jueves, 25 de abril de 2013

Del libro "Poemas de Mar-K" (Homenaje a la K)



MAR–K–30

Es típiko desnudar a la mujer kon fines komerciales;
unos le dicen publicidad y otros le llaman arte.
En los escenarios, las mujeres están medio vestidas,
mientras ke los hombres lucen sus trajes kompletos.

Kuando el mundo vuelva a ser dominado por mujeres
(es un decir porke siempre ha sido así),
¿veremos akaso hombres semidesnudos
provokando kon sus gestos la sikología femenina,
vestida kon túnikas de paño oskuro?

No hablo de ciertas kulturas orientales
donde las mujeres visten kon dichas túnikas,
sin ke por eso los hombres
se tomen el trabajo de komplacerlas.

El kuerpo del hombre también es bello
y no entiendo por ké se utiliza menos
si las mujeres tienen iguales derechos.

Se desnuda el kuerpo femenino
para komplacer a los hombres,
menos se desnuda a los hombres
para excitar a las mujeres.

Si se pretende ser artístiko y moral,
las mujeres sólo son artístikas
y los hombres básikamente morales.

Fidias y Práxiteles eskulpieron kon igual fervor
kuerpos de dioses y de diosas;
eso sin hablar de de otras kulturas
donde las mujeres son las reinas del Olimpo.

Las mujeres están tan konvencidas
de sus deberes artístikos
ke refuerzan esa doktrina kon dietas
y ejercicios tan rigurosos,
ke atentan kontra su salud físika y emocional.

Esforzarse por mejorar la silueta
para komplacer a los hombres puede ser fascinante,
pero esa ritualización entre los sexos
desde tiempo inmemorial,
es desekilibrada y nociva.

¿No sería justo desnudar también al hombre
kon igual frekuencia,
en el teatro y en la vida diaria,
para goce de la libertad ke signifika
kruzar komo gamos por las avenidas,
kalles, karreteras y kaminos del mundo
entibiando nuestras mutuas soledades
kon el beso y el abrazo desvestidos,
sin tener ke portarnos komo akróbatas?

miércoles, 24 de abril de 2013

Del libro "Poemas de Mar-K" (Homenaje a la K)



MAR–K–29

El vicio más aberrante de la civilización es el celibato.
Kienes praktikan tan sospechosa disciplina
defienden principios inkisitorios,
y nada más peligroso ke una kabeza fría
sobre un korazón kaliente.

Si todos fuéramos célibes la especie no existiría,
algo aterrador para nuestro egoísmo
o instinto de konservación mal entendido.

No hay maternidad kon un célibe,
y sin maternidad no hay vida;
esto parece no importar
a kienes se deklaran amigos del celibato.

La apología de la kontinencia es kriminal,
salvo si hay káncer en la próstata,
la matriz o los ovarios,
porke lesiona al género humano
y a la naturaleza entera.

No nos dejemos engañar de akellos falsos profetas
ke pretenden neutralizar nuestras dichas y kerencias
kon su atake alevoso a los placeres de la vida.

¿Kómo hablar de familia y sociedad
kuando se obstruyen sus kanales de konservación?
Una vokación literaria, polítika o religiosa
no justifika la esterilización de los instintos,
pues sólo éstos pueden librarnos
de las enfermedades y una muerte prematura.

martes, 23 de abril de 2013

Del libro "Poemas de Mar-K" (Homenaje a la K)



MAR–K–28

He vivido entre mujeres
y me gustan las mujeres para el amor,
komo amigas y kompañeras.
Esto, sin embargo,
no me impide komprender
y respetar a kienes piensan,
sienten y aktúan diferente.

Entre mis seres keridos y admirados,
hay muchos de preferencias kontrarias.
Hombres y mujeres, mezklados,
podemos vivir gozosos disfrutando
tantas delicias igualmente mezkladas,
sin ke nadie pueda decir ke esté mal
por no ser algo de su inklinación.

Lo anterior para explikar
ke kuando la naturaleza emprendió
su larga tarea de separación sexual,
tomó la belleza y el perfume de las flores,
el trino de los pájaros, los kolores del arko iris,
el beso de la brisa, el arrullo de las olas,
la dulzura de la paloma, la astucia de la zorra,
lo impredecible de las nubes y la volubilidad de la lluvia,
para formar kon ello a la mujer.

Kuenta una leyenda hindú
ke kuando el Adán de su mitología
recibió de Dios ese regalo,
emprendió feliz su ambulancia por la Tierra.
Pero al kabo de unos días regresó, diciendo:
Llévate a esta mujer porke no puedo vivir kon ella.

Su Dios eskuchó la súplika y se la llevó.
Pero Adán se sintió tan solo y desgraciado
ke volvió a su Kreador para implorarle:
Por favor, devuélveme a mi mujer,
porke no puedo vivir sin ella.

