domingo, 23 de octubre de 2016

Del libro "No está la tierra para hacer sonetos"








REVOLUCIÓN PERMANENTE

Para estar, por lo menos, en presente
y no en pasado, mortecino y solo,
hay que tener la decisión ferviente
para el cambio, sin falso protocolo.

El futuro es hipótesis caliente
que nos brinda esperanza de algún modo,
ofrecida por un tiempo inexistente
donde es fuego ilusorio casi todo.

Revolución entonces permanente
si queremos salvarnos de la oscura
cavidad de ese abismo inexorable,

donde iremos a dar, seguramente,
si rápido no actuamos con bravura,
contra el flácido reino de lo estable.

miércoles, 19 de octubre de 2016

Del libro "No está la tierra para hacer sonetos"








ZOMBIS CITADINOS

Como seres cretinos y patanes
(zombis lelos del alma citadina)
nos paramos sin son en cada esquina,
donde cunden la mugre y los afanes.

Miramos al ombligo, y no de frente,
ajenos al sentido de la vida,
sin pensar que llevamos una herida
dolorosa, en el cuerpo o en la mente.

No queremos mirar hacia adelante
en procura del arte y la belleza
que dignifican la existencia humana.

Y dejamos morir en cada instante
fragmentos de cordura y de nobleza,
por seguir a la intonsa caravana.

lunes, 17 de octubre de 2016

Del libro "Voces de mar y tierra"








ASGARDIA

Hoy miro desde Asgardia la Tierra en lejanía
(una pequeña esfera perdida en el espacio),
cubierta de hondas selvas y dilatados mares,
desiertos quemadores y cumbres congeladas,
girando entre pavuras de soledad nocturna
y soles que iluminan con filos de cuchillo
los ríos y ciudades que bullen incesantes.

Asgardia, nación libre
para mi vocación de cosmonauta en cierne,
habitante y poeta de las constelaciones
que agitan con su brillo mis sueños imposibles.
Asgardia, sello y canto
de los que no tuvimos la paz sobre el planeta,
hoy depredado y seco
por las turbias orgías de los poderes fatuos.

Asgardia, bella Asgardia,
que alumbras el vacío cual juvenil antorcha,
hogar donde soñamos sin las obtusas guerras
desatadas por siniestros bandidos de postín.
Asgardia de inmigrantes científicos y artistas
que intentan en tu suelo librar la gran batalla
de todos los designios que dicta el pensamiento,
buscando en esa forma los triunfos de la vida
contra la negra noche del llanto y de la muerte.

Reina interespacial, entre la Tierra y la Luna:
Recuerda que mi canto tiene ritmo perpetuo,
mezclado con las pausas de un profundo silencio,
para que puedas soñar con tus bienes celestes,
en medio de la bruma o claridad radiante
que te ofrecen los astros con sus rayos eternos.

Tus nuevos habitantes seremos los pioneros
de los viajes que rompan los velos siderales,
más allá de los soles, mirados como estrellas
en las profundidades del móvil universo;
seremos tripulantes de un cosmos en derrota
por los mares helados, sin puertos ni riberas,
piratas combativos de ardientes supernovas,
con timón de quasares y velas de protones
que orientan nuestra ruta hacia la inmensidad.

Asgardia es hoy la patria de los desheredados
que no luchamos nunca por cuotas de poder
en esa tierra fértil, hermosa y mal poblada
por unos seres tristes, ególatras y obtusos,
sin la menor premura por cultivar siquiera
un poco de esperanza
para quienes nacimos creyendo en la belleza,
hambrientos de justicia, sedientos de placer.

martes, 4 de octubre de 2016

Del libro "No está la tierra para hacer sonetos"






NO MÁS GUERRA

Tantos años de guerra fratricida
sin tener un momento de respiro,
es algo sucio, criminal, suicida
que destroza los puentes del camino.

Si no amamos la paz como la vida
moviendo la razón con nuevo giro,
seremos siempre sociedad fallida
que produce vergüenza y desatino.

