jueves, 5 de junio de 2014

Del libro "Poética de las sombras"



LOS FANTASMAS DE LA CREACIÓN

Desciendo de fuerzas donde vagan
los fantasmas de la creación,
un cosmos informe todavía,
inmerso en las cortinas de la noche.

Azotadas por vientos inasibles
y demonios apenas presentidos,
las Furias atacaron el planeta
con neblinas oscuras e imprecisas.

Los monstruos rompieron sus cadenas
con tsunamis, cataclismos y huracanes,
hielos perpetuos y desiertos ígneos,
torbellinos, hecatombes y volcanes.

Reviviendo la batalla de los dioses
que anuncia el futuro de los tiempos,
domé las aguas y excavé la tierra
con el apoyo de los elementos.

miércoles, 4 de junio de 2014

Del libro "Poética de las sombras"



EL SEDUCTOR DE NIÑOS

Desde las altas montañas japonesas
me dirijo hacia los bordes de los ríos
en busca de terrenos más propicios,
produciendo avalanchas y desastres
para evitar que detecten mi presencia.

Atraigo los chiquillos hacia mí,
capturándolos y sometiéndolos
con cordeles sacados de su pelo,
para después devorarlos
con mis fauces de negro jabalí.

Ocupo su alma y me convierto
en amante de sus travesuras,
que proyecto contra la familia
en mis andanzas nocturnas.

Pero a nadie le enfada mi conducta
en ese territorio infortunado
porque, pese a mi atroz antropofagia,
soy el portador de buena suerte
que nunca quieren desterrar de sí.

martes, 3 de junio de 2014

Del libro "Poética de las sombras"



LOS TAMBORES DEL VUDÚ

Deidad de las antiguas religiones
y magias de África occidental,
desde Gambia por el norte,
desde Angola por el sur,
navegué hacia islas antillanas
en el alma de los que partieron
sobre inseguros barcos negreros
para ser vendidos como esclavos
en el suelo americano.

Padre de brujos y hechiceros,
fundé un culto absolutamente nuevo
denominado vudú.
Hombres y mujeres desde entonces,
luego de largo y penoso aprendizaje,
se inician como brujos consagrados
con poderes más feroces que el de todos
los chamanes de África y de América.

Volver muertos a la vida,
volar y tomar diversas formas
semejantes a insectos fantasmales
que inoculan pasiones amorosas,
son divertimiento para quienes trabajan
bajo los auspicios de mi jerarquía.
Domino poblaciones y manejo espíritus
con la sangre de los niños blancos
que succiono convirtiéndome en serpiente.

Al escuchar los tambores del vudú
los poblados, seducidos por sus ecos,
prenden fuego en mitad de la espesura,
anunciando que la aldea celebra su ritual
para llenar de fantasmas el entorno
a través del ungido por los houngans.

Del libro "Poética de las sombras"



LA HIJA DEL MONSTRUO

Fui creada por un monstruo
que me dio forma intermedia
entre el reptil y el insecto,
cubrió mi cuerpo de escamas,
me colocó seis patas
y una fea cabeza de lagarto.

Habito las cuevas más profundas
de mi nativa Australia
y emerjo en busca de mis presas
cuando las sombras caen
como manto sobre sus espaldas.

Las trituro con mis agudos dientes
y regreso después, ya satisfecha,
a la negra caverna donde habito
rodeada de silencio y soledad,
que más que caverna es un palacio
construido por los dioses de la tierra,
para mi eterno y esencial descanso
en las entrañas de la oscuridad.

lunes, 2 de junio de 2014

Del libro "Poética de las sombras"



LA DIOSA DE LAS SOMBRAS

Hija del Sol y diosa de las sombras,
con mis hermanos, divinidades del cielo,
del fuego, de la vida y de la luz
en los extremos del territorio asiático,
propicio el apacible final de los guerreros
al declinar el día.

Con mi sobrina, mensajera del alba
que abre las puertas del palacio de su padre
cuando sale de viaje en su corcel dorado,
sostengo una sombría relación de amor.
Así empujo los cuerpos del combado espacio
hasta su regreso, bañados por la luz.

domingo, 1 de junio de 2014

Del libro "Poética de las sombras"



NOCHE DE PRIMAVERA

Aquelarres y otras fiestas son mi deporte nocturno,
donde reniego de Dios y me entrego a Satanás.
En todo 30 de abril, hasta el primero de mayo,
le propongo a mis colegas renovar con más vigor
nuestros mutuos menesteres bajo la luz de la Luna.

La noche de primavera la teñimos de lujuria
con eróticos rituales, atrayendo a nuestra danza
las deidades más potentes de la densa oscuridad,
quienes gozan los placeres, desenfrenados y alegres,
antes de iniciar su ronda por las viviendas humanas.

Sé que muchos han tratado de disolver la costumbre
invocando a la Walpurgis,
una monjita británica que terminó en Alemania
sin lograr lo perseguido,
porque la pobre santita no realiza curaciones
como afirman los heraldos de su jerga milagrosa.

