domingo, 12 de mayo de 2013

Del libro "Poemas de Mar-K" (Homenaje a la K)



MAR–K–38

Pregono la limpieza y el orden en la kasa,
no por manía komo muchos piensan
sino porke un lugar limpio y ordenado
es goce de los sentidos, higiene para el kuerpo,
solaz para el espíritu,
paisaje, armonía y posibilidad kreadora.

Si a lo dicho agregamos el silencio
o una músika suave en el momento preciso,
podremos decir ke poseemos
un rinkón del paraíso en nuestra kasa.

Un lugar desordenado y sucio
es el reflejo de un pensamiento kaótiko,
y aunke muchos genios han vivido
y kreado entre la mugre,
no hay razón para imitar su komportamiento,
ya ke estamos lejos, muy lejos
de heredar su talento en esa forma.

Para ke una kasa sea limpia,
ordenada, feliz y akogedora,
debe ser sencilla. Montones de objetos
revueltos o mal distribuidos,
son depresión y peligro de akcidentes.

Pero el refinamiento lo alkanzan
kienes rechazan lo innecesario,
no el emergente ignorante
kon su chokarrería katastrófika.

Impidamos ke el konsumo nos invada
tomando apenas lo necesario
para una komodidad dekorosa;
lo demás estorba aunke se llame lujo.

Viviendo limpia y ordenadamente,
alegría y trankilidad entrarán por nuestra puerta
y jamás eskaparán por la ventana.

sábado, 11 de mayo de 2013

Del libro "Poemas de Mar-K" (Homenaje a la K)



MAR–K–37

Podemos decir ke somos lo ke komemos;
el buen vivir no está pues
en la voluntad de los dioses
sino en manos del kocinero.

Al no poder pagarme uno de kalidad,
prefiero hacerlo yo mismo
aunke soy un ignorante en esas kosas.
También lavo mi ropa,
tiendo la kama y plancho,
pues me disgusta ke personas extrañas
manipulen mis sábanas y mis prendas íntimas.

Si vivo kon alguien inteligente y reposado
dejo esos asuntos en sus manos,
no por negligencia o machismo
sino porke veo esas labores
komo aktos de amor y no de esklavitud.
¡Y mucho ke me agrada sentirme bien amado!

La vida moderna nos aparta
de la buena alimentación y otros placeres
ke rekieren de tiempo y espacio,
sin kulpar por ello a nuestra novia o amigo
sino a la konstancia de la idiotez humana
ke ve komo panacea de todas sus desgracias
una karrera loka hacia no se sabe dónde.

Si fuéramos más generosos kon nosotros mismos,
impediríamos ke la velocidad de las mákinas
se introdujera en nuestros sentimientos,
tendríamos tiempo para el goce
en sitios y formas de nuestras preferencias,
llegaríamos sin esfuerzo a la ekuanimidad
ke tanto necesitamos para entender a otros
kuyos sueños, proyektos y miserias
son mejores o peores ke los nuestros.

Komida y medicina pertenecen al mismo rango;
la komida korrekta en kantidad, frekuencia y kalidad
nos evita muchas visitas al médiko.
Mejoremos, pues, nuestros hábitos alimenticios,
y sólo en kasos realmente graves
aceptemos kímikos o intervenciones kirúrgikas.

Un buen médiko sugerirá una dieta
de akuerdo kon nuestra edad partikular,
inkluyendo ejercicios moderados.
La medicina intenta restablecer la energía
y eso puede lograrse kon una sopa de pollo
o peskado, bien servida.

Las klínikas del futuro tendrán mucho ké ver
kon los buenos restaurantes,
porke komer adekuadamente
previene las enfermedades en lugar de kurarlas.

Una komida balanceada es el mejor remedio,
y la futura farmakopea
será un libro de recetas kulinarias,
porke la buena mesa es ensueño,
poema y hechicería.