Así se hizo una y otra vez, hasta ke Dios,
desesperado por tanta impertinencia,
decidió akabar kon esa ambigüedad
kondenando a sus kriaturas, para bien o para mal,
a unir sus suertes, y les dijo:
Ahora viviréis juntos komo mejor podáis,
kompartiendo vuestras dichas y desgracias.
Les dio luego la espalda y regresó a su cielo.

viernes, 19 de abril de 2013

Del libro "Poemas de Mar-K" (Homenaje a la K)



MAR–K–27

El tiempo es interesante kuando no se usa,
komo los espacios vacíos de una habitación
ke son los ke dan gusto y trankilidad.
El tiempo ocioso hace alegre y soportable
este modo de vivir tan apurado.

El kulto a la ociosidad entre un infierno de mákinas,
instrumentos, laboratorios y medios de komunikación,
ke son el entramado del progreso,
es algo individual y demokrátiko.
Por eso el gran poeta norteamerikano kantó al individuo,
porke sólo la individualidad nos hace libres.

Muchos preguntarán: ¿Kién es éste ke vive sermoneando
sobre la vida ociosa en kada verso ke eskribe?...
Un poeta sin renombre, ke ha viajado,
sufrido y trabajado bajo toda cirkunstancia,
kon suficientes años para rekonocer
ke tanta karrera mal librada, además del kansancio,
da la komprensión y la certeza
de ke el desapego y el ocio producen felicidad.

Ke me perdonen los triunfadores,
los importantes, famosos y akaudalados;
ellos pueden kontinuar kon sus afanes,
seguros de ke nunka intentaré superarlos.

Mientras konserve la salud ke me akompaña
no kiero lujos ni posesiones,
me kontento kon el kariño de kienes me rodean,
kon mi temperamento artístiko y deskomplikado
kapaz de disfrutar en una tarde, noche o mañana,
la placidez de un instante expresamente inútil.

lunes, 15 de abril de 2013

Del libro "Poemas de Mar-K" (Homenaje a la K)



MAR–K–26

En Itagüí, municipio de Antiokia,
repúblika de Kolombia en Suramérika,
celebran kada año el Día Mundial de la Pereza.
Es un kulto a la holganza, sin apremios,
ke muestra en cierne la lúdika de un pueblo
ke no ha roto las kadenas de su atraso
pero ke sabe gozar kon lo ke tiene.

Esa aktividad (la de estar ocioso)
konfirma ke la vida es un bankete
donde kada kien eskoge su plato preferido,
demostrando
ke lo importante es el apetito, no el bokado.

El ideal del hombre es trabajar para mejorar su existencia,
pero esto trae también komplikaciones:
nuevas enfermedades, pago de impuestos,
inhibiciones, rapiña, krimen, korrupción,
temores e inseguridad,
un cerebro blando y un hígado endurecido.

Komo el hombre es un animal ke trabaja
le keda poko tiempo para el esparcimiento.

Si pasa una exkursión de cinkuenta o cien personas,
ignoramos ke tras ese inocente paseo
se eskonden miles de trabajadores
ke laboran komo esklavos
para ke dicha aktividad se haga posible.

Porke anhelamos un lugar para deskansar
llegamos del kampo a la ciudad
ansiosos de trabajo y de dinero,
kon el fin de komprar esa tierra ke añoramos
y vemos komo sitio ideal para kurar
nuestras úlceras, dispepsias y migrañas.

Mientras no podamos degustar un vaso de vino
(el vino y el vaso rekieren mucho trabajo)
a kualkier hora y en kualkier lugar,
la karicia imprevista de una flor,
el beso y el abrazo de un kuerpo llameante,
sin afanes, presiones o remordimientos,
estaremos kondenados a sufrir
los llamados beneficios del progreso.

Nada más difícil para la humanidad
ke konseguirse el sustento diario;
para ello se han kreado fábrikas,
desarrollado téknikas,
armado komplejos sistemas financieros
y otros mekanismos perfektos y aterradores
ke pueden konducirnos al suicidio,
markado todo por la ambición
ke pervive komo una paradoja makabra.

Hemos llegado a tal extremo de civilización,
ke junto a las exploraciones interestelares
se nos oprime el korazón y falla
por los grandes aludes de nuestro mundo interior,
perdemos el deseo de komer,
de dormir, de viajar y de gozarnos en el ocio.

Los industriales venden sus produktos a los komerciantes,
y éstos la materia prima y los insumos
para ke akéllos no tengan ke parar sus fábrikas
y la ekonomía siga su kurso progresivo,
generando dinero para ke unos y otros no desaparezkan;
si desaparecieran, el církulo vicioso se rompería kon ellos
y podríamos estar ociosos todo el tiempo
buskando la manera de mejorarnos un poko.

lunes, 18 de marzo de 2013

Del libro "Poemas de Mar-K" (Homenaje a la K)



MAR–K–25

Lo peor de las religiones vigentes
es su pretensión de ser, kada una,
la únika verdadera.
Por eso han degenerado y tienden a desaparecer
komo tantas ke las precedieron.

Para ke una religión perdure
debe basarse en lo fantástiko,
komo la magia, los sueños y la poesía.

