martes, 11 de diciembre de 2012

Del libro "Patente de corso"



AY, LUNA, LUNITA, LUNA

Ay, Luna, Lunita, Luna, se te llegó la hora
de lo que siempre soñaron los humanos:
hallar agua en tu polvoso cuerpo
ya maltratado por la realidad.

Sigues girando alrededor del mundo
sin poder escapar a simple vista,
dijo la NASA, y no hay nada que agregar.

Si fuiste desvirgada por el hombre
y violada sin decoro tantas veces,
necesario es prepararse para lo peor:
una cauda de amantes trogloditas
dispuestos a dejarte embarazada
dando a tu vientre numerosos hijos.

Saldrán de tus entrañas malandrines
de distintos tamaños y colores:
rubios de ojos zarcos,
artistas, astronautas y científicos,
potentados y turistas de chancleta
que poco a poco invadirán tu suelo
como plaga feroz y destructiva
que pagará tus servicios de anfitriona
con una o varias noches de pernada
entre tus frías y maltrechas sábanas.

Mil veces abusada por bribones
y detestables bucaneros cósmicos,
sentirás el deseo incontrolable
de lanzarte al vacío para siempre,
donde no puedan recortar tus alas.

Adiós Luna, regordeta Luna,
vente pronto, mi bien, porque mañana
será un tiempo demasiado tarde
para tomar decisiones acertadas,
sin que puedas decir que los poetas
no advertimos a tiempo tu desgracia.

lunes, 10 de diciembre de 2012

Del libro "Patente de corso"



TIERRA CRUEL

Vivo en una tierra cruel, alta y hermosa
donde los cuervos celebran su festín
hurgando las entrañas de los muertos.
Tierra dolida y dolorosa
donde el canto del gallo se asemeja
al estertor impotente de los moribundos.

Tierra que me vio nacer y me verá morir
en medio de los gritos desolados
que invaden sus montañas y llanuras
sembradas de un terror intolerante.

Tierra fértil donde los asesinos
danzan obscenos noche y día
su zarabanda sarcástica de sangre
en el cañón de fusiles pavonados.

Vivo en esta tierra cruel, alta y hermosa,
de cielos y mares espaciosos
donde sueñan afiebrados los vencidos.

Tierra donde hierve la violencia
como pócima de bichos apestosos
en el caldero de los desheredados,
donde el alma es un pozo putrefacto
junto a las mañas de los poderosos
que se enredan como anclas oxidadas
en peñascos sumergidos por el odio
y el cieno carroñoso de la impunidad.

domingo, 9 de diciembre de 2012

Del libro "Patente de corso"



