jueves, 26 de junio de 2014

Del libro "Poética de las sombras"



EXTRAÑO PERSONAJE

Soy hombre, mujer y hermafrodita
aunque prefiero los cuerpos femeninos;
me asocian con potencias infernales
porque tengo relaciones con Satán,
quien apoya mis actos sin tardanza
por medio de algún colega suyo
que sea digno de llamarse cómplice.

Laboro para ángeles y santos
pudiendo castigar almas perversas
que intentan huir del que agoniza
sin el permiso de la eternidad.

Me asocio igual con el Dios único
en pactos de mutua conveniencia
que no tengan efectos permanentes
ni desdoren mi talante demoníaco.

La función principal que realizo
es la búsqueda de más conocimiento,
que perfecciono rechazando el “Bien”,
y amando el otro que bautizan “Mal”.

Exalto el estudio y la investigación
como hacen los científicos y artistas,
alejado de catervas y alborotos
que propugnan torturas y desastres.

Cuando acudo a creencias populares
trato de incrustarme entre sus cúpulas
para ejercer desde allí mi autoridad,
aunque busco saberes más profundos
que las simples verdades pregonadas
por heraldos de dudosa honestidad.

Para evitar la desazón que me atosiga
cual pócima ingerida a contrapelo,
pongo en boca de ciertos animales
idiomas olvidados, como el vetusto latín,
o pétreos y rudos como el abstruso alemán,
igual que otros de duro aprendizaje
según dicen expertos en etimologías.

Me abro paso en la vida… y en la muerte
con hechizos y demás encantamientos,
para seres de ultratumba que se agitan
como enjambre de murciélagos voraces
en noches de tiniebla y soledad.

Igual que al fabricante de armamentos
no se le hace responsable del producto,
tampoco permito que me impugnen
las secuelas de mis lóbregas andanzas.

Me enorgullezco de ser autodidacta,
y la conquista de títulos y honores
no avivan mis neuronas ni mi sangre,
porque apoyo mi vida en otras leyes
descubiertas bajo fuentes ancestrales
donde nace y madura la naturaleza.

Acepto discípulos vivientes
ansiosos de iniciarse en el oficio,
sumiéndolos en un profundo sueño,
dentro del cual reciben instrucciones
que ya no quieren olvidar jamás.

Los que aceptan mis ofertas tentadoras
conquistan la belleza como gracia
y un atractivo sexual tan poderoso
que los hace inagotables chichisbeos,
aunque no deben engendrar familia
por mi odio empecinado hacia la especie.

Otro incentivo que prometo
a inteligentes y leales seguidores
de mi ciencia y mis actos demoníacos,
es una vida prolongada y sana
en medio de riquezas materiales
que siempre logran superar el siglo.

Jamás dicto mis tareas por escrito
y sólo me acompañan las palabras,
porque calan hondo y dejan huella
en aquellos intelectos no alterados
por los falsos salvadores de la Tierra.

Una sola condición exijo
a quienes dono mis conocimientos:
Que cuando llegue la temida hora
de la muerte ceñuda y despiadada,
cedan el alma sin protesta alguna
al supremo Señor de los tinieblas,
quien diligente la pondrá en su sitio
convertida en un monstruoso sapo,
lombriz de aspecto repugnante y feo
u otra forma de apariencia humana.

Cuando acuciosos los perseguidores
intentan combatir mis enseñanzas,
desaparezco sin dejarles rastro
ocultándome sin más ante su vista
en el gélido submundo de la noche,
mientras trato de llenar con eficiencia
la vacante que ocupé por largo tiempo,
seleccionando fantasmas deseosos
de trasmitir, como yo, los fundamentos
del antiguo saber a muertos jóvenes
ansiosos de adquirir conocimiento.

martes, 24 de junio de 2014

Del libro "Poética de las sombras"



PROXENETA DE ULTRATUMBA

Creo ambientes apacibles y muy cómodos
para enamorados que saben exigir lo suyo;
en noches enteleridas hago que su ejercicio
fluya cálido y gozoso, evitando que no rueden
sábanas y cobertores en barullo por el piso.

Los poderes que poseo son aún desconocidos,
pero intentan propiciarlos con una taza de té,
colocada junto al lecho donde ocurre la faena,
procurando con tal acto que yo beba mientras ellos
se dedican presurosos a sus mutuas complacencias.

