martes, 10 de junio de 2014

Del libro "Poética de las sombras"



LA MUJER DE LA LUNA

Soy la joven consorte maorí
que rechazó cargar agua en el día
y tuvo que hacerlo por la noche,
para la Luna y sus enamorados.

El satélite, luminoso como un astro,
alumbraba el camino de la aldea
hasta que se ocultó tras una nube;
di contra la tierra reseca por el Sol,
me sentí furiosa y ultrajé la Luna
que bajó en el acto y decidió raptarme.

Asida de un árbol corpulento,
descuajado y llevado a las alturas,
resistí cuanto pude, y finalmente,
subí con él y el cántaro deshecho.

Por eso en noches despejadas ven
la Luna blanca prendida en el espacio
con una mancha inoportuna y parda
que observan fácilmente los humanos.

lunes, 9 de junio de 2014

Del libro "Poética de las sombras"



LA HIGIENE DE LAS ALCOBAS

Para impedir los hechizos mañaneros
se deben sacudir muy bien las sábanas,
las mantas y el colchón de nuestros lechos,
para que los maleficios desaparezcan de allí.

En situaciones extremas puede contratarse un mago
que suprima los efluvios suspendidos en la alcoba,
porque asfixian los durmientes de las futuras jornadas
después de aterrorizarlos y hacerlos desfallecer.

El contacto permanente con partículas nocturnas
propicia en todo momento protervas inclinaciones
y muchas facilidades para siniestros designios,
al perpetuarse los miasmas invisibles de los cuerpos.

Los espíritus malignos son bastante inteligentes
y multiplican odiosas y espantables influencias
en las personas más débiles,
desde el miedo corporal hasta horrendas pesadillas,
debido a las vestiduras de las camas embrujadas
cuando se ignoran las normas elementales de higiene.

Del libro "Poética de las sombras"



FILOMELA

Natural de tres continentes,
ofrece su canto generoso
en noches de primavera y de verano.

Una macabra historia,
protagonizada por el rey Tereo,
Filomela, y Procne (yo),
horrorizó tanto a los dioses
que pronto nos convirtieron
en varios tipos de aves,
sin ninguna compasión.

Yo terminé en golondrina
y Tereo en abubilla;
Filomela en ruiseñor
que canta su canción desengañada,
producto de un amor envilecido
por el amante incestuoso y traicionero
que violó los principios familiares
de nuestra bella y feliz fraternidad.

domingo, 8 de junio de 2014

Del libro "Poética de las sombras"



EL DIOS DE LAS TINIEBLAS

Me declaro vivo dios de las tinieblas
procedente de Guinea y Senegambia.
Existo como fetiche en las aldeas
con los encargados de cosas importantes:
la fertilidad, el clima y las cosechas,
junto al oficio de las artes mágicas.

Tengo doble identidad y me hago dueño
de aquellos que abandonan sus viviendas
después de pasada medianoche;
los trituro con mis dientes de cuchillo,
aunque protejo la aldea al mismo tiempo
contra demonios perversos e invasores
si recibo las ofrendas que exige mi poder.

Sano cualquier molestia y ahuyento malos espíritus
causantes de enfermedad, pues no soy un dios injusto,
y si alguien muere de pronto, pese a filtros y oraciones,
todo el pueblo está seguro de que es correcto el castigo
por fallecer en pecado contra las leyes del brujo.

Del libro "Poética de las sombras"



UNA VERSIÓN SOBRE LOS SUEÑOS

Soy la causa del proceso misterioso
que dopa el cuerpo de los afectados,
para que el alma escape libremente
y pueda así realizar sus aventuras
en el vasto continente de las sombras.

Acaricio a los mortales con mis dedos
y los fascino con un batir de alas,
hasta ver que mis celosos hijos
ocupan la mente de los elegidos,
que el alma deja vacía.

Morfeo adopta condición humana,
y sus hermanos, de objetos y animales.
A los dioses les agrada utilizarlos
para advertir o pronunciar consejos
que tengan relación con el destino.

Todos deben consultar cada mañana
el oráculo escogido por el nigromante,
para entender correcta y prontamente
el profundo significado de sus sueños.

Morfeo y sus parientes investigan
las audacias de estas ánimas errantes
cuando salen de cuerpos ya difuntos,
volando por el espacio y el tiempo.

Afirma una leyenda en Transilvania
que estas larvas escapan del durmiente
convertidas en ratones o aves blancas,
pero esta improbable condición,
avivada por el viento de la fábula,
a nadie le consta en sitio alguno
donde habite un espécimen humano.
Disponen de poderes misteriosos,
y sus viajes son periplos de ultratumba
auspiciados por los brujos de la tribu.