¡Ya no más guerra, por favor, señores!
Que no vuelvan las armas asesinas,
con sus ráfagas duras y letales,

a sembrar injusticias y dolores
en el alma de gente campesina,
que sólo quiere remediar sus males.

¡No más guerra, por favor, señores!
¡No más guerra!

jueves, 29 de septiembre de 2016

Del libro "El panteón incompleto"







OLGA BENARIO

Ingeniosa e intuitiva,
invulnerable e inmortal.
Bella flor matutina,
favorita de guerreros
según la leyenda escandinava,
símbolo de entrega y de valor,
indoblegable ante la muerte,
como su sangre alemana.

Olga, la militante comunista,
solidaria en las luchas callejeras
contra las tropas hitlerianas,
siempre al servicio de la revolución,
firme y serena como La Internacional.

Compañera de Luis Carlos Prestes,
líder brasileño a quien amó.
Embarazada y madre
en las prisiones de la Gestapo
antes de ser enviada a Ravensbruck,
campo siniestro de exterminio nazi.

34 años “luchando por lo justo,
lo bueno y lo mejor del mundo”;
eso dijo frente a lo inexorable,
con tal fuerza que produce asombro.

Su recuerdo habitará incólume
en la memoria de los combatientes,
que seguirán su ejemplo libertario
con una rosa en el pecho
y un canto en el corazón.

lunes, 26 de septiembre de 2016

Del libro "Voces de mar y tierra"








CANCIÓN DEL EXULTADO

Cantemos a la vida,
cantemos al amor;
no importa la vejez,
matemos el dolor.

Alcemos nuestras copas
repletas de licor;
el vino es el nectáreo
candil del corazón.

Cuando la muerte llegue
con su guadaña atroz
a destrozar la llama
que nos brindó calor,
digámosle a la Oscura
con resonante voz:
“cantamos a la vida,
cantamos al amor,
no importa tu presencia,
matamos el dolor”.

Y alcemos nuestras copas
repletas de licor,
cantándole a la muerte
lo mismo que al amor;
el vino es el nectáreo
candil del corazón.

miércoles, 21 de septiembre de 2016

Del libro "Como simples chalupas al garete"








CANCIÓN DE UN HOMBRE VIEJO
PARA UNA JOVEN MUJER

Llego al pie de tu gruta perfumada,
donde se inician las tibias cordilleras
de tus muslos amantes y encendidos,
para beber con mi danzante lengua
y mis labios de sátiro extraviado,
la linfa que proyectas de tu abismo
como un volcán de palpitante fuego,
junto al Monte de Venus que protege
la excitante curvatura de tu ingle.

Yo que he viajado por distintos sexos,
degusto el tuyo con pasión suprema,
ahora que mi falo adormecido
por el paso inexorable de los años
me niega el don de penetrar tu cuerpo.

Abre entonces, por favor, tus piernas
hasta el extremo de remotos mundos
y deja que me inunden los efluvios
que brotan de tu fresca adolescencia
como fuente Castalia entre mi boca.

Amémonos así, porque mañana
llegaremos al final de nuestros vidas,
con gran remordimiento por no haber
disfrutado del amor y sus liturgias,
cuando tuvimos la fuerza y el deseo
de apurar nuestras mutuas ambrosías.

martes, 20 de septiembre de 2016

Del libro "Voces de mar y tierra"









ELOGIO DEL HERMAFRODITA

He dicho en diferentes ocasiones
que el estado civil ideal es la viudez
aunque el muerto sea uno,
algo incoherente frente a la biología,
pues nada tiene que ver una cosa con la otra.
Genéticamente hablando,
el estado ideal es el hermafroditismo,
porque nos hace personas integrales
en todas las circunstancias,
principalmente en lo erótico y genital
(dos excelsitudes que justifican con creces
nuestra llegada al mundo).

