domingo, 18 de marzo de 2018

Del libro "Abecedario poético y otros tantos"


















BAJO EL SOL DE MARZO

No pretendo escribir poemas nuevos
–escribir demasiado es un error–.
Sólo intento recordar el mar,
limpio y rizado bajo el sol de marzo,
con verdes costas de selva tropical.

Me gusta recordar también el aire
de cuando fui tripulante,
aficionado a los forzudos DC-4
de aspas ruidosas, veloces y dispuestas
como pájaros hambrientos
en lejanos horizontes y ciudades.

Mar y cielo, para siempre unidos
por mi flaca memoria autodidacta,
son el canto y la belleza juntos,
con ribetes de dicha y de nostalgia.

Recordar es vivir, dice la gente
con una mezcla de razón y engaño.
En mi caso, es un amor constante,
que no piensa humillarse ante el olvido
ni ante la dura amenaza de los años.

Por eso, escribir nuevos poemas
me parece un error –como ya dije–,
y no es justo saturar a los lectores
con palabras vacías y enredadas
que nada ofrecen bajo el sol de marzo.

domingo, 11 de marzo de 2018

Del libro "Trampantojos y otros versos"

















ANTES DEL FINAL - 2

Mi embarcación fantasma,
con sus velas al pairo,
destrozadas,
sin puerto a dónde ir.

Las noches, estrelladas,
con días nebulosos;
a veces, al contrario:
las noches, tenebrosas,
con días despejados.

Así como mi barco
avanza entre las olas,
la muerte está segura;
no hay nada qué agregar.

Me gusta la existencia,
sin miedo a su final;
si sólo tengo una,
la debo aprovechar.

Mañana será tarde
para poder gozar
las cosas deseadas,
sin claudicar jamás.

Por eso, vuelvo y digo:
Mi embarcación fantasma,
con sus velas al pairo,
destrozadas,
sin puerto a dónde ir;
no importa, si hay buen vino
mientras pueda vivir.

lunes, 5 de marzo de 2018

Del libro "Trampantojos y otros versos"

















A MIS POCOS E INTELIGENTES AMIGOS

Opinar sobre casos aislados,
sin ninguna contextualización,
produce inopia, intolerancia y fanatismo,
cuando no una infecta diarrea cerebral.

Desgraciada la sociedad que usurpa
las inquietas locuras del amor
para fines siniestros y prosaicos,
pudiendo utilizarlas para reflexionar
sobre acontecimientos filosóficos,
científicos, religiosos o políticos.

Pobre y bárbara manada,
inmersa en su complejo reptiliano
y su sistema límbico,
lejos del neocórtex triunfante
por la inteligencia y la razón,
donde lo intelectual tiene su sede
al servicio del arte y la cultura.

Me quedo con ustedes, los capaces
de levantar los ojos hacia el firmamento
con un discurso coherente y claro,
sin pasiones ni agresividades.

Fuera de mí
los que rechazan escuchar opciones
porque ven la diferencia como un crimen.
Sólo acepto intelectos comprensivos,
más allá del oscuro basurero
donde yacemos, miserablemente,
mientras una minoría se pudre en el poder,
conseguido a expensas de la guerra,
que torna en monstruo la flaqueza humana.

Bienvenidos a mi modesta vida
ustedes, amigos, que aún aceptan
mi naufragante corazón marino.

lunes, 26 de febrero de 2018

Del libro "Trampantojos y otros versos"


















ETCÉTERA, ETCÉTERA

Me deslumbran los astros y planetas
que giran guiados por leyes inmutables,
en perfecta armonía y permanente caos,
etcétera, etcétera.

Nuestro sol, con su fuego abrasador
durante 4´500.000.000 de años,
que un día morirá como cualquier estrella,
igual que todos los cuerpos siderales,
etcétera, etcétera.

La galaxia donde habito tendrá un fin
porque nada escapará a la Ley,
incluso el tiempo, que no existe,
salvo como expresión de la materia,
con su hermano gemelo y solidario,
etcétera, etcétera.

Habrá entonces un día y un instante
en que todos los etcéteras se junten
para volver a su lugar de origen,
sitio inefable, inasible y persistente,
conocido como nada por los hombres,
etcétera, etcétera, etcétera.

Del libro "Trampantojos y otros versos"


















LAS CHANCERAS

Heraldos del azar en cada puesto,
se sitúan en lugares estratégicos
para ofrecernos la suerte que nos falta.
Con su sonrisa a bordo nos convencen
de que “si esta vez no fue, la próxima será”.
Y nosotros, crédulos tahúres, caemos en la trampa
buscando, ilusos, el tesoro incierto.

Las chanceras son el eje
de muchas economías hogareñas,
al servicio de los potentados
que nunca dan la cara, pero están ahí
esquilmando a los incondicionales.

