jueves, 26 de septiembre de 2013

Del libro "Poemas al Futhark"



POEMAS AL FUTHARK (17)

Tienes Tyr, la de color bermejo,
verdades sublimes e importantes
en la ruda mitología germánica,
donde eres soberana de la guerra
para defensa de la gran península,
mítica tierra de los escandinavos.

Tu cuerpo, semejante a una lanza,
da astucia y valor para los héroes,
y con golpes certeros no permites
que se rompa o doblegue tu figura.

Simbolizas la deidad que un día
se auto sacrificó por sus amigos,
cuando el lobo gigante, encadenado
a inclementes y rústicos grilletes,
cortó su mano con voraz mandíbula.
El dios de las armas quedó manco
y fue llamado: El de la mano única
desde tan cruenta y criminal mordida.

Propones derroteros consecuentes,
la pureza y el valor de lo celeste;
eres columna vertebral del mundo
manifiesta en el árbol Yggdrasil,
donde surgen sagrados juramentos
pronunciados por hombres valerosos,
de alma serena, transparente y firme.

Quiero invocarte inexorable Tyr
para lograr la justicia y la victoria
que fortalece mi verdad interna,
derrotar mis ocultos enemigos,
merecer permanente protección
y domeñar mi veleidosa suerte,
lo mismo que adquirir conocimiento
en los años que me restan por vivir.
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EL FUTHARK

La palabra Runa significó en un principio “rugido”, pero con el tiempo la evolución semántica le dio la noción de “secreto susurrado al oído”. En todo caso, las Runas son un alfabeto mágico utilizado por las tribus germánicas de la Europa precristiana, del que se conocen distintas variantes, cada una con diferente número de caracteres. Odín, dios supremo del panteón escandinavo, ganó las Runas al permanecer colgado del árbol Yggdrasil (el gran fresno sagrado), durante nueve días con sus noches, herido de un lanzazo. En cuanto al origen histórico de las Runas, es todavía más confuso que su origen mítico.
Con el transcurso de los años aparecieron distintas versiones del abecedario rúnico, añadiendo algunos caracteres, mientras otros caían en desuso. Así, hoy tenemos tres variantes principales, de las que se derivan versiones secundarias. A la más antigua de sus formas se le llama Futhark común o germánico, que consta de veinticuatro signos, más otro, añadido posteriormente, denominado “Runa blanca”.
El nombre de este Futhark resulta de las seis primeras letras, de los seis primeros nombres (Feoh, Ur, Thorn, As u Os, Rad y Ken) que se traducen por f, u, th, a, r, y k. Fue el más usado en el norte de Europa continental, entre los siglos V y VIII d. de C.
La segunda variante es la anglosajona, utilizada en Gran Bretaña, entre los siglos V y XII d. de C. Constaba de veintiocho letras, aunque llegó a tener hasta treinta y tres.
La tercera es la del Futhark nórdico o escandinavo, utilizada en Islandia y en la península que conforman los países de Finlandia, Noruega, Suecia y Dinamarca. Tuvo su auge entre los siglos V y XII d. de C. Y es la que ofrece mayor número de formas escritas.
Los demás Futhark tienden a ser variantes criptográficas de alguno de los tres abecedarios rúnicos principales.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Del libro "Poemas al Futhark"



POEMAS AL FUTHARK (16)

Das los rayos que llegan a la Tierra
con su potencia, produciendo vida.
Venerada desde el mundo antiguo
por las tribus germanas que sabían
los enormes favores que otorgabas,
mezclados con poderes destructivos,
a quien humilde oficiara los rituales.

Eres, Sigel, protección del Cielo
y guerrera esplendente que derrites
las montañas heladas con tu lanza;
te conocen los dioses como Sunna,
aunque los hombres te llamaron Sol.

Significas el globo giratorio
que gravita en el vasto firmamento;
en Islandia, de géyseres copiosa,
las mujeres ostentan con orgullo
el nombre consagrado de Sigrun,
equivalente a la Runa victoriosa.

En vientos contrarios y en reveses
representas la fuerza suficiente
que restaura la rugosa autoridad,
desterrando lo que siempre impide
el cultivo de fértiles cosechas.