No se debe despertar a las personas
de manera sorpresiva o descuidada,
porque el alma llegaría muy tarde
a penetrar en su casa cuando vuelve,
vagando entonces desesperadamente
hasta el próximo sueño de su propietario.

sábado, 7 de junio de 2014

Del libro "Poética de las sombras"



LA HIJA DE LA REINA DE LA NOCHE

Desciendo de la Reina de la Noche
y me agradan los lugares lúbricos
donde obtenga caricias masculinas
de atléticos y jóvenes mortales.

Me imaginan horrenda y descuidada,
pero tengo procederes y artilugios
para timar y conquistar los hombres,
acercándome silenciosa hasta su lecho
cuando se hallan en profundo sueño,
y los poseo hasta menguar mis ansias.

Asumo formas y maneras fantasmales
para mis perversiones nocturnas,
dejando a mis bellos elegidos
exangües y avergonzados.

Me place atormentar a los virtuosos
que aseguran ser castos, y atraparlos
con mis redes en su reino oscurecido,
aunque se crean del sexo liberados.

Del libro "Poética de las sombras"



LA REINA DE LA NOCHE

La creación más extraordinaria
del furioso Yahvé sobre la Tierra
no fue Eva de una costilla de Adán,
ni los crímenes y robos cometidos
por sus crueles y obtusos seguidores
al servicio de un imperio inmundo.

Fue la entidad como deidad primera,
hecha al sacarme de su propio barro,
para darle una eterna compañera
al padre y madre de las generaciones,
nombrándome Reina de la Noche
y principio de todos los demonios,
como afirman los historiadores.

Soy reconocida como Lilith,
y el vicioso contacto de mis labios
con el cuello de las supuestas víctimas,
a través de mis caninos puntiagudos,
hace puente para extraer su sangre
y contagiar la descendencia de Caín
a lo largo de los puntos cardinales.

Originaria de algún país asiático,
emigré a la región de los magiares,
en la moderna y decorosa Hungría
y en la distante singular Rumania,
para iniciar desde allí las incursiones
que tanto aterrorizan a los vivos,
quienes tratan de cerrarme el paso
colocando mi cuerpo sobre el piso
y pasando después con una estaca
mi libertino corazón de piedra,
al que nunca podrán asesinar
los eternos verdugos de mi sexo.

viernes, 6 de junio de 2014

Del libro "Poética de las sombras"



XENOGLOSIA DEMONÍACA

Vengo de las honduras del tiempo
con mi xenoglosia demoníaca
anunciando a través de un elegido,
puesto en trance por el hechicero,
cualquier información solicitada.

O persuado al espíritu confuso
de alguna persona muerta
para que hable a los invocantes
por medio de un voluntario
que acepte hipotecar su lengua.

Tal práctica nocturna,
precedida por hechizos y rituales,
suele ser muy peligrosa,
porque mi verbo de extraño visitante
rechaza retirarse del difunto;
le arrebato alma y cerebro
si el sometido es muy débil,
cuando retorno a mi cueva
en las honduras del tiempo.

jueves, 5 de junio de 2014

Del libro "Poética de las sombras"



LOS FANTASMAS DE LA CREACIÓN

Desciendo de fuerzas donde vagan
los fantasmas de la creación,
un cosmos informe todavía,
inmerso en las cortinas de la noche.

Azotadas por vientos inasibles
y demonios apenas presentidos,
las Furias atacaron el planeta
con neblinas oscuras e imprecisas.

Los monstruos rompieron sus cadenas
con tsunamis, cataclismos y huracanes,
hielos perpetuos y desiertos ígneos,
torbellinos, hecatombes y volcanes.

Reviviendo la batalla de los dioses
que anuncia el futuro de los tiempos,
domé las aguas y excavé la tierra
con el apoyo de los elementos.

miércoles, 4 de junio de 2014

Del libro "Poética de las sombras"



EL SEDUCTOR DE NIÑOS

Desde las altas montañas japonesas
me dirijo hacia los bordes de los ríos
en busca de terrenos más propicios,
produciendo avalanchas y desastres
para evitar que detecten mi presencia.

Atraigo los chiquillos hacia mí,
capturándolos y sometiéndolos
con cordeles sacados de su pelo,
para después devorarlos
con mis fauces de negro jabalí.

Ocupo su alma y me convierto
en amante de sus travesuras,
que proyecto contra la familia
en mis andanzas nocturnas.

Pero a nadie le enfada mi conducta
en ese territorio infortunado
porque, pese a mi atroz antropofagia,
soy el portador de buena suerte
que nunca quieren desterrar de sí.

martes, 3 de junio de 2014

Del libro "Poética de las sombras"



LOS TAMBORES DEL VUDÚ

Deidad de las antiguas religiones
y magias de África occidental,
desde Gambia por el norte,
desde Angola por el sur,
navegué hacia islas antillanas
en el alma de los que partieron
sobre inseguros barcos negreros
para ser vendidos como esclavos
en el suelo americano.