MI BENDICIÓN A LAS PUTAS

Bendigo las putas de todas las creencias,
razas, costumbres y países
que prolongan en el tiempo la estirpe de Caín,
las desconocidas que afianzaron
las raíces y la fronda de la cultura sumeria.
Proyecto mi bendición hasta las víctimas
del primitivo océano
que devoró el continente de la Atlántida,
y a las encopetadas damiselas
que alegran con sus melindres y donaires
la opulenta soledad de los turistas
bajo el vasto firmamento de la Tierra.
Bendigo las que ofrendaron su virginidad
a la sombra de los bulevares babilonios
antes de prostituirse en el templo de Mylita,
las que sirvieron como esclavas,
soberanas o concubinas bien pagadas
en palacios de míticos harenes.
Extiendo también mi bendición
para las que fueron marco y soporte
de legendarias y rudas epopeyas,
para las que iniciaron y siguen todavía
en el multisecular panteón de los hindúes,
abonando la imaginación de los mitólogos
y el erotismo sublime de su Kamasutra.
Para las que animaron las tropas de Alejandro
mientras arrasaban territorio asiático,
y para las innumerables Magdalenas
que consolaron las noches solitarias
de tantos visionarios y Mesías.
Para las que aceleraron con sus depravaciones
el desmoronamiento del Imperio Romano,
para las desolladas por las chusmas de Cirilo
en las calles de Alejandría,
y las escarnecidas por el salaz Carlomagno
que las vituperó con un desprecio hipócrita
mientras cabalgaba impúberes doncellas.
Para las seguidoras de políticos obtusos
y potentados caducos en sus recintos de mármol,
para las que practican el incesto voluntario
desafiando a los tartufos y moralistas de turno.
Para las ignoradas por autores de utopías,
como Tomás Moro y Santo Tomás de Aquino,
San Agustín de Hipona o el despistado Platón.
Para las que aparecen en bíblicas hazañas
si repasamos bien los libros del Pentateuco
y los no menos arcaicos del Celeste Imperio.
Para las hetairas que endulzaron con sus mieles
el regreso fatigado de valerosos guerreros,
igual que las angustias de gobernantes y sabios
nacidos o no en el suelo de la Grecia clásica.
Mi bendición para las que retuvieron a Ulises
con extraños artilugios y néctares deletéreos
cuando intentaba el regreso a su nativa Ítaca.
La multitud de jóvenes, supuestamente brujas,
que agonizó en las mazmorras de la Inquisición,
y las rameras que parieron sacrosantos hijos
en vetustos y mullidos aposentos vaticanos.
Para las proletarias y hasta busconas espurias
que deambulan sin descanso
por avenidas y callejas citadinas,
las que esperan en muelles solitarios
y malecones azotados por el mar,
la visita pecuniaria de marineros ignotos.
Para las que vegetan en serrallos intrigantes
al servicio de reyes lujuriosos y prostáticos,
las que fungen como vírgenes y castas
en la clausura de silenciosos conventos,
pero anhelan copular con Jesús crucificado.
Para las que deciden entregar su libertad
al servicio de un parroquiano exclusivo
por el tristemente célebre vínculo matrimonial.
Para las injustamente perseguidas
por clérigos vengativos y feligreses fanáticos,
apoyados en la ira de religiones misóginas.
También mi bendición, teñida de rebeldía,
para las camaleónicas de hoteles y hospitales,
colegios y restaurantes, bancos y heladerías,
incluso de aeropuertos y clínicas de belleza
donde brindan sus favores como lolitas prepago.
Para las nimbadas por puchos de marihuana,
por miligramos de coca o narguiles generosos
donde pueden aspirar
los edenes de la euforia producidos por el opio.
Bendiciones sempiternas y gratitud sin ambages
para las aquí nombradas, o que anónimas
quedaron por mi escasez de neuronas:
prostitutas sin registro en los anales del mundo,
en la mente de los hombres y en el libro de la vida,
con sus cuerpos juveniles, ahora muertos y olvidados,
o que viven actualmente confortando a los enfermos
de corazón y cerebro, con sus ardides de amor.

sábado, 8 de diciembre de 2012

Del libro "Libro nuevo"



NUESTRA VECINA ANDRÓMEDA

Un ejemplo escalofriante viene dándonos
esta vecina de nuestra Vía Láctea,
al querer engullir sin compasión,
en nocturnos y orgiásticos banquetes,
a sus pequeñas compañeras espaciales.

Los acuciosos detectives estelares
tienen pruebas de su voracidad,
para constancia del sórdido pasado
y su bulimia insaciable y destructora.

Varias enanas de los predios cósmicos
intentan escapar de su apetito infausto
mientras miran las fauces tenebrosas,
cuyos vestigios de astros no propician
la menor incertidumbre de sus gulas.

Se ha descubierto, hasta la fecha,
su voraz galactofagia milenaria
y unos restos, parcialmente digeridos,
flotando dispersos por las nebulosas.

En un futuro, no demasiado cerca,
nuestro brillante Camino de Santiago
chocará con su violencia enorme,
sin que haya vencedores ni vencidos
en esa gigantesca batalla sideral.

Digamos mejor que un nuevo monstruo
surgirá de la siniestra colisión,
aunque poco representa para el caos,
cuyo tiempo y espacio nada sufren
en el vasto universo que habitamos.

En tanto me pregunto, ¿cómo hacer
para que en este planetita diminuto,
unos seres que se dicen “hombres”,
no se ataquen, asesinen y devoren
como lo hacen los colosos del espacio
con sus instintos de bestialidad?

Del libro "Libro nuevo"



INTERNET

Los intelectuales,
académicos y burócratas
deben importarnos un pepino
en nuestra diaria creación artística.