Por tu medio tendré la resistencia
que tanto sueño en mi expresión viril,
para hallar en terrenos femeninos
actos sublimes de mayor firmeza,
con modales y tácticas fogosos
en situaciones de por sí no gratas
en toda brega de pasión servil.
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EL FUTHARK

La palabra Runa significó en un principio “rugido”, pero con el tiempo la evolución semántica le dio la noción de “secreto susurrado al oído”. En todo caso, las Runas son un alfabeto mágico utilizado por las tribus germánicas de la Europa precristiana, del que se conocen distintas variantes, cada una con diferente número de caracteres. Odín, dios supremo del panteón escandinavo, ganó las Runas al permanecer colgado del árbol Yggdrasil (el gran fresno sagrado), durante nueve días con sus noches, herido de un lanzazo. En cuanto al origen histórico de las Runas, es todavía más confuso que su origen mítico.
Con el transcurso de los años aparecieron distintas versiones del abecedario rúnico, añadiendo algunos caracteres, mientras otros caían en desuso. Así, hoy tenemos tres variantes principales, de las que se derivan versiones secundarias. A la más antigua de sus formas se le llama Futhark común o germánico, que consta de veinticuatro signos, más otro, añadido posteriormente, denominado “Runa blanca”.
El nombre de este Futhark resulta de las seis primeras letras, de los seis primeros nombres (Feoh, Ur, Thorn, As u Os, Rad y Ken) que se traducen por f, u, th, a, r, y k. Fue el más usado en el norte de Europa continental, entre los siglos V y VIII d. de C.
La segunda variante es la anglosajona, utilizada en Gran Bretaña, entre los siglos V y XII d. de C. Constaba de veintiocho letras, aunque llegó a tener hasta treinta y tres.
La tercera es la del Futhark nórdico o escandinavo, utilizada en Islandia y en la península que conforman los países de Finlandia, Noruega, Suecia y Dinamarca. Tuvo su auge entre los siglos V y XII d. de C. Y es la que ofrece mayor número de formas escritas.
Los demás Futhark tienden a ser variantes criptográficas de alguno de los tres abecedarios rúnicos principales.

lunes, 23 de septiembre de 2013

Del libro "Poemas al Futhark"



POEMAS AL FUTHARK (15)

Eres el signo de la mano abierta
que firme intercepta las desgracias,
fundamento y señal casi instintiva,
contra rechazo y posesión del mal.

Te llevan, Eohl, curtidos combatientes
como Runa protectora en las batallas;
eres garra de halcón según lo afirma
el gran poema rúnico noruego.

También instrumento de chamanes
conectado con el vuelo majestuoso
y los vestigios de la bestialidad.

Estás relacionada con los pájaros
porque aportas el contacto implícito
de los planos humanos superiores
que permiten llegar hasta los dioses.

Simbolizas igual el grueso escudo
que protege la vida del guerrero,
y eres usada contra el mal de ojo
en ataques traicioneros o maléficos,
incluyendo al charlatán indeseable
que propicia situaciones engorrosas.

Sabes curar mis infinitos males
y ahuyentar las tropas enemigas,
por ser desagradables o infelices,
en mi casa, mis campos y caminos.

A cambio seguiré las posiciones
exigidas por ti para el que invoca:
ambos brazos tendidos hacia arriba
con palmas de las manos hacia afuera,
las piernas juntas como fuerte lanza,
el tronco firme y la mirada austera.
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EL FUTHARK

La palabra Runa significó en un principio “rugido”, pero con el tiempo la evolución semántica le dio la noción de “secreto susurrado al oído”. En todo caso, las Runas son un alfabeto mágico utilizado por las tribus germánicas de la Europa precristiana, del que se conocen distintas variantes, cada una con diferente número de caracteres. Odín, dios supremo del panteón escandinavo, ganó las Runas al permanecer colgado del árbol Yggdrasil (el gran fresno sagrado), durante nueve días con sus noches, herido de un lanzazo. En cuanto al origen histórico de las Runas, es todavía más confuso que su origen mítico.
Con el transcurso de los años aparecieron distintas versiones del abecedario rúnico, añadiendo algunos caracteres, mientras otros caían en desuso. Así, hoy tenemos tres variantes principales, de las que se derivan versiones secundarias. A la más antigua de sus formas se le llama Futhark común o germánico, que consta de veinticuatro signos, más otro, añadido posteriormente, denominado “Runa blanca”.
El nombre de este Futhark resulta de las seis primeras letras, de los seis primeros nombres (Feoh, Ur, Thorn, As u Os, Rad y Ken) que se traducen por f, u, th, a, r, y k. Fue el más usado en el norte de Europa continental, entre los siglos V y VIII d. de C.
La segunda variante es la anglosajona, utilizada en Gran Bretaña, entre los siglos V y XII d. de C. Constaba de veintiocho letras, aunque llegó a tener hasta treinta y tres.
La tercera es la del Futhark nórdico o escandinavo, utilizada en Islandia y en la península que conforman los países de Finlandia, Noruega, Suecia y Dinamarca. Tuvo su auge entre los siglos V y XII d. de C. Y es la que ofrece mayor número de formas escritas.
Los demás Futhark tienden a ser variantes criptográficas de alguno de los tres abecedarios rúnicos principales.

