martes, 3 de noviembre de 2015

Del libro "Como simples chalupas al garete"



¿DE QUÉ HABLAR?

¿De qué hablar en un mundo atormentado
por una especie que se dice humana?
Reír es muy difícil cuando el llanto
se asoma involuntario a las pupilas
de los que sufren, como yo, la guerra,
que desborda la paz con su sevicia,
y la fea ambición que nunca sacia
su vientre adiposo y mal formado.

¿De qué hablar si el hombre yace sordo
sobre la triste realidad que muerde
como fiera sin control y hambrienta,
la justicia tantas veces masacrada
en los estadios de la ley y el orden,
mientras duermen seguras en su lecho
la miseria y la abulia centenarias?

¿De qué hablar entonces cuando miro
la destrucción implacable del planeta?...
¿De la ciencia y el arte como espejos
donde puede reflejarse el porvenir
sin tantos nubarrones y tormentas?
¿Quizás de las agónicas bellezas
que mueren cada día bajo el peso
de la espada regida por el crimen?

Sólo atino en mi demencia pávida
a levantar la voz, lejana y fuerte,
para gritar sobre la vasta esfera,
de polo a polo y sin temor alguno,
que afirmo mi protesta libertaria
como marca indeleble y poderosa
contra el silencio miserable y plebe.

De todos modos en mi pecho siento
un demonio amoroso que me dice:
No desmayes poeta, que mañana
saldrá el sol otra vez sobre la tierra
donde vive escondida la esperanza.

jueves, 23 de julio de 2015

Del libro "Como simples chalupas al garete"



DOLOR PROTESTA

No es el dolor de mis secretos males
sino el cruel ejercicio de la guerra
lo que anega mi pecho en sus raudales
cuando avanza furioso por la tierra.

No es mi dolor lo que me duele a mares
sino el dolor del mundo que se aferra
como lapa de insidias y pesares
a la insensata humanidad que yerra.

Dolor sin nombre y sin remedio alguno
mientras haya barbarie y la violenta
imperdonable destrucción de todo.

Dolor por una paz que vive ausente,
impedida, con venda y sin seguro
que afirme su presencia de algún modo.

¡Con estrambote de dolor protesto
contra la infame estolidez del hombre!

jueves, 4 de junio de 2015

Del libro "Como simples chalupas al garete"



MI CONCUBINA AUSENTE

Te llevo en en mi corazón
tras esta larga ausencia
soñando disfrutar tu sexo,
tus caricias, ternuras y ansiedades,
igual que tu palabra inagotable
y ondulante como una hoguera,
dispuesta siempre al placer,
al conocimiento y a la poesía.

Me embriago con tu recuerdo,
tu risa limpia y aterciopelada,
tus ojos color ala de cuervo
y tu andar de soberana etíope.

Me ahogo en la distancia con la linfa
de tus grutas deleitosas y rosadas.
Allí quiero hundir mi lengua,
mojar mi barba, hincar mis dientes,
oler tu aroma y saborear tu esencia.

He de gozar tu fruto enrojecido
por la tibia arremetida de mis labios,
vivir instantes de pasión y de locura,
dormir sobre el plumón de tu pubis atesado,
deambular por tus oteros y llanuras
como un onagro en celo,
desde los años de "Sinuhé, el egipcio".

En la noche, sin que des cuenta,
cuando estén tus ojos ya cerrados,
llegaré, silencioso como un duende,
a regodearme en las curvas de tu cuerpo
y entrelazarme en tus piernas torneadas.

Despertarás mojada
por mi saliva y por tus jugos cálidos,
derramados como un tazón de oro
en las sábanas de tu cama distendida.

Juntos estaremos, amándote y amándome,
indiferentes al tiempo y al espacio,
que derrotados partirán sin rumbo
dejándonos el campo ya dispuesto
para el goce infinito y sin recesos.
Mientras tanto, besos, besos, besos.

domingo, 31 de mayo de 2015

Del libro "Como simples chalupas al garete"



AGONÍA DEL MAR

El mar, igual que muchos seres,
es una inmensa sucesión de olas
que viajan sollozantes a su suerte.

En su perpetuo vaivén y su bravura
se defiende como lobo herido
de la insania feroz que lo asesina
cuando ataca sin piedad su vientre.

Ruge y se debate como un dios
desterrado del cielo prometido,
tras la estocada fatal que lo acribilla
contra un fondo de coral iridiscente,
en tanto gimen las naves en el puerto
donde lloran su desgracia y su partida.