El hermafrodita tiene el paraíso en sus manos:
La soledad no lo atormenta
y puede desempeñarse a discreción
frente a otros, sin importar su sexo,
ejerciendo como heterosexual o gay;
pertenecer a cualquier clasificación
de la comunidad LGTBI
sin traicionarse ni contradecirse;
asistir a colegios masculinos o femeninos
según su estado anímico;
fungir como hembra y macho al mismo tiempo
sin motivar reclamos de terceros;
masturbarse o masturbar al otro
sin la presencia de alguien;
engendrar y gestar los hijos que desee
sin salirse de su anatomía ni padecer
los martirios de la convivencia;
practicar la felación y el cunnilingus
sin necesidad de compañía;
ser casto y lujurioso simultáneamente,
sin ansiedades ni complejos de culpa;
dirigirse piropos sin caer en el ridículo
como lo hacen los seres incompletos;
disfrutar todas las parafilias
propias de sus excitadas fantasías,
sin la estigmatización social;
vestir trajes de hombre o de mujer
sin que nadie se dé por enterado;
ser padre o madre cabeza de familia
según su vocación y conveniencia;
visitar al urólogo o al ginecólogo
de acuerdo con sus intereses prácticos,
sin despertar sospecha ni repudio médico;
utilizar los orinales públicos
sin pudores ni vergüenzas prejuiciadas;
escapar del servicio militar
como lo hacen los hijos de los ricos,
que no van a la guerra,
pero se valen de los pobres
para defender políticos corruptos,
banqueros ladrones,
religiosos hipócritas y militares asesinos.
Toda una gama de posibilidades
negadas a los supuestamente normales.
“Normalidad” que apenas constituye
una triste y lamentable deficiencia
en nuestra morfología corporal
y nos impide gozar a plenitud
los temporales placeres de la vida.

Lamento que la evolución
no me haya hecho hermafrodita total,
tesoro invaluable de los privilegiados,
y celebro el hermafroditismo,
como un lujo de la naturaleza,
sabia y generosa siempre,
que premia unos cuantos con esa maravilla
misteriosa y plena de visionaria lucidez.

miércoles, 14 de septiembre de 2016

Del libro "No está la tierra para hacer sonetos"










ALÉJATE VELOZ

Cuando yo parta, humanidad traqueta,
me iré feliz, para jamás volver;
en esta sociedad de marioneta
es penoso existir, no perecer.

Así me diga su burlona jeta:
¡Oh, pobre tonto!, se perdió el placer
de habitar con nosotros el planeta
donde todos jodemos por joder.

Mi desprecio a esa chusma cretinoide
es la respuesta a su sandez que agrede
la inteligencia y su labor primera.

Aléjate veloz bípeda implume,
pues no quiero sufrir donde me quede
contigo, junto a mí, de compañera.

miércoles, 24 de agosto de 2016

Del libro "Voces de mar y tierra"











EL SÍ Y EL NO

Un abismo separa el sí del no,
partiendo en dos senderos nuestras vidas:
El sí de los amores encendidos
por el fuego azaroso de los hados,
y el no del desamor y del olvido
que conduce impiadoso hacia la sima
donde mueren los recuerdos fatigados.

El sí de la paz, cauta y esquiva
como tímida mujer adolescente,
que no sabe responder al desafío
de la cruda realidad que la devasta,
y el no de los rencores y venganzas,
señalando con su mano oscura y fea
una tierra de violencias ancestrales,
donde muere sin nacer lo que le falta.

Así la vida y sus motivos todos,
marcados por el sí de la esperanza
que alienta un porvenir menos infame,
va mostrando también un no protervo
cuando corta la muerte incompasiva
nuestros sueños y afanes terrenales.

El sí y el no, tras su batalla eterna,
afirman el dialéctico universo
donde nada se crea ni destruye,
como bien dijo Heráclito el Oscuro,
aunque todo va cambiando sutilmente
con el paso inexorable de los siglos,
que se adentra hasta el final del tiempo
bajo la sombra funeral del mundo.