viernes, 20 de septiembre de 2013

Del libro "Poemas al Futhark"



POEMAS AL FUTHARK (14)

Centro del enigma indescifrable,
cuya fácil traducción sería manzano,
aunque probablemente ninguna
en el cubilete azaroso de los dados
donde se plasma la adivinación.

Eres mesa de juego, quizás ficha,
peón o falo de injuriosos sátiros,
canto de cisne y erotismo humanos.

Los presagios que rondan sobre ti
tienen cabida en el poema rúnico
que dice, Poerdh, singulares cosas:

Una mesa de juego es siempre fuente
de mucha holganza y divertimento
para aquellos príncipes orgullosos
que comparten con ávidos guerreros
los manjares y vinos del banquete.

Tu nombre cambian otros traductores,
pero en nada se aminoran tus poderes
ni las distintas formas de premonición
esculpidas en metales o en peñascos,
cuero sagrado o amante árbol frutal
nacido y criado en territorio Norte.

Quiero y debo invocarte cada vez
que comience mis lecturas rúnicas,
implorando tu augusta bendición
como senda hacia lo impenetrable,
ya que te agrada generar albures
no exentos de dolores y alegrías.

Bienvenida, pues, incognoscible,
a mi obediente corazón perdido,
y siga todo como Azar lo quiera.
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EL FUTHARK

La palabra Runa significó en un principio “rugido”, pero con el tiempo la evolución semántica le dio la noción de “secreto susurrado al oído”. En todo caso, las Runas son un alfabeto mágico utilizado por las tribus germánicas de la Europa precristiana, del que se conocen distintas variantes, cada una con diferente número de caracteres. Odín, dios supremo del panteón escandinavo, ganó las Runas al permanecer colgado del árbol Yggdrasil (el gran fresno sagrado), durante nueve días con sus noches, herido de un lanzazo. En cuanto al origen histórico de las Runas, es todavía más confuso que su origen mítico.
Con el transcurso de los años aparecieron distintas versiones del abecedario rúnico, añadiendo algunos caracteres, mientras otros caían en desuso. Así, hoy tenemos tres variantes principales, de las que se derivan versiones secundarias. A la más antigua de sus formas se le llama Futhark común o germánico, que consta de veinticuatro signos, más otro, añadido posteriormente, denominado “Runa blanca”.
El nombre de este Futhark resulta de las seis primeras letras, de los seis primeros nombres (Feoh, Ur, Thorn, As u Os, Rad y Ken) que se traducen por f, u, th, a, r, y k. Fue el más usado en el norte de Europa continental, entre los siglos V y VIII d. de C.
La segunda variante es la anglosajona, utilizada en Gran Bretaña, entre los siglos V y XII d. de C. Constaba de veintiocho letras, aunque llegó a tener hasta treinta y tres.
La tercera es la del Futhark nórdico o escandinavo, utilizada en Islandia y en la península que conforman los países de Finlandia, Noruega, Suecia y Dinamarca. Tuvo su auge entre los siglos V y XII d. de C. Y es la que ofrece mayor número de formas escritas.
Los demás Futhark tienden a ser variantes criptográficas de alguno de los tres abecedarios rúnicos principales.

jueves, 19 de septiembre de 2013

Del libro "Poemas al Futhark"



POEMAS AL FUTHARK (13)

Oh inefable que significas tejo,
el árbol de follaje siempre verde
y rojas bayas de matiz brillante,
madera resistente y muy elástica,
reconocida para armar los arcos
que lanzan flechas a mayor distancia.

Guardiana del rayo y de la llama
que encarnas, sobre todo la divina
Runa de las fuerzas esenciales
que gobiernan la naturaleza
al influjo de sagrados talismanes
con tu ramaje de tintes esotéricos,
como bien atestiguan arqueólogos
y diferentes científicos del mundo
en juiciosos trabajos académicos.

También encarnas, prodigiosa Eoh,
la figura imaginada o destructora
que ofrece el contrapuesto mundo
donde habita la torpe humanidad:
el celeste, el terrícola, el satánico,
parientes de la vida y de la muerte,
con su rostro de sombra que sugiere
una misma y vaporosa realidad.