Escribir lo que nos venga en gana,
cuando nos dé la gana,
como nos dé la gana,
donde nos dé la gana
sin pedirle permiso a los imbéciles,
debe ser nuestra consigna cotidiana.

Ellos que se metan sus conceptos,
su risita y su desprecio por el sur
mientras vivimos nuestra bastardía,
más noble y legítima que toda
su cháchara sin alma, y decadente.

Lo que sí necesitamos es talento,
estudio, trabajo y disciplina
si queremos proyectarnos en el tiempo
más allá de los problemas personales,
que no importan al lector de nuestros libros.

Afortunadamente disfrutamos
de un ente global y democrático
donde podemos publicar nuestros escritos
sin la venia de pontífices tartufos
que pretenden castrar nuestra locura
con sus críticas estúpidas y sosas.

Es algo que lo abarca casi todo,
sin censurar ni preguntarnos nada,
sin prometernos nada;
un milagro de las comunicaciones,
presentes y futuras,
cuyo nombre de pila es Internet.

viernes, 7 de diciembre de 2012

Del libro "Libro nuevo"



DIOS DE SU PARTE

Cuando algún chafarote o tiranuelo
declara que Dios está de su parte,
debemos prepararnos para lo peor:
masacres, torturas, genocidios,
desapariciones forzadas y cadenas,
hornos crematorios, violaciones
y demás procedimientos criminales.

Tales declaraciones son aciagas
para el conjunto de la población,
porque el futuro, desolado y fúnebre,
será el abismo de la desesperanza,
donde la ira, el odio y la ignominia,
la sinrazón, el abuso y la brutalidad
contaminan nuestro pan de cada día.

Hay quienes se achican y se esconden,
huyen o se venden al verdugo,
quiens apoyan con silencio cómplice
sus matanzas sin tregua y sin medida.

Hay también quienes denuncian,
protestan o se lanzan a las armas,
inlcuso quienes cantan la tragedia
rabiosamente por el bien perdido.

Soy siempre de acá, nunca de aquellos
que con hipócrita actitud sonríen
frente a la triste destrucción humana,
como ríen las hienas cuando cazan
o devoran su carroña corrompida
bajo el cielo en mitad de la sabana.

jueves, 6 de diciembre de 2012

Del libro "Libro nuevo"



EL PODER

Carece de ideología y no respeta ninguna;
asume la que conviene en el momento preciso.
Espurio por esencia,
juzga espurios a los esclavizados
que aplasta con su bota oscura
en la noche perenne de los tiempos.

Bestia que engulle vivas sus presas
con sus fauces de ultraje milenario,
y devora irremisiblemente
el cerebro adormecido de sus siervos.

Prostituta ulcerosa y proclive
a contagiar con sus venéreas pútridas
el ingenuo imaginario colectivo
en la palestra de las supersticiones.

Rechazo el Poder y su ejercicio
porque empuerca lo limpio que hay en mí,
envileciendo lo poco que me salva
de esta loca carrera hacia el abismo.
Lo rechazo por su ingénita maldad,
su néctar deletéreo y su vesania,
porque arrasa sin piedad lo que sería
un hilito de sol en lontananza
para este desgraciado ser humano
que ha perdido su brújula y timón
en las aguas de la estolidez.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Del libro "Libro nuevo"



BAJO EL MANTO DEMOCRÁTICO

Reprochan mis amigos las críticas que hago
a la oscura realidad que padecemos,
y me interrogan descaradamente:
–¿Tú que vives bajo el manto democrático,
has hecho algo para conservarlo?

A sus reclamos e interrogaciones
respondo imperturbable: Nada tangible.
Pero al dejar de hacer lo que otros hacen
sin que importen la ética y el tino,
vivo seguro de mi contribución.

No patrocino ejércitos privados,
no robo, no miento, no asesino,
no practico la desaparición forzada
ni garantizo inmunidad a los bandidos.

No extradito a los que deben responder
por las masacres de pueblos indefensos,
no propicio crímenes de Estado
ni engaño jóvenes con “falsos positivos”.

No uso motosierras contra los campesinos
ni hornos crematorios para su incineración,
no violento la Ley aunque se olvide
del más desprotegido y menos ducho.