El mar, como ya dije,
es una inmensa sucesión de olas
con sus crestas de espuma y de ceniza,
quebrando agonizantes en la playa
como sartas de odio desprendidas
de aquel país que idolatró la muerte.

lunes, 27 de abril de 2015

Del libro "Como simples chalupas al garete"



LOS BELLOS DÍAS DE LA PRIMAVERA

Así como los filósofos chinos
de la escuela idealista, en el siglo XVII,
preconizaban que la amistad,
el buen humor y algunas excentricidades
son las virtudes supremas,
preconizo yo que nuestro amor,
nuestra amistad, y los placeres
derivados de dicha combinación,
son también nuestras virtudes supremas.

Ámame entonces como lo hago yo,
con estas sapientísimas premisas,
sin temores ni dobleces
que pongan contra el duro suelo
los bellos días de la primavera.

lunes, 13 de abril de 2015

Del libro "Como simples chalupas al garete"



MI PRÓJIMO Y YO

Ese animal que canta, llora y ríe
es mi prójimo infeliz y veleidoso,
pues también yo canto, lloro y río
las grandes epopeyas de la vida
que se dan en los círculos humanos
junto al silencio de las cosas simples.

Marchamos como zombis al futuro
llevando a cuestas miserias y alegrías
bajo el lastre de un pretérito dormido;
prójimo y yo navegando impenitentes
sobre el dorso de un mar contaminado
por herencias y amores que se alternan
en la noche del tiempo y del espacio,
y restos de una paz que siempre huye
cual vieja rata al naufragar su barco.

jueves, 2 de abril de 2015

Del libro "Como simples chalupas al garete"



EL CUCHILLO DEL TIEMPO

Se fueron… se van…
se irán como un recuerdo
los amores admirados y queridos,
mientras nos llega el turno
de partir hacia el lugar de siempre.

Se fueron… se van…
se irán como un recuerdo
los desamores perversos y temidos,
mientras nos llega el turno
de partir hacia el lugar de siempre.

Unos y otros, igualados,
nos rompen el misterio de la vida;
el cuchillo del tiempo no distingue
dónde hiende su extremo despiadado,
su filo atroz, indiferente y sordo.

viernes, 20 de febrero de 2015

Del libro "Como simples chalupas al garete"




POEMA FRACTAL

Iluminado y gozoso
por la posibilidad de mirar el universo
como una realidad fractal,
desde el Big Bang
y sus magnitudes inconmensurables
hasta las partículas subatómicas y elementales,
me animo a escribir este poema
para cantar las bellezas de la vida
y los grandes descubrimientos que amortiguan
mi constante desazón y obsolescencia.

Cuando miro esas figuras semigeométricas
(planas o espaciales),
repitiendo sus escalas infinitas,
me asombro, conmuevo y reconcilio
con esta especie cretina y destructora
llamada inteligente por los hombres.

Caben todas las posibilidades
aunque no se impone ninguna:
las naturales y creadas por el intelecto
en el arte, la ciencia y la tecnología;
un gigantesco calidoscopio de formas y texturas
desplazándose armoniosamente
como un submarino inacabable
sobre el fondo de un mar desconocido,
imaginado en noches delirantes
bajo el peso de mi escasa fantasía.

Deliberado tal vez, o aleatorio,
en mi presente devenir monástico
soy un ente fractal, tanto por ciento,
mientras no llegue el poderoso Azar
a destruir incompasivo lo que pienso.

Soy fractal en lo absracto y lo concreto,
en el odio, el amor y la venganza,
cuando no en la pasión y el desenfreno
que me invaden como una hierba mala
expandida en mitad de mi cerebro.

viernes, 6 de febrero de 2015

Del libro "Como simples chalupas al garete"



DESESPERANZA

Cualquier especie animal,
menos la humana,
comprende que es hija de la naturaleza,
y no al contrario.
Hasta las plantas y los minerales
nos dan lecciones de vida
con una sapiencia que anonada;
vergonzosa realidad para unos seres
crueles, mezquinos y orgullosos,
avaros, inconscientes y cambiantes.

No obstante mi profundo desencanto,
mi escepticismo y mi tristeza juntos,
me apoyo en unas cuantas excepciones
que me impulsan a seguir hacia adelante,
iluminando las noches tenebrosas
de mi eterna y febril desesperanza.

martes, 27 de enero de 2015

Del libro "Como simples chalupas al garete"



CARACOLES MARINOS

Duermen en las playas mecidos por las olas,
besados por el mar.
Como profetas mudos sólo pueden pensar:
Somos del mar,
nos gusta el mar y nada más.

Miran la luna sobre el cristal del agua.
Saben soñar.
Duermen en las playas mecidos por las olas,
besados por el mar.

Del libro "El cofre del pirata"



LOS GIGANTES

Caminan con sus ojos mirando al firmamento
como si habitaran en otras dimensiones,
extraños colosos, erguidos, prepotentes,
dispersos por el mundo, vanidosos e incompletos,
jamás tendrán respuesta para los enigmas
que atosigan nuestras secretas venganzas.