No es konveniente para ninguna religión
llenarse de kredos, rekonvenciones, fórmulas,
dogmas, agresiones, apologías y razonamientos.

Kuando una religión se muestra
tan segura de la verdad, pierde su enkanto
y se konvierte en sekta de ínfimos kriterios,
asociada kon las peores formas de intolerancia;
se reduce a un interkambio merkantil kon Dios,
donde una parte pone los templos,
las plegarias y el dinero,
y la otra los premios y kastigos.

Si una religión, komo el arte,
no restaura en nosotros la freskura de la vida,
va kontra la naturaleza,
y lo ke va kontra la naturaleza es vil y kriminal,
no merece respeto, aprecio ni konsideración.

La ke se aferra a sus dogmas
komo un diktador a su poder,
deskonociendo los kambios de la sociedad
y despreciando los sentimientos de sus no afiliados,
perjudika nuestra esencia original;
es un monstruo sin amor, inhumano,
ke ignora su razón de ser.

Para ke una religión tenga sentido en nosotros
debe ser apoyo y no trampa,
abrir las puertas del entendimiento, no cerrarlas,
acerkarnos a la belleza y no a la oskuridad,
hacernos más auténtikos y menos chantajistas,
más amigos del universo y menos temerosos.
De lo kontrario, podremos pasarlo muy bien sin ella
volando komo gaviotas eternamente jóvenes,
sobre los mares y playas de nuestra imaginación.

domingo, 17 de marzo de 2013

Del libro "Poemas de Mar-K" (Homenaje a la K)



MAR–K–24

El propósito de la vida es komplacerse a sí misma,
sin teorías artificiales
ke formen enredos dentro del cerebro.
Si preguntamos kuál es su objeto definitivo,
las respuestas abundan
siempre imprecisas y kontradiktorias.

Si vivir no es gozar kon inteligencia
de los nexos y posibilidades ke nos brindan otros seres,
mundos y konstelaciones, ¿para ké estamos akí,
entre penurias, injusticias, desolación y muerte?

Si, komo dice una oración, éste es un valle de lágrimas,
¿no sería mejor prescindir de tales llantos
y evitarle a Dios un espektákulo tan deprimente?
Dios kedaría agradecido
si en vez de lamentaciones inútiles y tontas
nos sumáramos al koro de la liturgia kósmika
para kantar las komplacencias de la vida.

Tener una aktitud natural sin objetivos enjaulados
no signifika desperdiciar la existencia
sino poner nuestras antenas sensoriales
al servicio de todo universo, para gratifikación personal,
y komprender, sin herir, la razón de las estrellas.

sábado, 16 de marzo de 2013

Del libro "Poemas de Mar-K" (Homenaje a la K)



MAR–K–23

Se habla de espíritu y materia
para designar kosas o akonteceres;
decimos, por ejemplo, ke los placeres mundanos
son parte de los goces materiales,
y ke otros, komo eskuchar músika,
pensar en kosas abstraktas
o sentir emoción kuando se mira un paisaje
ke nos impresiona por su belleza y majestuosidad,
son placeres espirituales.

¿Dónde terminan unos y komienzan otros?
Lo ke llamamos felicidad
tiene mucho ke ver kon nuestra digestión;
si ésta anda mal nos sentimos infelices
y la vida pierde signifikado,
porke todo es parte de los sentidos,
y éstos no funcionan kon un estómago enfermo.

Komer, dormir, respirar y evakuar nuestros desechos,
pasar ratos de ocio kon los amigos más keridos,
en tardes de lluvia o soleadas
mientras hablamos kosas triviales,
proporciona alegría o instantes de felicidad.

Rekordar viajes, aventuras y problemas
kuando nos vimos kara a kara kon el peligro
o lloramos komo niños un desengaño amoroso,
kuando kon gesto noble olvidamos las kerellas
e injurias de nuestros enemigos,
sin sentirnos por ello superiores o santos,
es decir, ke nos hallamos en paz kon el mundo,
también existe ahí algo parecido a la felicidad.

Esa limpieza y rekonocimiento
de la unidad indisoluble ke lo anima todo,
hace ke desaparezkan o konfundan
los konceptos de espíritu y materia.

Imposible amar a una persona espiritualmente
si no le amamos su kuerpo,
únika manera de konektarnos kon ella.

¿Pueden separarse dones físicos
komo la risa, el kaminar, el hablar,
el modo de mover la kabeza y los brazos,
el gusto para vestirse y acikalarse,
de los enkantos del espíritu
si sólo tenemos nuestros sentidos para percibir?

Nadie puede tachar de inmoral el takto,
el gusto, el oído, la vista o el olfato porke,
si alguien pierde la kapacidad de utilizar los sentidos,
kedará disminuido en su sensibilidad,
no tendrá goce alguno y será un kadáver en vida.

Para okupar un lugar digno en el universo
es necesario eskapar de los konceptos y dogmas
ke muestran una paradoja irrekonciliable,
kuando lo bueno sería la unidad
en el amor, las ciencias y las artes.