No irrespeto las normas internacionales,
no hipoteco el buen nombre del país,
no bombardeo ni ametrallo a los vecinos,
no torturo ni disparo por la espalda
mientras insulto atadas a las víctimas.

No siembro minas antipersonales
ni secuestro ciudadanos por dinero,
no pretendo mutilar la Carta Magna,
no compro votos ni le tiendo trampas
a quienes denuncian mis arbitrariedades.

No violento los demás poderes públicos,
no soy de nepotismos ni de injurias,
no manipulo encuestas, no me vendo
y jamás descalifico a mis contrarios,
ni los estigmatizo con el santo y seña
para abrirles camino a los verdugos.

No pretendo perpetuarme en el poder
ni ser un miserable lacayo del imperio,
tampoco un troglodita enceguecido
por el sol del dominio y la soberbia.

Desapruebo la impunidad y la injusticia
practicadas por burócratas vasallos,
no envilezco la conciencia ciudadana
ofreciendo recompensas a soplones.

No hago alarde de mi credo religioso
ni ostento fantasmagóricas virtudes,
no ajusto a mis deseos los principios
ni enmudezco ante las atrocidades
cometidas por mis colaboradores.

Detesto las armas, la guerra y el cinismo,
no prometo lo que no pienso cumplir,
nunca espío a supuestos enemigos,
ni soy sordo ni ciego ante el corrupto.

No juro en vano buscando canonjías
ni me asocio con carteles de la droga,
no cultivo amistades con mafiosos,
ni busco la riqueza en mala forma.

No me siento un mesías, mucho menos
un monarca totalmente irremplazable,
no sesgo noticias ni compro periodistas,
no descarto que otros tengan la razón,
ni sostengo que mis opositores
sean apenas peligrosos terroristas.

Es tan larga la lista que no sigo
y prefiero regresar a las preguntas:
¿No les parece amigos
que al no incursionar en tales campos,
estoy contribuyendo abiertamente
al despliegue del manto democrático?

viernes, 30 de noviembre de 2012

Del libro "Libro nuevo"




UN GRITO MÁS

Un grito más, inútil como todos,
por este país descuadernado,
terruño generoso que se hunde
bajo el dolor y la ignominia.

Un grito más, apagado como siempre,
al filo de la desesperación
y una impotencia larga.

Un grito más, sin esperanza,
contra el cinismo impúdico
de los que matan la simiente de la vida
con sus actos de colores bárbaros.

Un grito más,
entre tantos que mueren finalmente
como pompas de jabón en el desierto,
quemados por esta realidad
que diariamente padecemos
bajo el techo de la impunidad.

Del libro "Libro nuevo"



SUEÑO

Esta desesperanza que corroe
mi doliente corazón como una llaga,
se torna en un sueño presuntuoso,
que de ser realizado tornaría
mi existencia pacífica y sociable:
vivir y morir en algún sitio
de la fría y segura Escandinavia.

Allí como simple ciudadano
cumplidor de todos mis deberes,
gozar los derechos primordiales
que las leyes otorgan a su pueblo,
sin sufrir cotidianas tropelías
de una plaga primitiva y destructora
conformada por violentos asesinos.

No importa cuánto viva sino cómo,
sólo aspiro a morir como se debe;
no me inquieta la vejez, sí la barbarie
de un oscuro poder enceguecido,
excitado por la rumba y por el plomo.

jueves, 29 de noviembre de 2012

Del libro "Libro nuevo"



SEÑORA NÉMESIS

¿Por qué, señora Némesis,
usted sólo ejerce la venganza
en esta tierra desolada y cruel,
y no en otras latitudes planetarias?
¿Acaso estamos condenados
a retaliaciones infinitas
por los graves errores cometidos?

Hágame el favor señora Némesis
de cambiar su política salvaje
contra este lugar embrutecido
por las promesas de una paz ficticia.
No sea que de pronto los de abajo
despedacen los barrotes de su jaula,
e indignados escapen por el mundo
como plaga de bichos carniceros,
desplegando sus garras vengativas
sobre el lomo de todos sus tiranos.

Del libro "Libro nuevo"



QUIERO IR AL NORTE

Quiero ir al Norte, muy al Norte
donde hielos y dioses son más limpios,
implorar a Odín y dialogar con Thor,
contarles mis congojas y mis sueños,
decirles que en un país ubérrimo
la vida está cubierta de impudicia
y la gente desfallece como moscas
bajo el tiro alevoso del fusil.

