los perdonan.

El régimen promete investigaciones.
La sociedad padece.
El ejército invoca Dios y Patria.
La policía enmudece.
Los políticos legislan en la oscuridad.
Un sector protesta y el Estado lo masacra.
Los intelectuales callan en sus nichos de cristal.
Los académicos denuncian
o siguen la pista de los intelectuales.
La confusión prospera.
La complicidad aumenta.
Crece el odio y se impone la violencia.
Todo es dolor y muerte,
aunque exhibe una etiqueta hermosa:
“Democracia, libertad y orden”.

domingo, 8 de julio de 2018

Del libro "Abecedario poético y otros tantos"


















EL POETA

¿Quién canta cuando va por los caminos,
cruza el mar, atraca en puertos,
bebe un poco y zarpa nuevamente
hacia lejanas costas?
¿Quién denuncia los crímenes
y atropellos de los poderosos?
¿Quién puede combatir de frente
contra los capos de la impunidad?

Todo es misterio y duda para el común mortal,
que mira displicente, pensando –si es que piensa–
en cosas cotidianas y en otras nimiedades,
mientras él sigue su ruta, despierto y expectante,
cubriendo amplios espacios terrestres y marinos;
enfrenta los naufragios, tormentas y tsunamis,
que azotan inclementes los puntos cardinales.

Por todos estos hechos
retomo la pregunta que formulé al principio:
¿Quién es el caballero que se comporta así?...
Como nadie responde lo intento por mi cuenta,
aunque ponga en peligro mi escaso pensamiento:
¡El poeta, señores! ¡El poeta!

domingo, 1 de julio de 2018

Del libro "Abecedario poético y otros tantos"



















LOS RÍOS

Autónomos y sabios
buscan siempre su salida al mar,
tras dominar llanuras
con largos y exóticos meandros;
zigzaguean montañas y aceleran rápidos
para que nadie se bañe dos veces en sus aguas.
Son la sangre y los nervios de esta tierra
donde todo se transforma y vitaliza.

Amo los ríos porque van seguros
hacia el lugar donde surgió la vida;
amo los ríos porque en ellos veo
mis sueños y recuerdos, reflejados,
como una panacea para cerrar mi herida.

domingo, 24 de junio de 2018

Del libro "Abecedario poético y otros tantos"


















En esta orilla me refugio y gozo
las peripecias de un planeta extraño,
lado fértil y hermoso que es orgullo
de un sistema solar esplendoroso,
donde nací, y seguro he de morir.

La otra orilla, misteriosa y muda,
me produce sentimientos encontrados.
Tal vez indiferencia sea el primero,
pues no tengo inquietudes metafísicas,
excepto en poesía y en cultura.

Nunca he creído que la vida siga
más allá de los campos materiales
(muerto el sujeto se termina todo).
¿Qué sería del hombre y sus pesares
en una eternidad, abandonado?...

Tranquilo estoy en mi nativa orilla;
que la otra la miren como quieran
los ilusos que por ella luchan,
mientras disfruto con placer la mía.

lunes, 18 de junio de 2018

Del libro "Abecedario poético y otros tantos"


















LO MÍO

Tuve lo mío en cada etapa de la vida,
plena de amores, placeres y aventuras;
las fuerzas misteriosas del azar
retomaron lo que habían brindado.

El mar y el firmamento me mostraron
sus amplios horizontes
en viejas aeronaves y pequeños barcos,
cuando quise conquistar el mundo,
para mí desconocido, pero imaginado.

Superé rayos, truenos, huracanes
con un valor sin igual e inesperado,
porque fui consentido de los dioses
en los combates de la cotidianidad.

Después de los 80 continúo
hacia el final de una existencia rica
en la ruda palestra de los hombres,
donde muchos han sido reventados
por el mazo de la adversidad.

Ignoro cuánto más podré durar
en esta tierra que transforma todo
lo que se mueve en su corteza parda.
Dispuesto estoy para emprender el viaje,
porque viví como me dio la gana.

domingo, 10 de junio de 2018

Del libro "Abecedario poético y otros tantos"


















ESTA TIERRA

Amo esta tierra porque aquí nací,
donde florecen y fructifican las enredaderas,
las matas, los arbustos y los árboles,
que además de nutrirme la existencia,
me dan sombra y frescura en abundancia.

Pese a la fiera con la cual combate
(seres aviesos sin piedad ninguna)
quiero morir en ella indefectiblemente,
mezclarme con el humus que alimenta
su fauna y su flora generosas
en distintos lugares de su suelo.

Tierra rica, pero mal poblada,
en manos de una especie torva,
proclive al crimen y la destrucción,
que se aferra al poder como una lapa
sobre el peñasco de la iniquidad.

En un futuro, cuando ya no exista
ni sombra de lo que ahora soy,
tal vez otros hombres y mujeres
tengan más claro su papel histórico.