Ellas sueñan lo mejor para sus clientes
y esperan la propina cuando alguien
rompe el hilo de las cuerdas opresoras,
entre aplausos alegres y entusiastas
de conocidos, amigos y parientes.

Representantes de la gente rasa
que busca su fortuna en imposibles,
las chanceras nos atraen hábilmente
con sonrisas singulares y enmarcadas
como espejo en mitad del consumismo.

Son la última esperanza
de la sufrida población paupérrima,
desplazada de predios donde abundan
el oro y las demás riquezas
que aplastan sordas la rústica manada.
¡Mi abrazo, entonces, para las chanceras!

miércoles, 21 de febrero de 2018

Del libro "Trampantojos y otros versos"


















AÑO NUEVO, VIDA NUEVA

¡No señores! Nada nuevo bajo el sol:
El mismo tiempo como espejo ustorio
o una vana cualidad de la materia
asociada con el hondo espacio,
para comodidad de los que habitan
este bello suburbio universal.

Tampoco nueva vida.
Es la misma de siempre, sometida
a los vaivenes de la incomprensión
y a las zarpas de la muerte,
reina indiscutible de todos los finales.

Habrá miseria mientras haya humanos
en busca de placeres engañosos,
como tantas otras cosas cotidianas
que azotan rudas apacibles sueños,
esos sí, realidades innegables
en el contexto de las ilusiones.

¿Año nuevo, vida nueva?
Producen risa tales pensamientos
en el cerebro de los afiebrados,
contra el llanto de los convencidos.

Sólo el mismo espanto con distinta capa,
cuadriculado por las convenciones
de los que gozan observando astros
en una eternidad que nunca es cierta,
salvo en cerebros ya recalentados.

Sin embargo, hay que seguir luchando
con lanza en ristre y corazón blindado
contra el oscuro socavón del odio,
donde habitan unos seres rencorosos,
vengativos, frustrados e iracundos,
ignorantes de ternuras y de amores.

lunes, 12 de febrero de 2018

Del libro "Las islas del pescador"
















ESPEJISMO

Miro a través de la ventana
y veo el mar,
sus tibias playas y serenas olas.
Hacia lo alto, el sol radiante
rompiendo blancas y pequeñas nubes
bajo el amplio firmamento sosegado.
El aire es puro y el ambiente cálido.

Sólo un espejismo…

Bullicio apenas tengo frente a mí,
basura y hollín por todas partes
protegidos por unos pocos árboles,
que asfixiados y raquíticos,
reclaman mudos su porción de oxígeno,
igual que todo lo que vive aquí:
desidia, ignorancia y corruptela
ganándole el combate a la cultura.

En tanto, tú y yo
vivimos de esperanzas y recuerdos,
como niños embrujados
que salen a explorar el mundo,
sin rumbo fijo y sin saber de amor.

lunes, 5 de febrero de 2018

Del libro "Trampantojos y otros versos"


















AMPULOSIDAD Y CONCRECIÓN

Hay quienes hablan, largo y ampulosamente,
mientras tejen sus ideas vaporosas.
Hay quienes lo hacen, concreta y firmemente,
porque sus ideas son claras y precisas.

Los primeros, son simples diletantes
que no dejan una huella en sus acciones,
menos en palabras, intención o pensamiento.
Los segundos, montañas donde chocan
las grandes olas, cambiantes y viajeras.

Oscuridad en unos y claridad en otros
para este bronco poeta sin renombre,
navegante de unos mares encendidos
sin frescas islas ni seguros puertos
donde narrar su peregrina historia.

sábado, 3 de febrero de 2018

QUÉMAME LOS OJOS - VERANO BRISAS - A CAPELA



















QUÉMAME LOS OJOS
Nelson Navarro

Deja que tus ojos me vuelvan a mirar,
Deja que tus labios me vuelvan a besar,
Deja que tus besos ahuyenten las tristezas
Que noche tras noche me hacen llorar.

Deja que la luz retorne a mi alma
Para que lo triste se marche de mí,
Déjame sentirme dormido en tus brazos
Para que mi ser se llene de ti.

Deja que mis sueños se aferren a tu pecho
Para que te cuenten cuán grande es mi dolor,
Déjame estrujarte con este loco amor
Que me tiene al borde de la desolación.

Deja que mis manos no sientan el frío,
El frío terrible de la soledad,
Quémame los ojos si es preciso vida,
Pero nunca digas que no volverás.

Deja que mis sueños se aferren a tu pecho
Para que te cuenten cuán grande es mi dolor,
Déjame estrujarte con este loco amor
Que me tiene al borde de la desolación.

De que mis manos no sientan el frío,
El frío terrible de la soledad,
Quémame los ojos si es preciso vida,
Pero nunca digas que no volverás.

jueves, 1 de febrero de 2018

BUSCO TU RECUERDO - VERANO BRISAS - A CAPELA


















BUSCO TU RECUERDO
Letra: José Barros

Busco tu recuerdo dentro de mi pecho,
de nuestro pasado que fue de alegría,
pero, sólo llegan a mi pensamiento
grandes amarguras para el alma mía.