Representas igualmente a Yggdrasil,
donde Odín se colgó por nueve noches
cuando quiso conquistar sapiencia
con apoyo de sus jugos alcaloides,
y en la vida suprema que disfrutas
sobre su tronco reforzado y duro.

Por todo lo anterior y posterior,
no expresado en forma de poema,
te invito a iniciarme en los rituales
que conducen a gran concentración,
a mucha resistencia y larga vida,
a destreza en hacer los amuletos
protectores de todas las criaturas
que los llevan con certeza y gratitud.
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EL FUTHARK

La palabra Runa significó en un principio “rugido”, pero con el tiempo la evolución semántica le dio la noción de “secreto susurrado al oído”. En todo caso, las Runas son un alfabeto mágico utilizado por las tribus germánicas de la Europa precristiana, del que se conocen distintas variantes, cada una con diferente número de caracteres. Odín, dios supremo del panteón escandinavo, ganó las Runas al permanecer colgado del árbol Yggdrasil (el gran fresno sagrado), durante nueve días con sus noches, herido de un lanzazo. En cuanto al origen histórico de las Runas, es todavía más confuso que su origen mítico.
Con el transcurso de los años aparecieron distintas versiones del abecedario rúnico, añadiendo algunos caracteres, mientras otros caían en desuso. Así, hoy tenemos tres variantes principales, de las que se derivan versiones secundarias. A la más antigua de sus formas se le llama Futhark común o germánico, que consta de veinticuatro signos, más otro, añadido posteriormente, denominado “Runa blanca”.
El nombre de este Futhark resulta de las seis primeras letras, de los seis primeros nombres (Feoh, Ur, Thorn, As u Os, Rad y Ken) que se traducen por f, u, th, a, r, y k. Fue el más usado en el norte de Europa continental, entre los siglos V y VIII d. de C.
La segunda variante es la anglosajona, utilizada en Gran Bretaña, entre los siglos V y XII d. de C. Constaba de veintiocho letras, aunque llegó a tener hasta treinta y tres.
La tercera es la del Futhark nórdico o escandinavo, utilizada en Islandia y en la península que conforman los países de Finlandia, Noruega, Suecia y Dinamarca. Tuvo su auge entre los siglos V y XII d. de C. Y es la que ofrece mayor número de formas escritas.
Los demás Futhark tienden a ser variantes criptográficas de alguno de los tres abecedarios rúnicos principales.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Del libro "Poemas al Futhark"



POEMAS AL FUTHARK (12)

El regreso del Sol después de Invierno
significa la reversión que se traduce
en un cambio de los ciclos naturales
donde empiezan y acaban las cosechas.

Tú que eres la Runa del retorno, Ger,
y la más bella concepción del tiempo,
recompensa mis acciones ya pasadas
y sus duras posibles consecuencias.

Por ti puedo llegar a lo esencial
que palpita en mitad del universo
como recóndita ley de lo insondable.

Así como es abajo, así es arriba,
y todos los comienzos tienen fin
en su eterno girar transmigratorio.

Con el brazo derecho puesto en alto
y apoyando una mano en mi cabeza;
el izquierdo lo envío hacia lo bajo,
con su mano posando en mi cadera,
para tener la postura conveniente,
triunfar a corto y alargado plazo
en armonía con la naturaleza.

Como signo seguro de los tiempos,
en tal invocación también suplico
me tornes fecundo y más sensible
en los espacios de ocio creativo,
con eficacia al manejar los ciclos
para el logro primero de la vida.
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EL FUTHARK

