miércoles, 4 de enero de 2017

Del libro "Como simples chalupas al garete".


















“EL DOLOR DEL HAMBRE” (I)

POEMA BASADO EN EL DOCUMENTAL
DE LIBARDO PUSHAINA Y OTROS
LÍDERES WAYUU, PARA TELESUR.

https://youtu.be/KgvTzFbjffU

Las frases -luego versos- fueron seleccionadas
por el abogado-economista Albeiro Acevedo
y tratadas literariamente por Verano Brisas.

–Este hilo es la imagen de mi hija muerta
por la desnutrición y la diarrea,
que no aguantó ni los tres meses.
Su nombre era María.
Me siento mal, me duele el alma
porque la hambruna se llevó a mis hijos.
Esto no es nuevo.
Ellos apenas eran unos niños.
¡Qué pesar que se me hayan muerto!
Este hilo es la imagen de mi otro hijo,
muerto por el hambre hace cuatro años.
Se llamaba Juan David.

–¿Cuántos hijos se te han muerto?
–Cuatro varones y una niña,
todos por desnutrición.
No pudimos llevarlos al centro de salud
por no tener carné,
y por eso murieron aquí.
Se adelgazaron tanto
que quedaron en los huesos.
Se les fue la carne y murieron.
No pudimos hacer nada
y solo me quedaron dos niñas vivas.
Una se me enfermó;
se puso muy mal a media noche.
En ese momento, pensé
que también se iba a morir,
y lloré por ella.
Después, la niña mejoró
y me alegré mucho.
Fue cuando me pregunté,
¿cómo es que se me va a morir otro hijo?

Del libro "Como simples chalupas al garete".
















“EL DOLOR DEL HAMBRE” (II)

POEMA BASADO EN EL DOCUMENTAL
DE LIBARDO PUSHAINA Y OTROS
LÍDERES WAYUU, PARA TELESUR.

https://youtu.be/KgvTzFbjffU

Las frases -luego versos- fueron seleccionadas
por el abogado-economista Albeiro Acevedo
y tratadas literariamente por Verano Brisas.

–Estoy aquí
haciendo un recorrido por el cementerio
en busca de mis hijos muertos.
Mi alma está muy inquieta por ellos.
Estoy aquí
haciendo un recorrido por el cementerio.

–Cuéntanos qué les paso a tus hijos.
–Me siento mal con lo que pasó a mis hijos.
Hubiera preferido ser yo
el que estuviera muerto.
Pese a mi condición humilde,
hubiera querido darles un futuro mejor.
Pero mis hijos presentaron la enfermedad
que los acabó tan rápido.
La desnutrición los dejó en muy mal estado;
se adelgazaron hasta quedar en los huesos.
Así está la niña que tengo en el hospital.

–¿Cuántos hijos se te han muerto por la hambruna?
–Mis hijos muertos por esa enfermedad,
han sido cuatro y una nieta.
Me siento muy mal, y me pregunto:
¿Por qué murieron mis hijos y una nieta?
Tal vez fue la diarrea tan fuerte que les dio
o la delgadez extrema que padecían.
Mi último hijo nació desnutrido;
lo agarró Yarujá desde la barriga
y murió una semana después de haber nacido.

Del libro "Como simples chalupas al garete".

















“EL DOLOR DEL HAMBRE” - III

POEMA BASADO EN EL DOCUMENTAL
DE LIBARDO PUSHAINA Y OTROS
LÍDERES WAYUU, PARA TELESUR.

https://youtu.be/KgvTzFbjffU

Las frases -luego versos- fueron seleccionadas
por el abogado-economista Albeiro Acevedo
y tratadas literariamente por Verano Brisas.

–Lo que me han contado es que 4.700 niños wayuu
han muerto por desnutrición en el hospital.
Esto quiere decir que:
como tus hijos murieron en la ranchería,
no hacen parte de la base de datos oficial
de niños muertos por desnutrición.

–Mis hijos no murieron en el hospital,
y menos mal,
porque trasladar sus cuerpos a la ranchería
implica un costo muy alto.