Frecuentes y caprichosos vientos invaden
sus cabelleras flotantes como lianas desplegadas.
Sobre pequeños lagos y en los inmensos mares,
descargan sus zancadas de dioses desbocados
saltando de isla en isla, de ola en ola,
igual que turbulencias de algún país ignoto.

Sobre las cordilleras su gran tronco de barro
descansa orgulloso como si los valles fuesen
oscuras bocas vacías.
Sus toscas extremidades sin ternura
cuelgan como ramas carcomidas
por la lluvia y el Sol en simas y nevados,
hundiendo malolientes sus pezuñas
hasta el fondo de las aguas torrentosas.

Entes monstruosos, caminantes que parecen
una oxidada escoria,
van y vienen con insólito misterio
por cada uno de los parajes terrestres.
¿Serán acaso el inconsciente colectivo?
Nada sabemos... por exceso de nuestra fantasía.

En cualquier sitio, diligentes y expectantes
tendrán acorralado nuestro cerebro inane.
Talvez con sus tatuajes y orejas deformadas
quieran decirnos algo de sus odiosas vidas,
con sus grandes sombreros como nubes
que cubren extensas superficies.
Ningún explorador de mar o tierra
ha explicado algo que cuadre a los intrusos.

Hasta siempre seguirán por los caminos
con sus ojos mirando al firmamento:
Uno que conduce por ciencias rigurosas
y otro que mantiene perpetua incertidumbre,
pues nunca nuestros sueños habían crecido tanto.

Del libro "Como simples chalupas al garete"



DIME QUE SÍ

Yo sí sé lo que me dices
cuando pasas por mi lado
con tu ritmo de caderas,
sabiamente calculado.

He mirado el movimiento
cuando cruzas por el frente
de la casa donde habito
solitario y al garete.

Ya conozco lo que escondes
en tus piernas: una cosa
para mí que estoy ansioso,
tibia y húmeda. Olorosa.

Dime sí que ya estoy listo,
con un no me matarías.
No hagas noches de mis días
ni me trates como a Cristo.

domingo, 25 de enero de 2015

Del libro "Como simples chalupas al garete"



CUCAYO

Yo sé quién es Cucayo,
un párvulo de Huina,
negro como la noche,
que impávido camina.

Retoza en el moreno
perfil de la ribera,
con prontitud de corzo
sobre quemante arena.

Tras de sus blancos dientes
se asoma como un cisne
su risa impertinente
de rápidos esguinces.

Fuego de dos veranos
oculta en la mirada,
con el que purifica
sus penas ignoradas.

Sus ojos son lejanos
remolinos del mar,
inquietos como espuma,
llenos de soledad.

Lleva un silencio raro
en su palabra incierta,
el pelo enmarañado
sobre brillante testa.

¿Su edad? La suficiente
para sentir tristeza,
para bogar con aire
de lánguida pereza.

Ávido y sin futuro
lo va dejando el tiempo,
tirado en una playa
palúdico y anémico.

Tal vez su negra estampa
se quede en la hojarasca,
talvez despierte pronto
al grito de su raza.

Aunque parezca ingenuo,
en su silueta oscura
se pone por coraza
un rictus de bravura.

Es el símbolo exacto
de mitos y leyendas,
producto de una raza
que es blanca pero negra.

sábado, 24 de enero de 2015

Del libro "Como simples chalupas al garete"



NEREIDINA

Tu silueta, cual niña de trece años
que comienza sus formas a anunciar,
se ve ligera como pluma al viento
cuando cruzas jugando, por el mar.

Tuyo es el nombre, mi gentil canoa,
que no puedo dejar de pronunciar;
compuesto de Nereidas y de Ondinas,
te quise con mi pluma bautizar.

Chica preciosa donde yo navego,
te acarician mis remos al bogar;
tú, posando la quilla entre las olas,
muy coqueta te besas con el mar.

Al ritmo danzas de la inquieta brisa,
conmigo sueles tu emoción cantar;
yo, desde el fondo de mis claros ojos,
quiero siempre tu imagen reflejar.

De proa a popa enamorado vivo
por tu gracia, belleza y suavidad;
pienso dejar mi corazón contigo
cuando viaje sin ti a la eternidad.

viernes, 23 de enero de 2015

Del libro "El cofre del pirata"



MINÚSCULO HOMENAJE

No fue el hombre de Pekín
el primero en descubrir el fuego.
Al estilo de míticos dragones
un pequeño animal posee,
blindada con quitina endurecida,
su propia cámara de combustión.

Puede hacerla explotar a voluntad
produciendo terribles fogonazos
contra el rostro de sus enemigos.

Bienaventuranza y larga vida
para este sofisticado lanzallamas
precursor de la tecnología moderna,
denominado simplemente
Cucarrón Escopetero.