Padre de brujos y hechiceros,
fundé un culto absolutamente nuevo
denominado vudú.
Hombres y mujeres desde entonces,
luego de largo y penoso aprendizaje,
se inician como brujos consagrados
con poderes más feroces que el de todos
los chamanes de África y de América.

Volver muertos a la vida,
volar y tomar diversas formas
semejantes a insectos fantasmales
que inoculan pasiones amorosas,
son divertimiento para quienes trabajan
bajo los auspicios de mi jerarquía.
Domino poblaciones y manejo espíritus
con la sangre de los niños blancos
que succiono convirtiéndome en serpiente.

Al escuchar los tambores del vudú
los poblados, seducidos por sus ecos,
prenden fuego en mitad de la espesura,
anunciando que la aldea celebra su ritual
para llenar de fantasmas el entorno
a través del ungido por los houngans.

Del libro "Poética de las sombras"



LA HIJA DEL MONSTRUO

Fui creada por un monstruo
que me dio forma intermedia
entre el reptil y el insecto,
cubrió mi cuerpo de escamas,
me colocó seis patas
y una fea cabeza de lagarto.

Habito las cuevas más profundas
de mi nativa Australia
y emerjo en busca de mis presas
cuando las sombras caen
como manto sobre sus espaldas.

Las trituro con mis agudos dientes
y regreso después, ya satisfecha,
a la negra caverna donde habito
rodeada de silencio y soledad,
que más que caverna es un palacio
construido por los dioses de la tierra,
para mi eterno y esencial descanso
en las entrañas de la oscuridad.

lunes, 2 de junio de 2014

Del libro "Poética de las sombras"



LA DIOSA DE LAS SOMBRAS

Hija del Sol y diosa de las sombras,
con mis hermanos, divinidades del cielo,
del fuego, de la vida y de la luz
en los extremos del territorio asiático,
propicio el apacible final de los guerreros
al declinar el día.

Con mi sobrina, mensajera del alba
que abre las puertas del palacio de su padre
cuando sale de viaje en su corcel dorado,
sostengo una sombría relación de amor.
Así empujo los cuerpos del combado espacio
hasta su regreso, bañados por la luz.

domingo, 1 de junio de 2014

Del libro "Poética de las sombras"



NOCHE DE PRIMAVERA

Aquelarres y otras fiestas son mi deporte nocturno,
donde reniego de Dios y me entrego a Satanás.
En todo 30 de abril, hasta el primero de mayo,
le propongo a mis colegas renovar con más vigor
nuestros mutuos menesteres bajo la luz de la Luna.

La noche de primavera la teñimos de lujuria
con eróticos rituales, atrayendo a nuestra danza
las deidades más potentes de la densa oscuridad,
quienes gozan los placeres, desenfrenados y alegres,
antes de iniciar su ronda por las viviendas humanas.

Sé que muchos han tratado de disolver la costumbre
invocando a la Walpurgis,
una monjita británica que terminó en Alemania
sin lograr lo perseguido,
porque la pobre santita no realiza curaciones
como afirman los heraldos de su jerga milagrosa.

Aprendí a neutralizar, no sólo su feo nombre
sino también sus propósitos
y todo tipo de farsa ofrecida en su memoria,
cuando trata de guardarse durante todo el estío
contra los actos nocturnos,
donde siempre me complazco
con bacanales y excesos que afirman mi autoridad.

viernes, 30 de mayo de 2014

Del libro "Poética de las sombras"



TRAVIESO ESPÍRITU NOCTURNO

Espíritu del suelo y del subsuelo,
travieso y por además inofensivo;
vivo en la oscuridad o en la penumbra
y como hábitat prefiero los armarios,
los sótanos, graneros y desvanes,
árboles viejos y ahuecados,
minas hace tiempo abandonadas,
cavernas y refugios similares
donde se hallan elementos en desuso;
un ático con muebles anticuados,
sedas, trastos, baúles y otras cosas
constituyen mi atmósfera perfecta.

En las casas silenciosas sienten
mi andar por pasillos olvidados,
produciendo tropezones y quejidos
por mis vagos y torpes movimientos,
que no atino a controlar como se debe.

Me placen también los gallineros,
los cuartos de herramientas oxidadas,
maquinaria que se halle en mal estado
y archivos de abogados anacrónicos
compuestos de papel amarillento.

Me agrada el quehacer de los humanos,
y también descobijar a los durmientes
para causarles molestias y temores,
acechar en caminos y sitios apartados
donde se puedan escuchar sus diálogos.

Mi cuerpo es vago, impreciso y fastidioso,
con cierto parecido a las pelusas del polvo,
pero aclaro que mi espíritu travieso
se introduce a través de tabiqueras,
como ruidos y vapores tenues
en la penumbra siniestra y desolada.