“Y añadió, camino del cementerio”:
–No quiero comer, rechazo la comida,
porque donde voy llevo el recuerdo
de mis hijos muertos por el hambre.
El dolor que llevo dentro
me atormenta siempre.
De noche me siento mal; no duermo.
Me pregunto:
¿Por qué me pasa esto a mí?

“En el cementerio”:
–Aquí reposan los cuerpos de mis hijos.
Económicamente no estoy bien
para hacer un segundo velorio.
Además, su muerte es muy reciente.
Ya ustedes están viendo
lo que les pasó a mis hijos.

–¿Qué les traes a tus hijos cuando los visitas?
–Aquí tomo café.
Si tengo para comprar comida,
como arroz, o cualquier cosa.
Un día como hoy,
vengo y comparto con ellos.

“Camino del hospital”:
–A mi nieta, la he llevado al hospital dos veces;
tiene cinco días interna,
y yo la cuido porque la quiero ver sana
compartiendo conmigo,
no con la enfermedad de la desnutrición.

Del libro "Como simples chalupas al garete".
















“EL DOLOR DEL HAMBRE” (IV)

POEMA BASADO EN EL DOCUMENTAL
DE LIBARDO PUSHAINA Y OTROS
LÍDERES WAYUU, PARA TELESUR.

https://youtu.be/KgvTzFbjffU

Las frases -luego versos- fueron seleccionadas
por el abogado-economista Albeiro Acevedo
y tratadas literariamente por Verano Brisas.

“Hola Yurani: ¿Cómo te sientes?
Te traje esto para que te lo tomes.
¿Ya te recuperaste? Veo que estás bien.
Cuando volvamos a la ranchería
vamos a estar contentos
y vamos a hacer lo que queramos.
Nos acostaremos en el chinchorro,
pues la cama del hospital te hace daño.
Cuando salgamos, estaremos agradecidos
por la atención médica que recibiste”.

–Este hilo representa la imagen de mi nieto,
el que partió de mi tierra para siempre.
Aquí queda el recuerdo de Eduardo.
La desnutrición lo acabó en una semana.

“Lo que ha ocurrido en la Guajira
ha sido un infanticidio
por lo que el gobierno no previó.
Generan y diseñan programas
sin connotación ni resultados.
Necesitamos políticas públicas
que garanticen la vida de los seres humanos”.

sábado, 24 de diciembre de 2016

Del libro "Voces de mar y tierra"





POR TODOS ELLOS

Me ofreces una copa y me preguntas,
¿por quién vamos a brindar ahora
en este mes de parranda y de bullicio,
sin espacio para el sueño y el relax?

Te respondo: Brindaremos
por Libia, Palestina, Afganistán,
por Siria, por Bolivia, por Irak,
por Cuba, Venezuela, por Vietnam
y tantos otros pueblos que combaten
por su tierra, su pan y su cultura
contra las zarpas del águila Imperial.

Por todos esos hombres y mujeres
que dejaron sus casas, su heredad
para ir a defender como valientes
sus valores aplastados por la OTAN.

Por ellos brindaremos esta noche
asociada con la paz y la alegría.
También por Colombia, la vendida
a los entes del hampa universal,
con la esperanza de que un cercano día
podamos entonar a todo pecho
la canción titulada Libertad.

lunes, 12 de diciembre de 2016

Del libro "Voces de mar y tierra"







PESE A TODO

¿En qué planeta estamos?
¿Qué humanidad es esta?
Los imperios invaden, destruyen y asesinan,
las mujeres y los niños son violados,
el hambre cunde, las pestes proliferan,
los bosques son arrasados,
los ríos y los mares se tornan en cloacas,
la polución impera y se extiende
como una manta sucia sobre los pulmones.

Todo es locura y desvarío;
el descontrol se impone.
La ignorancia es ley,
la inconsciencia determina
conductas perversas y fatales.
Los áulicos besan el culo de los poderosos
que los humillan y explotan.