Necesitamos más artistas,
poetas y dramaturgos en los restaurantes
y kocinas de las ciudades modernas.
Tanto ladrillo y cemento en sótanos y edificios
proporcionan mala digestión;
la nutrición es vida
y el mejor kamino hacia la inmortalidad,
junto a los otros deleites de la doktrina epikúrea.

Kien buske salud será frugal en sus gustos,
desterrará la ansiedad,
manejará kon medida sus deseos y emociones
ignorará ambiciones, penas y difikultades,
será indiferente ante el triunfo y el frakaso,
fiel al régimen de su doktor interno.

Gozará kuanto kiera sin bestialidad
muchos y venturosos años,
porke sentirse algo lleno kuando repunta el hambre
y un poko hambriento kuando se ha komido,
es síntoma inekívoko
de ke kaminamos hacia la sabiduría.

Toda komida es sana si se hace kon higiene
y se disfruta sin afanes,
sin iras o algarabías ke estropean
su delikadeza y nuestro hígado.

Komer y beber es de suma importancia;
hagámoslo entonces en la debida forma,
komo pienso hacerlo yo después de este poema.

martes, 7 de mayo de 2013

Del libro "Poemas de Mar-K" (Homenaje a la K)



MAR–K–36

No soy katador ni bebedor de vino, aunke kisiera,
no para emborracharme sino para alegrar mi espíritu
kon unas buenas kopas en medio de mis amigos,
kuando la tarde da paso a la noche,
reina indiskutible de todas las delicias.

Pasar por alto lo ke ha kontribuido
a la potencia kreadora de los hombres,
sería un olvido ke no perdonaría jamás.

Medio embriagarse
es asumir la vida kon decisión de parloteo,
en un estado superior y más feliz
ke da la sensación de júbilo y konfianza
para vencer obstákulos,
porke la sensibilidad se aguza
komo la de un lince en aktitud de acecho.

La frontera entre realidad y fantasía
donde el ensueño y la imaginación
rompen las kadenas de un diskurrir suicida,
puede hallarse más fácil llevando en la kabeza
el líkido evanescente de unas kuantas kopas.

Por eso los diktadores más sangrientos
praktikan muchas veces la abstinencia,
para ke su cerebro de roka no konceda
un poko de humanidad a sus desmanes.

Si Stalin o Mussolini hubieran sido buenos bebedores
otro gallo kantaría en el mundo ke nos dejaron.
Esa idea de rektitud moral,
en poder de kamarillas parkas en prodigalidades
y glotonas de virtudes kastradoras y asesinas,
ha sido la desgracia de todo el género humano.

Nadie sería buen diktador durante la resaka
en la mañana ke sigue a la embriaguez,
porke dejaría de sentirse un dios, y humillado
no tendría valor para imponerse a sus áulikos,
algo posible en un Estado demokrático.

Bebamos pues kon moderación
para ahuyentar el tedio,
sin el bestialismo y ceguera diktatoriales,
kontra los titiriteros de la moral públika,
sin kreernos por eso superiores
sino seres komunes y korrientes,
dispuestos para el amor,
el kanto, la danza y la poesía.

domingo, 5 de mayo de 2013

Del libro "Poemas de Mar-K" (Homenaje a la K)



MAR–K–35

Deskonfiemos del hombre sin debilidades
e inofensivas aberraciones sekretas,
porke alguien tan sobrio y klerikal
es más peligroso ke una pantera de Sumatra;
su cerebro mekániko y totalmente engranado
lo aleja de lo bello, humano y razonable.

Sin ser fumador, por ejemplo,
no eskapo al embrujo de una pipa
ke satura el ambiente kon perfumes
de indescifrable komplacencia.

Los fumadores de pipa y katadores de vino
son personas afables,
ke komparten sus historias kon amigos,
esposas o amantes.

Decía Thackeray: La pipa extrae sabiduría
de los labios del filósofo y cierra la boka del tonto;
genera una konversación reflexiva,
llana, benevolente y pensativa.