Soy una esencia inmortal de la cultura amarilla,
que junto a mi compañera
influyo en los menesteres naturales de la cama,
pues prefiero más que nada incentivar las pasiones
donde dolor y tristeza puedan salir derrotados,
sobre todo entre mujeres con futura descendencia.

lunes, 23 de junio de 2014

Del libro "Poética de las sombras"



EL RESUCITADO

Las Antillas son mi campo preferido
porque allí me regresan a la vida
y saben aprovechar mis cualidades.
Soy experto en venganzas y otros actos
merecedores de tomarse en cuenta.

Para tener esos favores me convocan
cuando ya seleccionaron al difunto,
que nombro entonces mi representante
con el fin de seguir las instrucciones.

Prefiero instigadores conocidos,
pues cuando me reclaman forasteros
distorsiono mi objetivo libremente
y embromo cuanto pueda lo encargado.

Realizo tareas deshonrosas y humillantes
cuando amo de verdad al que me invoca;
si ocurre lo contrario le lanzo escupitajos
insuflándole mis vahos demoníacos
hasta que convulsione y empiece a vomitar.

Pido ron y cigarros después de mis labores,
que degusto lenta y complacidamente
mientras voy de regreso hacia mi tumba
y los vivientes retornan a sus casas.

Los que abrigan temores contra mí
procuran siempre mantenerme lejos
con semillas de tabaco en sus alcobas
como aconsejan los brujos del poblado,
pero sigo invulnerable y muy sereno
ofreciendo mis instintos vengativos
en la espléndida región de las Antillas.

domingo, 22 de junio de 2014

Del libro "Poética de las sombras"



ALGO MÁS SOBRE FANTASMAS

Los fantasmas vigilamos
las puertas y las ventanas
de las viviendas humanas,
y nos hacemos visibles
con nuestras túnicas blancas
o densas vaporaciones,
parecidas a los cuerpos
más livianos y confusos,
sobre todo en la penumbra
de casas desvencijadas
y castillos misteriosos
plenamente despoblados.

Pertenezco a ese tronco
desde tiempo inmemorial,
porque fui callado y solo
en mi lejana niñez,
y un amante traicionado
antes de caer vencido
bajo el puñal asesino
de cuatro falsos amigos
y un pariente desleal.

Regreso a los escenarios
de mi antigua residencia,
desde que un supremo amor
desvió proyectos y rumbos
hacia puertos más tranquilos.

Doy gemidos por la noche
asustando jinetes y caballos
que cruzan senderos solitarios,
pero soy inofensivo y melancólico
en mi mundo espectral como ninguno.

Los que vivieron satisfactoriamente
departiendo en paz con sus hermanos
no tendrán que regresar como fantasmas;
sólo quienes sufrimos ingratitud y penas
tendremos apariencia fantasmal
hasta el final de los siglos.

sábado, 21 de junio de 2014

Del libro "Poética de las sombras"



EL FANTASMA IMPERTINENTE

En el norte de Australia,
sobre sus costas desiertas,
igual que en Nueva Guinea,
soy un fantasma terrible
de presencia nunca vista,
y sólo dejo la huella
de mis labores sombrías.

Es la muerte para mí
una infame actividad,
bien propia de los cobardes,
y me fastidian por eso
los sepulcros putrefactos
bajo ramajes que miran
los huesos de los difuntos
cuando ya están descompuestos.

Practico la impertinencia
contra los parientes vivos,
y trato de congraciarme
con los hijos de las sombras,
mis sempiternos amigos.

Me pueden satisfacer,
razonable y noblemente,
si visitan los lugares
donde duermen los cadáveres,
y apilonan bien los huesos
para llevarlos a casa,
permitiendo que los muertos
disfruten la compañía
de los simples aldeanos
supersticiosos y lerdos,
y esto basta en el sentido
de que no hay aburrimiento.

viernes, 20 de junio de 2014

Del libro "Poética de las sombras"



EL NECRÓFAGO DE ARABIA

Originario de países árabes,
soy una criatura espantable
que ronda los cementerios
ansiosa de difuntos frescos.

Demoníaco por mis ojos encendidos
y mi aliento que vomita fuego,
encarno un monstruo de tez gris
y superficies viscosas,
invisible cuando me hallo inmóvil.

Camino silencioso con mis grandes pies
y cuerpo amorfo de fuerza indescriptible,
que puede levantar piedras enormes,
mientras busco alimento entre las tumbas,
pues poseo colmillos puntiagudos,
con los cuales destrozo los cadáveres
que devoro sin parar, ávidamente.

Indefensos contra mis poderes
están los que quieren sepultar
con sencillez sus parientes,
ya que tengo variados intereses
en programas de carne fresca.
Por eso declaro sin pudor:
no importa que falten joyas
mientras existan los muertos.

miércoles, 18 de junio de 2014

Del libro "Poética de las sombras"



EL GOLEM

Fui, desde el comienzo, lodo,
y mi nombre se deriva del de Adán.
Amasado con barro del planeta
Yahvé me infundió su propio aliento
para que fuera semejante a él.