Aprendí a neutralizar, no sólo su feo nombre
sino también sus propósitos
y todo tipo de farsa ofrecida en su memoria,
cuando trata de guardarse durante todo el estío
contra los actos nocturnos,
donde siempre me complazco
con bacanales y excesos que afirman mi autoridad.

viernes, 30 de mayo de 2014

Del libro "Poética de las sombras"



TRAVIESO ESPÍRITU NOCTURNO

Espíritu del suelo y del subsuelo,
travieso y por además inofensivo;
vivo en la oscuridad o en la penumbra
y como hábitat prefiero los armarios,
los sótanos, graneros y desvanes,
árboles viejos y ahuecados,
minas hace tiempo abandonadas,
cavernas y refugios similares
donde se hallan elementos en desuso;
un ático con muebles anticuados,
sedas, trastos, baúles y otras cosas
constituyen mi atmósfera perfecta.

En las casas silenciosas sienten
mi andar por pasillos olvidados,
produciendo tropezones y quejidos
por mis vagos y torpes movimientos,
que no atino a controlar como se debe.

Me placen también los gallineros,
los cuartos de herramientas oxidadas,
maquinaria que se halle en mal estado
y archivos de abogados anacrónicos
compuestos de papel amarillento.

Me agrada el quehacer de los humanos,
y también descobijar a los durmientes
para causarles molestias y temores,
acechar en caminos y sitios apartados
donde se puedan escuchar sus diálogos.

Mi cuerpo es vago, impreciso y fastidioso,
con cierto parecido a las pelusas del polvo,
pero aclaro que mi espíritu travieso
se introduce a través de tabiqueras,
como ruidos y vapores tenues
en la penumbra siniestra y desolada.

Del libro "Poética de las sombras"



LEYENDAS DE LA LUNA

Representante de la Luna,
soy la propia Luna y viajo
en noches sin lluvia y despejadas,
desde mi castillo cósmico
hasta los dominios que poseo
sobre playas desérticas e ignotas.

Esposa-hermana de mi padre el Sol,
en Babilonia me confundieron con Sin,
dios que cruzaba el firmamento
en su barco de jarcia esplendorosa.

Soy también
el dios Suki Yoky del Japón,
que prefiere figurar como un conejo
recostado en el rostro de la Luna.

Algunas tardes me baño en el océano
antes de partir en mi carroza de plata.
Tengo predilección por los amantes
y acaricio a mi propio enamorado
cuando se encuentra dormido.

Cheng O, diosa de la Luna china,
joven que robó al marido
su elíxir de la eterna juventud
poco antes de volar a su castillo,
situado en los espacios cósmicos
donde vive feliz y solitaria.

Hina, diosa de la vida y de la muerte
en varias islas de la Polinesia,
que una vez se retiró a sus lares
al terminar los deberes de la noche,
para tejer su tapa (tela sin tejer)
con la destreza del mayor baniano.

Las estrellas brillantes sobre Rusia
son semillas engendradas por Sol,
pese a mi relación casi platónica
con el padre y abuelo de los dioses.

Para el África tuve en otro tiempo
un rostro suave, inmaculado y bello,
hasta que mi amante lo salpicó de barro
como venganza por mi independencia.

En otras partes dos soles existieron
igual de ardientes, ebrios e impulsivos,
hasta que yo me zambullí en un río
de aguas caudalosas y violentas,
quedando con estigmas imborrables
por el áspero furor de la corriente.

Como toda mujer inteligente
presento una actitud polifacética,
además de mi belleza legendaria,
envidia y maldición de mis rivales,
que no toleran tan infame afrenta.

En las tribus algonquinas norteamericanas
desaparezco del cielo cada mes,
con el fin de hacer que vuelva el Sol
cuando se pierde en sus partidas de caza.

En Australia, cansada y dolorida
de hacer el amor con mi eterno compañero,
me tomo tres noches de reposo
para restaurar fuerzas perdidas,
huyendo de los campos siderales
hacia lugares no bien establecidos.

En Centro y Suramérica me ven
de diferentes maneras y tamaños
cuando inicio mi viaje intermitente
por los amplios senderos del espacio
buscando soledad y paz etérea.

Dicen finalmente que demuestro
ser menos inconstante que mi esposo,
pues mi blanca sonrisa nunca cambia
en épocas de invierno y de verano,
mientras él se enfría o se calienta solo
tomando en cuenta la estación del año.

jueves, 29 de mayo de 2014

Del libro "Poemas siderales"



ESTACIÓN ESPACIAL INTERNACIONAL

¿Existe con seguridad la vida extraterrestre?
¿La que tenemos saldrá de nuestro mundo?
¿Crearemos colonias biológicamente factibles?
¿Fluirá la vida en contextos diferentes?
¿Aceptaremos ambientes extraños y cerrados?
¿Habrá terraformación en otros sitios del espacio?
¿Mutaremos algún día nuestra razón genética
trocándonos en algo de lo que aquí no somos?