Kiero kompartir mi ocio
kon fumadores de korazón trankilo,
sean de pipa o cigarro,
aunke tengan las uñas feas
y se rasken de tanto en tanto su pronunciada kalvicie,
amén de otras pekeñas depravaciones íntimas,
pues tales personas no traen mala suerte
ni llevan okulto el síndrome del suicidio
komo un trofeo en reuniones sociales.

Por eso rekomiendo a las damas y efebos
el siguiente remedio infalible:
Kuando tengan difikultades
kon su enamorado de turno
y lo vean diskutiendo por tonterías
o hasta kosas importantes,
koloken una pipa en sus labios
mientras le dicen al oído:
Vamos, amor, deja ya tanta violencia
y disfruta de esta pipa
ke akompaño kon mis besos.
Las palabras y los besos talvez puedan fallar,
pero la pipa, ¡nunka!

viernes, 3 de mayo de 2013

Del libro "Poemas de Mar-K" (Homenaje a la K)



MAR–K–34

Los ke mucho hablan kasi nunka son sabios,
y éstos poko lo hacen,
no por inkapacidad sino por falta de vokación.
Sin embargo, konversar es un arte placentero
entre personas inteligentes y afines.

Hace tiempo se ofrecían por korrespondencia
kursos especiales de konversación
anunciados en diarios y revistas de Kolombia,
procedentes de los Estados Unidos;
ignoro si kon buenos o malos resultados.

Pero sentarse kon amigos en un sillón,
kama o taburete
a degustar ese manjar ke es la palabra,
da la posibilidad rekonfortante
de komunikarnos kon lo deskonocido,
ke se mueve invisible
en nuestros korazones y cerebros.

La vida moderna y la televisión
han perjudikado la kalidad del verbo,
komo la deforestación de los suelos
la pureza y abundancia de los ríos.

Hoy las palabras están kontaminadas y fétidas
en la letrina de la sikosis kolektiva;
son la injuria y la kalumnia personales
las ke gobiernan las komunikaciones.

Las nuevas generaciones,
con la teknología no han aprendido,
o han olvidado ya
la korrekta expresión oral y eskrita
komo síntoma de lo ke podría llamarse
una sociedad civilizada y kulta.

Kien no utiliza la palabra exakta
en el momento preciso,
aunke presuma de avanzado y exitoso,
no es más ke un papagayo alborotado
sobre la vara de su ridíkula estupidez.

Para los ke tienen kreencias religiosas,
sobre todo procedentes del kristianismo,
es bueno rekordar ke en el Génesis se lee:
“Y Dios dijo: Hágase la luz, y la luz fue hecha”.
O sea ke lo primero ke hizo Dios fue hablar;
luego vino el universo.
Eso demuestra ke Dios es inteligente y sabio,
aunke muchos duden de él komo kreador.

El buen konversador sabe eskuchar
y no teme las ideas de su interlokutor;
al kontrario, aprende mucho de ellas
porke tiene sentido del humor
y asume los problemas
kon aire sencillamente práktiko,
ke siempre konduce a salidas favorables;
es un libro kuyas páginas enrikecen
nuestra estruktura mental.

Ese hallazgo es un tesoro
akcesible a los ke tienen alerta los oídos
y la atención disponible.

No es lo mismo konversar kon personas afines
sobre kosas talvez triviales pero amenas
ke kon polítikos de mucha trayektoria,
rikos en konocimientos
y deklaraciones de dudosa autenticidad
komo la demokracia, el bienestar de los pobres,
la devoción a la patria, la amistad internacional
y otras lavativas
ke nos sitúan a prudente distancia de su lengua.

Anékdotas de personas y países
eskuchamos de niños a través de los abuelos
komo una forma sabia de aprender historia;
nosotros preguntábamos y ellos respondían
kreando la korriente indispensable
para konservar las raíces nutricias
de las floras kulturales,
ke son la ekología de toda nacionalidad.