Pero alguien decidió crear un golem
que protegiera los judíos de Praga
contra la turba de bárbaros cristianos
que deseaba sin piedad exterminarlos.

Con agua y arcilla de un reciente pozo
lo bendijo después de darle forma
y vida, insertándole en la lengua
una tira de papel con la palabra Shem.

Fue un centinela obediente y riguroso
en los oficios básicos domésticos,
de conducta impecable y servicial,
que ahuyentó los verdugos de la casa
sin descuidar sus tareas cotidianas.

Un viernes, sin embargo, enloqueció
cuando su progenitor pasó por alto
retirar el papel al caer la oscuridad;
sembró terror en las calles del contorno
hasta que su creador y otros rabinos
pudieron capturarlo, desprender la tira
y llevarlo enjaulado hasta la sinagoga.

Dicen las leyendas y supersticiones
que el golem sigue oculto y esperando
en la profunda soledad del templo
que algún mago, aguerrido y generoso,
decida darle vida como antiguamente
lo hiciera conmigo Yahvé sobre la Tierra,
aunque esto sea mi condena y mi desgracia.

Del libro "Poética de las sombras"



EL DESTINO DEL ZOMBI

Desde el fondo de la noche llego
con mis ojos de fuego enrojecidos
y mi andar inerte, vacilante y lento,
evitando los tropiezos del camino.

No levanto la mirada y permanezco
en un silencio sepulcral, árido y frío
frente al rostro de los sobrevivientes,
aunque acato sin protestar las órdenes
que me imparten ridículos mortales.

Cumplo tareas infames y agobiantes
sin descontento ni cansancio alguno,
pero antes de amanecer busco refugio
marchando a mi sepulcro, triste y solo.

Temo la sal como al mayor veneno,
y los granjeros lo saben,
pero mi miedo les importe un higo
porque son de una casta indiferente.

Vago por el campo, temido y temeroso,
como zombi postrado en su desgracia,
cuando la luz se duerme sobre el mundo
vencida y retirada del combate.

Del libro "Poética de las sombras"



EL MENEHUNE DE HAWAI

Oriundo de Hawai en donde habito
soy un duende servicial e inofensivo
como los brownies de la Gran Bretaña,
que trabajan mientras las familias
caen rendidas en profundo sueño.

Nadie me ha visto, o quizás muy pocos,
y lo que ven son mis orejas puntiagudas,
mi cuerpo diminuto, resistente y ágil
que trasforma mi presencia inadvertida
en personaje facundo y pintoresco,
impreciso, inconcreto y singular.

martes, 17 de junio de 2014

Del libro "Poética de las sombras"



LA LUZ DE MIN MIN

Natural de Queensland (Australia),
me conocen como Luz de Min Min,
y aseguran los viajeros que transitan
sobre aquellas llanuras, por la noche,
que una gran luminiscencia repentina
y chispeante, los persigue o acompaña,
de manera tan brusca y sorprendente
que no pueden definir su identidad.

Muchos hablan de mi silueta amorfa,
semejante a un hombre o un caballo,
aunque los modernos me confunden
con la luz de los faros de sus coches
cuando pávidos se acercan a mi lumbre.

Asusto a mucha gente, no lo niego,
mas no pueden decir impunemente
que daño o mortifico a transeúntes
que cruzan en las noches solitarios
por las vastas llanuras australianas.

domingo, 15 de junio de 2014

Del libro "Poética de las sombras"



EL OBSERVADOR

Un colectivo de misteriosos seres
traza el diseño de mi personalidad.
Aparezco en las noches más oscuras
sobre vastos lugares de la Tierra
aunque no tengo identidad concreta.

Me llaman El Observador
porque prefiero los sitios elevados,
como las cimas de las cordilleras,
campanarios y copas de los árboles,
donde pueda mirar sin contratiempos
la miserable conducta de los hombres.

Permito la proximidad de visitantes
si no hay gestos procaces y dañinos,
o que saluden altaneros cuando llegan,
pues en caso contrario los rechazo
y me sublimo irremediablemente.

Nadie sabe mis negras intenciones,
que indudablemente existen,
además de presagiar desastres,
porque soy agresivo y muy perverso.

Suponen que aviso a otros mundos
sobre la inicua condición humana,
hecho muy temido por los afectados
que sucumben indefectiblemente
como bichos al golpe de mi garra.