Sé que tú no has de volver,
ni yo lo pretendo.
Soy culpable de tu ausencia, cariñito mío,
pero, si supieras lo que estoy sufriendo,
nuevamente regresaras porque tengo frío.
Tengo mucho frío en el alma
sin el calor de tus besos.
Tengo mucho frío en el alma
sin el calor de tus besos.

Nadie como tú para quererme tanto,
por eso me ven llorando mi pena
porque en las tinieblas de mi cruel quebranto
sin tu amor mi vida sería una condena.

Sé que tú no has de volver
ni yo lo pretendo.
Soy culpable de tu ausencia, cariñito mío,
Pero, si supieras lo que estoy sufriendo,
nuevamente regresaras porque tengo frío.
sin el calor de tus besos.
Tengo mucho frío en el alma
sin el calor de tus besos.

martes, 30 de enero de 2018

NIEBLA DEL RIACHUELO - VERANO BRISAS - A CAPELA

















Niebla del Riachuelo

Música: Juan Carlos Cobián. Letra: Enrique Cadícamo.

Turbio fondeadero donde van a recalar,
barcos que en el muelle para siempre han de quedar...
Sombras que se alargan en la noche del dolor,
náufragos del mundo que han perdido el corazón...
Puentes y cordajes donde el viento viene a aullar,
barcos carboneros que jamás han de zarpar...
Torvo cementerio de las naves que al morir
sueñan, sin embargo, que hacia el mar han de partir...

¡Niebla del Riachuelo!...
Amarrado al recuerdo
yo sigo esperando...
¡Niebla del Riachuelo!...
De ese amor, para siempre,
me vas alejando...
Nunca más volvió,
nunca más la vi,
nunca más su voz nombró mi nombre junto a mí...
esa misma voz que dijo: "¡Adiós!".

Sueña, marinero, con tu viejo bergantín,
bebe tus nostalgias en el sordo cafetín...
Llueve sobre el puerto, mientras tanto mi canción;
llueve lentamente sobre tu desolación...
Anclas que ya nunca, nunca más han de levar,
bordas de lanchones sin amarras que soltar...
Triste caravana sin destino ni ilusión,
como un barco preso en la "botella del figón"...

MAÑANA ZARPA UN BARCO - VERANO BRISAS - A CAPELA
















Mañana Zarpa un Barco

Música: Lucio Demare. Letra: Homero Manzi.

Riberas que no cambian tocamos al anclar;
cien puertos nos regalan la música del mar.
Muchachas de ojos tristes nos vienen a esperar
y el gusto de las copas parece siempre igual;
tan sólo aquí en tu puerto se alegra el corazón,
riachuelo donde sangra la voz del bandoneón.
Bailemos hasta el eco del último compás;
mañana zarpa un barco, tal vez no vuelva más...

¡Qué bien se baila sobre tierra firme!
Mañana al alba tendremos que zarpar;
la noche es larga, no quiero que estés triste;
muchacha, vamos; no sé por qué llorás...
Diré tu nombre cuando me encuentre lejos,
tendré un recuerdo para contarle al mar;
la noche es larga, no quiero que estés triste;
muchacha, vamos; no sé por qué llorás...

Dos meses en un barco viajó mi corazón,
dos meses añorando la voz del bandoneón.
El tango es puerto amigo donde ancla la ilusión,
al ritmo de su danza se hamaca la emoción.
De noche, con la luna soñando sobre el mar,
el ritmo de las olas me miente su compás.
Bailemos este tango, no quiero recordar;
mañana zarpa un barco, tal vez no vuelva más...

lunes, 22 de enero de 2018

Del libro "Trampantojos y otros versos"
















MÁS ALLÁ

Más allá de esta jungla de cemento,
saturada de smog y de violencia,
se observan los cambiantes arreboles
brillando encima de las cordilleras
como bálsamos que sanan ipso facto
las antiguas heridas del espíritu,
náufrago esperanzado y resistente
sobre un tronco flotante y salvador,
batiendo el mar y sus agrestes olas.

Mas allá de esta jungla que nos niega
los placeres más sencillos y baratos,
propios del amor, cuando es sincero,
se desplazan los colores que convidan
a vivir con los ojos siempre abiertos.

Más allá de esta jungla bulliciosa
están las ilusiones y proyectos,
igual que los recuerdos y el olvido,
teñidos todos de belleza y canto.

Más allá se divisan las estrellas
que titilan con sus rayos sempiternos
para muchos corazones concentrados
en oscuras rebatiñas cotidianas.

Sólo el poeta ve cómo se agitan
esos mundos del múltiple universo,
errantes siempre por el ancho espacio
como seres de trémulos suspiros,
en el tope de un todo indescifrable,
al volver su mirada al firmamento.