¿En qué planeta estamos?
¿Qué humanidad es esta?,
me pregunto, sin encontrar respuesta.
Mientras tanto, las aves, agoreras,
prosiguen con su canto, el jardín florece
y yo te sigo amando.

domingo, 20 de noviembre de 2016

Del libro "Voces de mar y tierra"

















RECUERDO

Llego a la biblioteca a las 9 de la mañana,
saludo a los vigilantes y entro al auditorio,
silencioso y vacío a esa hora.
En tal silencio y soledad solemnes
viene a mi mente tu recuerdo,
como una mariposa extraviada,
antes de finalizar las notas semanales
y el taller de poesía que las sigue.

Siento, como si fuese hoy,
tus cálidos besos y caricias encendidas,
tu rostro fresco y tu ternura plena.
Conducido por tus manos sedosas
tomo lápiz y papel de la carpeta;
surges toda sobre la hoja en blanco
invadiendo la superficie con tu cuerpo,
donde anidan un par de golondrinas
dispuestas a volar por su alimento.

Pasan los minutos y no llega el olvido
a cubrirme con su manto gris,
en esa soledad
y ese silencio omniabarcante y cierto.

Decido suspender el recorrido
y pensar más bien en esos días,
cuando fuiste mi primavera y mi jardín.
Las rosas del otoño, ya marchitas,
intentan renacer,
pero sus pétalos me anuncian
que el invierno llegará para quedarse
con su espada de hielo y de quietud,
dispuesto a combatir mis sueños,
sin tregua y con furor, hasta el final.

Retomo entonces el único recurso
que me ofrece el salón,
frío y sereno como un lejano bloque:
escribir estos versos para ti,
con la esperanza de salir indemne
en mi lucha furiosa contra el mundo,
siempre siniestro, miserable y romo.

martes, 15 de noviembre de 2016

Del libro "Voces de mar y tierra"






LOS AMOS DEL PLANETA

Aprovechando la ciencia y la tecnología,
los amos del planeta
intentan conquistar el ancho espacio,
con la intención de invadir otros lugares
que les brinden un hábitat selecto,
donde puedan vivir tranquilamente,
después de abandonar la Tierra.

Con su ciega perversión congénita,
cuando logren semejante hazaña
mirarán la destrucción causada
por sus guerras y crímenes atroces
desde su nueva sideral vivienda.

Reirán, posiblemente, a carcajadas
observando la debacle cometida
contra un planeta generoso y fértil,
que no quisieron proteger a tiempo,
dada su aviesa condición de hienas.

Ya reducida a rocas y cenizas,
esta esfera lucirá como una escoria
en forma de trofeo escarnecido
por su torpeza y vocación fatales;
no tendrán una respuesta positiva
ni explicación que justifique en algo
su mezquina conducta ante la historia.

Un día, sin embargo, llegará
en que tales fantoches de postín
verán las consecuencias de su infamia
en el reciente apetecido suelo,
cuando lo tornen igualmente estéril,
sin que puedan, a su vez, recuperarlo.

En su turbia competencia empedernidos
seguirán dando tumbos como zombis
atascados en mitad de la carrera,
pues no querrán corregir ya sus errores
porque su fardo intelectual de insania
no les da para cumplir las leyes
que defienden los principios de la vida
en su lucha tenaz contra la muerte.

domingo, 13 de noviembre de 2016

Del libro "Voces de mar y tierra"







CANCIÓN DE LO EFÍMERO

Todo se va alejando… se va alejando…
Y la muerte va llegando… va llegando…
Mueren los parientes, los amigos, los amores,
y nosotros esperando la partida
con el sueño de volver a comenzar.

Mientras tanto,
¡a vivir, a disfrutar cuanto se pueda!
para irnos en paz al más allá,
que sólo es polvo, es agua, es vegetal.

Bésame ahora, amor terreno,
y acaricia mi cuerpo con ardor,
porque el tiempo inexorable no perdona
los errores cometidos,
ni los placeres que dejamos de gozar.

Mueren los parientes, los amigos, los amores,
y nosotros esperando la partida
con el sueño de volver a comenzar.