La palabra Runa significó en un principio “rugido”, pero con el tiempo la evolución semántica le dio la noción de “secreto susurrado al oído”. En todo caso, las Runas son un alfabeto mágico utilizado por las tribus germánicas de la Europa precristiana, del que se conocen distintas variantes, cada una con diferente número de caracteres. Odín, dios supremo del panteón escandinavo, ganó las Runas al permanecer colgado del árbol Yggdrasil (el gran fresno sagrado), durante nueve días con sus noches, herido de un lanzazo. En cuanto al origen histórico de las Runas, es todavía más confuso que su origen mítico.
Con el transcurso de los años aparecieron distintas versiones del abecedario rúnico, añadiendo algunos caracteres, mientras otros caían en desuso. Así, hoy tenemos tres variantes principales, de las que se derivan versiones secundarias. A la más antigua de sus formas se le llama Futhark común o germánico, que consta de veinticuatro signos, más otro, añadido posteriormente, denominado “Runa blanca”.
El nombre de este Futhark resulta de las seis primeras letras, de los seis primeros nombres (Feoh, Ur, Thorn, As u Os, Rad y Ken) que se traducen por f, u, th, a, r, y k. Fue el más usado en el norte de Europa continental, entre los siglos V y VIII d. de C.
La segunda variante es la anglosajona, utilizada en Gran Bretaña, entre los siglos V y XII d. de C. Constaba de veintiocho letras, aunque llegó a tener hasta treinta y tres.
La tercera es la del Futhark nórdico o escandinavo, utilizada en Islandia y en la península que conforman los países de Finlandia, Noruega, Suecia y Dinamarca. Tuvo su auge entre los siglos V y XII d. de C. Y es la que ofrece mayor número de formas escritas.
Los demás Futhark tienden a ser variantes criptográficas de alguno de los tres abecedarios rúnicos principales.

martes, 17 de septiembre de 2013

Del libro "Poemas al Futhark"



POEMAS AL FUTHARK (11)

Es tu piel como barniz helado
de las bahías y ríos escandinavos,
a través de los cuales transitaron
los primeros guerreros y los dioses,
como reza el texto rúnico islandés:
El hielo es la corteza de los ríos,
el techo acristalado de las olas
y la destrucción para los hombres.

El acertijo y la traición son tuyos,
visibles en tu máscara engañosa,
oh Is, que encierras en tus aguas,
como una paradoja del misterio,
el silencio y la inmutabilidad,
la concentración del que medita
y la calma de la mente rigurosa
que no deja vibraciones en el aire
sino profundidad y paz serenas,
cosecha de una búsqueda incesante.

Cuando el hechizo de tu fina capa
revela sus satánicas incógnitas,
estoy siempre lo mejor dispuesto
para no degenerar en la locura,
tan funesta en ajenas latitudes.

También representas una lanza,
un bastón y un cayado de pastores,
muy respetados por el tuerto Odín
y usados por él en sus andanzas.

Simbolizas para todos los mortales
una imagen precisa de firmeza
con decisión de mando y de poder,
igual que el rito de la mutilación
en los contextos de la hostilidad,
entre otras conductas desafiantes
cultivadas por celestes batallones
en los palenques de la ferocidad.

Por tan infrecuentes cualidades
quiero invocarte frente a las estafas
y demás falsedades sospechosas
de procedimientos adivinatorios,
para el conocimiento personal
y el apoyo al intentar defensas
contra los males de la escabechina
que son modelo de la humanidad.
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EL FUTHARK

La palabra Runa significó en un principio “rugido”, pero con el tiempo la evolución semántica le dio la noción de “secreto susurrado al oído”. En todo caso, las Runas son un alfabeto mágico utilizado por las tribus germánicas de la Europa precristiana, del que se conocen distintas variantes, cada una con diferente número de caracteres. Odín, dios supremo del panteón escandinavo, ganó las Runas al permanecer colgado del árbol Yggdrasil (el gran fresno sagrado), durante nueve días con sus noches, herido de un lanzazo. En cuanto al origen histórico de las Runas, es todavía más confuso que su origen mítico.
Con el transcurso de los años aparecieron distintas versiones del abecedario rúnico, añadiendo algunos caracteres, mientras otros caían en desuso. Así, hoy tenemos tres variantes principales, de las que se derivan versiones secundarias. A la más antigua de sus formas se le llama Futhark común o germánico, que consta de veinticuatro signos, más otro, añadido posteriormente, denominado “Runa blanca”.
El nombre de este Futhark resulta de las seis primeras letras, de los seis primeros nombres (Feoh, Ur, Thorn, As u Os, Rad y Ken) que se traducen por f, u, th, a, r, y k. Fue el más usado en el norte de Europa continental, entre los siglos V y VIII d. de C.
La segunda variante es la anglosajona, utilizada en Gran Bretaña, entre los siglos V y XII d. de C. Constaba de veintiocho letras, aunque llegó a tener hasta treinta y tres.
La tercera es la del Futhark nórdico o escandinavo, utilizada en Islandia y en la península que conforman los países de Finlandia, Noruega, Suecia y Dinamarca. Tuvo su auge entre los siglos V y XII d. de C. Y es la que ofrece mayor número de formas escritas.
Los demás Futhark tienden a ser variantes criptográficas de alguno de los tres abecedarios rúnicos principales.