La buena konversación
puede mejorar la téknika y adelantar la ciencia,
aligera y limpia nuestros korazones,
apacigua las llagas de nuestra miseria
y humaniza lo ke hay de primitivo en nosotros.

Si Sókrates hubiera sido mal konversador,
Platón no se hubiera molestado en transkribir sus ideas,
y Jesús hubiese muerto sin dejar una doktrina,
en kaso de haber sido avaro kon sus palabras.
Muchos poetas,
científikos y pensadores estarían olvidados,
y nosotros sin el placer de tantos beneficios.

Las mejores konversaciones
se desarrollan durante la noche,
ke se presta más para el diálogo
en los hogares y alkobas de los enamorados;
también las tardes en parkes,
kafés y otros lugares trankilos
son apropiadas para la konversación.

Kuando viajamos en tren, barko o avión,
y se charla kon algún deskonocido,
podemos llevarnos sorpresas deslumbrantes;
es otra forma de leer ke aprovechamos.

Konversar es un arte relacionado kon el ocio
y el progreso de la buena prosa.
En los países kultos,
la konversación alkanza niveles elevados
en kalidad y abundancia.

Las sociedades sombrías y kalladas
son peligrosas para la existencia,
más kuando tienen mortíferas armas nukleares.

En una sociedad ociosa
germina y krece el arte de la konversación,
y donde éste se halla, fruktifika la kultura.

Hasta ke la humanidad no tuvo cierta sutileza
en akción y pensamiento,
no se dio la posibilidad de hablar y eskribir bien.

El hombre del komún
ke llega rendido, kome y se akuesta,
poka kontribución ofrecerá a la kultura.

Lo mismo ke la Luna no está redonda siempre
y las flores son bellas sólo por un tiempo,
la buena konversación y los amigos especiales
tienen sus períodos de ausencia y de silencio.

Aprovechemos entonces el ocio kreativo,
aceptando las oportunidades ke nos da la vida,
kon un vaso de Jerez y buena konversación.

miércoles, 1 de mayo de 2013

Del libro "Poemas de Mar-K" (Homenaje a la K)



MAR–K–33

Kuando vayas a sentarte en una silla, hazlo bien,
nada de rigideces o posturas erektas
komo una momia egipcia;
se igual ke un sibarita en deskanso
y adopta la posición más sensual.

En kasa no hay motivos para avergonzarse,
en la de un amigo o amante mucho menos,
pues su deber es velar por nuestra komodidad.
Si no lo hacen,
tal mujer no es una amante ni tal sujeto un amigo.

Los ke se kreen kultos y edukados
no se atreven a repantigarse en sitio alguno;
son los frekuentadores de médikos,
fisioterapeutas, sikólogos y penalistas.
¡Allá ellos kon su rígida edukación!
Por mi parte prefiero lo natural,
ke no es ramplonería komo muchos kreen.

Si la dueña de kasa kiere agasajarnos
ke nos deje apoltronar komo nos plazka,
en sillas y otros muebles disponibles
(kamas, hamakas, almohadones y sofás).

Si las sillas son para deskansar, ¿por ké no hacerlo?
La urbanidad es buena
mientras no se konvierta en una jaula;
estoy harto de jaulas y ni ser pájaro kisiera
si tuviese ke vivir en una de ellas.

Hay kienes piensan ke son más dignos
si no estiran los pies ni se rekuestan,
kuando lo ideal es eskuchar la voz
kon ke nos habla el organismo.

Apoltronarse en una silla o hamaka
es uno de los placeres más genuinos
ke se puedan tener sobre la Tierra;
en ellas los problemas diskurren
komo nubes sobre el firmamento,
sin romper o manchar nuestros cerebros.

Si además tenemos dulce kompañía,
un vaso de vino y el sol krepuskular,
o gotas de lluvia kontra los kristales,
podremos decir ke trascendimos
lo simplemente feliz
para entrar en la región del éxtasis.