Debo ir al Norte, muy al Norte
a conversar con los fiordos
en su lenguaje profundo,
a declarar mis amores a la diosa
y beber el aguamiel de sus valkirias.

Morir después como un guerrero
emigrado de estos trópicos ardientes
y lujuriosos hasta en sus matanzas;
no regresar a ellos y así lejos
cantar mi canción enamorada
sin mojar ya la pluma con mis lágrimas.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Del libro "Libro nuevo"



PANORAMA

Siento un dolor agudo y hondo
en este corazón que canta y lucha;
es el dolor del universo ahora
que me hiere como una puñalada.

Corre la sangre por mis duras venas
como corre la otra por los campos
de un planeta sepultado ha mucho
bajo un odio homicida y contumaz.

El océano del tiempo en sus mareas
barrerá los residuos de la playa,
pero libres los hombres seguirán
hundiendo contra el duro pavimento
sus sangrientos cuchillos oxidados.

De una parte, un poder envilecido
protegiendo tenebrosos fratricidas;
de la otra, el populacho deshonrado,
que ignora sus derechos y deberes
embebido en comunes desatinos
mientras cruza indolente por la vida.

martes, 27 de noviembre de 2012

Del libro "Libro nuevo"



OSCURIDAD

Silban las balas en la noche tránsfuga
desde las medallas y los uniformes,
la hoja seca pisada por las bestias
ha borrado la huella de sus víctimas.

Todo es oscuridad en esta tierra
donde el Sol no brilla como antaño
y las sombras perpetuas se confunden
con océanos de sangre coagulada.

No hay barco, no hay timón no hay timonel
y un manto de silencio cubre todo.
Los pueblos que practican el olvido
son sociedades muertas, sin historia,
que inconscientes realizan cada día
el brumoso festín de su barbarie.

¿Qué dios, por mí no imaginado,
dará fin a tanta destrucción,
si aquellos fabricados hasta hoy
nos dejaron con la cruz a cuestas
y cansados se marcharon tristes
a los suburbios de la eternidad?

¿Será que el hombre en su locura
los inventa para infaustos fines
bajo el ropaje de supremas formas,
y procede después a eliminarlos?...
Adiós esperanza. ¡Adiós! ¡Adiós!

Del libro "Libro nuevo"



MI VIDA

No soy resentido ni estoy triste,
no me siento frustrado,
simplemente es hora de partir.
¡Vivan los cuatro pilares filosóficos
sobre los cuales construí mi vida!

La naturaleza quizás no imaginó
que un futuro poeta cantaría
contra tantas miserias opresoras,
verdades soslayadas
para vergüenza de nadie
e indiferencia de todos.

Envidiosos y cobardes jurarán:
su vida fue patética,
patéticos su esplendor y su locura,
el espejismo ardiente
donde quemó sus pupilas marineras,
libró sus batallas infinitas,
levantó su vuelo de cóndor derrotado,
inició la búsqueda de amplios horizontes
y remotos firmamentos;
patético igual su estoicismo
al ver desvanecerse
el tonto paraíso de sus ilusiones.

Observo mientras tanto al enemigo,
en esta hora de credulidad,
con sus velas al pairo
sobre el mar impalpable de los tiempos,
sin puerto, sin muelle y sin estiba.
Sonrío y me pregunto:
¿Si verán tan patética mi vida?

lunes, 26 de noviembre de 2012

Del libro "Libro nuevo"



LUGAR DE NACIMIENTO

No nací en Abdera
como aquel filósofo sonriente
que miraba los hombres y las cosas
de manera festiva y saludable.
Nací en Colombia, tierra dura,
donde el crimen campea vigoroso
por montañas, llanuras y ciudades.

Aquí vivo y trato de reír
aunque el llanto azote mis pupilas
cuando miro la triste realidad.

Si fuera aquel filósofo,
atomista y bromista al mismo tiempo,
lanzaría sonoras carcajadas
mientras viajan la sangre y las neuronas
por las venas del país y mi cerebro
en busca de la paz… y de la nada.