Una esperanza de utópicos matices
avizoro en este negro túnel
que hoy oscurece el corazón humano.
Dormiré tranquilo y ajustado
a la ley natural del universo,
que todo lo transforma y lo renueva
con una fuerza jamás imaginada
por personas de corto pensamiento.

martes, 29 de mayo de 2018

Del libro "Abecedario poético y otros tantos"


















LOS SALVAJES

Respetamos la naturaleza,
en su totalidad y en cada una de sus partes.
Protegemos el paisaje de las cordilleras
con sus vientos refrescantes y sus páramos,
el calor de los extensos valles
donde pasta el ganado y surge la agricultura,
la humedad de las sabanas, las fuentes y los lagos,
los grandes ríos y los anchos mares
donde bullen rica flora y variopinta fauna.
También amamos los desiertos y las rocas.

Rechazamos la debacle
generada por tantos que se autoproclaman
inteligentes y civilizados, mientras destruyen
lo que el planeta produce en abundancia
para disfrute y bienestar de todos,
no sólo de quienes ignoran cómo vivir en paz,
enajenados entre junglas de cemento,
porque matan las fuentes de la vida,
patrimonio común de los homínidos
pertenecientes a la especie humana.

miércoles, 16 de mayo de 2018

Del libro "Abecedario poético y otros tantos"


















LA UÑA DE LA GRAN BESTIA

La uña de la gran bestia no es más que el plectro
con que los antiguos dioses
pulsaron el arpa, la lira o el laúd.
La usó Enlil en Sumer y Mesopotamia
para obligar a los reyes, cuando fueron negligentes,
a cumplir sus sagrados compromisos.

Yo… nunca vasallo de reyes ni de dioses,
guardo esa uña como un tesoro enorme,
para pulsar los instrumentos adecuados
cuando le canto al mar, los sueños y el amor.

domingo, 13 de mayo de 2018

Del libro "Abecedario poético y otros tantos"


















COMO UNA MALDICIÓN

Los barcos en el muelle y el amor navegando;
la inmensidad del mar abrazando los sueños.
La quietud de la noche, bajo las estrellas.
Todo solemne y calmo como un embrujo antiguo.

Sólo yo, en mi fiebre de poeta ignorado,
castigo los senderos de la imaginación.

Tal vez en otras aguas, y en intangibles puertos,
pueda atracar mi nave, robada al universo.
La soledad se aferra, con sus garfios de acero,
como una maldición.

jueves, 26 de abril de 2018

Del libro "Abecedario poético y otros tantos"


















Doce horas el sol sobre nosotros,
escondido o quemando nuestra testa,
lo mismo que los valles y los ríos,
los mares y las cordilleras.

Doce horas la noche, soberana,
dando fondo a la luna y las estrellas,
cuando no, demostrando su iracundia
con rayos cegadores y tormentas.

Doce más doce veinticuatro
para un día completo, de alegrías,
o penas que nos matan poco a poco
con sus garfios de carnicería.

Entre horas, el tiempo, inexorable,
nos brinda o nos roba la esperanza
de un mañana feliz y más seguro,
donde poder recuperar la fuerza
que la vida nos pone en su balanza.

En esos lapsos escribo mis poemas,
que hablan de todo sin temor alguno:
los instantes de asombro, los amores,
los besos, las ausencias, las desgracias,
el crimen, la injusticia, la tristeza,
en un intento de alcanzar la cumbre
donde habitan los dioses y es su cuna.

domingo, 15 de abril de 2018

Del libro "Abecedario poético y otros tantos"


















POEMA EN EL PUERTO

Despierta el día, y en su trajín atentos,
los estibadores se ganan, paso a paso,
el pan nutriente y la bebida fresca;
también las grúas de monstruosos fierros
hacen su oficio, cotidiano y duro.

Los grandes buques, anclados en el muelle,
reciben los marinos que regresan
de sus juergas y noches pasionales,
mientras silban tonadas amorosas
que son los restos de cuerpos apagados.

Graznan las gaviotas sobre los cardúmenes
en su vuelo de confiados arabescos;
el sol avanza, amarillento y firme,
dando a la playa sus puñales fieros.

Parten los buques hacia el ancho mar,
con ritmo suave, hasta salir de puerto;
miro la escena y apetezco el viaje
en mi chalupa, donde a veces duermo.

Llevo un canto escondido en mi cabás,
para darle sabor a mis recuerdos
en otras tierras, lejanas y tardías,
donde puedo tener los pensamientos
que dan fuerza a mi carácter marinero.

Vuelvo la espalda y me dirijo a casa,
donde atrapo el poema presentido;
busco la hamaca de cordeles finos,
me tiendo en ella y, sin temor, atisbo
cómo brotan la vida y la alegría
con cada verso que en papel escribo.