Viajamos a la eternidad con un mirador
apuntando agudamente hacia el vacío:
la Estación Espacial Internacional.
Los amantes de la ciencia y la tecnología
ponen su grano de arena cada instante
para esta aventura que conduce al infinito.

Empezamos nuestra ruta por el universo,
con inmensos radiotelescopios, asociados
a lentes gravitacionales
y naves que se adentran en el espacio profundo.
Esos instrumentos nos dirán a cada paso
si es más interesante viajar personalmente,
cruzar los agujeros denominados “de gusano”
o acoplar el espacio-tiempo a nuestra realidad.

La Estación Espacial Internacional
es sin duda una esperanza para el mundo
y la opción de lanzarnos hacia el porvenir,
en lugar de exterminarnos como póngidos
en este diminuto laboratorio doméstico.

Del libro "Poemas siderales"



LENTES GRAVITACIONALES

Diré qué son las lentes gravitacionales,
aunque desconozco lo más elemental
de su funcionamiento cósmico.
Sirven para investigaciones astronómicas
porque, además de cuerpos naturales,
miden también distancias y volúmenes
bajo la curvatura del espacio-tiempo.
Producen un doble del objeto observado
por razones que dan los astrofísicos
diciendo que son lentes convergentes.

Estrellas, cúmulos y súper cúmulos servirán
como gigantescos radiotelescopios
para escudriñar la vastedad del universo,
mientras sigamos mirando los luceros
en persecución del Todo y de la Nada.

Del libro "Poemas siderales"



PREGUNTAS EN LA NOCHE

Interrogantes, teorías y contradicciones;
los científicos me confunden, los ignorantes lo intentan
con sus extensas preguntas y mis respuestas escasas.
Lanzo un SOS desesperado a quienes puedan ayudarme,
en esta carrera desbocada
que conduce a los abismos de las interrogaciones.

¿Se expande en verdad el universo?
¿Estuvo constituido alguna vez
por 75% de hidrógeno y 25% de helio?
¿Tiene radiaciones cósmicas de fondo a 2.7 kelvin?
¿Presenta este fenómeno una radiación de cuerpo negro,
con pequeñas anisotropías en su distribución angular?
¿A qué se debe dicho cuerpo en las radiaciones cósmicas de fondo?
¿Qué bola de plasma densa y caliente en épocas primordiales,
soportó el universo en sus oscilaciones acústicas?
¿Es una realidad el Big Bang, o existen universos alternativos,
como uno estacionario y homogéneo en el espacio y el tiempo?
¿Reciclan el pasado los científicos para sustentar sus teorías?
¿Cuándo se dio la nucleosíntesis de los elementos primordiales
y cuál es el origen del corrimiento hacia el rojo
en los cuásares, hoy supuestamente conocidos?
¿Quién puede explicarme la teoría de las súper cuerdas
o la inflación caótica?, pues ignoro en qué consisten
y cuáles son sus funciones principales.
¿Quién me dice si después de la inflación universal
todo ha vuelto a calentarse como en un principio?
¿Si el universo es plano, en dónde está la materia necesaria
y cómo está compuesta para saber exactamente
que tan extraña teoría tiene consistencia y lógica?

Infinitas las preguntas para mi seso ignaro,
que no se atreve a consignar respuestas
en el estrecho cubil de su intelecto,
y sólo alcanza a retomar el sueño.

Tendré que desvelarme hasta la aurora,
construida de cantos de pájaros y ruidos,
donde empiezo la ilusión de un mal vivir
envuelto en la zozobra y el desgreño.

miércoles, 28 de mayo de 2014

Del libro "Poemas siderales"



GALAXIAS

Más de mil millones de galaxias
en este universo que observamos.
¡Oh, cuánta maravilla en nuestros ojos!
Irregulares, geométricas, redondas,
elípticas y planas,
también llamadas de disco,
y subdivididas en espirales ordinarias,
lenticulares y barradas,
más otras sabias denominaciones
para explicar el prodigio.

Todo inefable y tan hermoso todo
que no puedo dejar de estremecerme
ante a esa caótica grandiosidad
y mi suprema ignorancia.
Sólo atino a escribir esta canción,
pobre y opaca como el corto tiempo
que viviré deambulando por la Tierra.

Del libro "Poemas siderales"



SÓLO ILUSIÓN

La cuántica nos dice cada día
que el vacío universal no existe;
hasta en las regiones escasas de materia
hay un mar de energía en ebullición,
donde se crean y destruyen las partículas;
se presenta allí el termodinámico carácter
de los llamados agujeros negros
y otros prodigios ignorados por mi acervo.

¿La nada, en dónde queda o cuándo llega?
¿Lo aprendido, simplemente es ilusión?
¿Ilusión la vida, la muerte y el vacío?
¿El poema que escribo es ilusión?
¿Ilusión el libro que lo guarda intacto?
¿Y el hombre que lo mira es ilusión?
Ilusión, sólo ilusión, mera ilusión;
no existe nada más que la ilusión.