domingo, 15 de abril de 2018

Del libro "Abecedario poético y otros tantos"


















POEMA EN EL PUERTO

Despierta el día, y en su trajín atentos,
los estibadores se ganan, paso a paso,
el pan nutriente y la bebida fresca;
también las grúas de monstruosos fierros
hacen su oficio, cotidiano y duro.

Los grandes buques, anclados en el muelle,
reciben los marinos que regresan
de sus juergas y noches pasionales,
mientras silban tonadas amorosas
que son los restos de cuerpos apagados.

Graznan las gaviotas sobre los cardúmenes
en su vuelo de confiados arabescos;
el sol avanza, amarillento y firme,
dando a la playa sus puñales fieros.

Parten los buques hacia el ancho mar,
con ritmo suave, hasta salir de puerto;
miro la escena y apetezco el viaje
en mi chalupa, donde a veces duermo.

Llevo un canto escondido en mi cabás,
para darle sabor a mis recuerdos
en otras tierras, lejanas y tardías,
donde puedo tener los pensamientos
que dan fuerza a mi carácter marinero.

Vuelvo la espalda y me dirijo a casa,
donde atrapo el poema presentido;
busco la hamaca de cordeles finos,
me tiendo en ella y, sin temor, atisbo
cómo brotan la vida y la alegría
con cada verso que en papel escribo.

lunes, 9 de abril de 2018

Del libro "Abecedario poético y otros tantos"


















SENCILLA ASPIRACIÓN

No fue la pipeta de gas de la estufa,
el grifo del agua, los medidores
ni los breakers de energía
los que se dañaron.
Tampoco, la llave de paso
que permite el control domiciliario.
Mucho menos, la conexión a internet,
la línea telefónica, el piso de la casa,
el marco de una ventana, las puertas,
la lavadora, la nevera o el computador.
Son mis llaves interiores las desajustadas:
no cierran, no abren, y estoy descompensado.

Conozco los asuntos del aire y del mar
por mis antiguas profesiones,
igual que la odontología,
pero mi corazón, inquieto, no quiere trabajar:
se atrasa, se acelera, trata de pararse,
con siniestras intenciones.

El hígado lo tengo endurecido;
el páncreas, atrofiado.
Los riñones sufren las secuelas
de mis otros males.
Las articulaciones, ni se diga,
lo mismo que la vista y la audición.

¿De qué me sirve entonces
que las empresas de servicios públicos
mantengan todo en orden?...
Sólo aspiro a saciar eficazmente
esta sed de vida que me agobia
los días, los meses y los años.

miércoles, 28 de marzo de 2018

Del libro "Abecedario poético y otros tantos"


















DESDE MI PANGA

Un barco en la distancia miro,
potente, majestuoso y bello,
que guarda en sus bodegas mudas
cargas de brandy y espumoso vino.

Sólo llevo trasmallo y dos anzuelos
en mi panga, pequeña y vulnerable
frente al monstruo gigante y prepotente,
que amenaza con sus redes barredoras
el entorno verdeazul de mi destino.

Sus velas, hinchadas por el viento,
baten las olas desde la cubierta,
donde ríen tripulantes y turistas
degustando manjares y licores,
en una orgía general sin término.

A lo lejos, la luna, entrometida,
se levanta poco a poco hacia lo alto,
mientras la noche, indoblegable y negra,
desdibuja el crepúsculo oceánico,
cubriendo panga y barco con su manto.

Él embiste las aguas agitadas
y yo vuelvo a mi humilde fondeadero,
donde amarro mi panga compañera,
pensando que mañana tal vez tope
otro barco amenazante en mi camino.

domingo, 18 de marzo de 2018

Del libro "Abecedario poético y otros tantos"


















BAJO EL SOL DE MARZO

No pretendo escribir poemas nuevos
–escribir demasiado es un error–.
Sólo intento recordar el mar,
limpio y rizado bajo el sol de marzo,
con verdes costas de selva tropical.

Me gusta recordar también el aire
de cuando fui tripulante,
aficionado a los forzudos DC-4
de aspas ruidosas, veloces y dispuestas
como pájaros hambrientos
en lejanos horizontes y ciudades.

Mar y cielo, para siempre unidos
por mi flaca memoria autodidacta,
son el canto y la belleza juntos,
con ribetes de dicha y de nostalgia.

Recordar es vivir, dice la gente
con una mezcla de razón y engaño.
En mi caso, es un amor constante,
que no piensa humillarse ante el olvido
ni ante la dura amenaza de los años.

Por eso, escribir nuevos poemas
me parece un error –como ya dije–,
y no es justo saturar a los lectores
con palabras vacías y enredadas
que nada ofrecen bajo el sol de marzo.

domingo, 11 de marzo de 2018

Del libro "Trampantojos y otros versos"

















ANTES DEL FINAL - 2

Mi embarcación fantasma,
con sus velas al pairo,
destrozadas,
sin puerto a dónde ir.

Las noches, estrelladas,
con días nebulosos;
a veces, al contrario:
las noches, tenebrosas,
con días despejados.

Así como mi barco
avanza entre las olas,
la muerte está segura;
no hay nada qué agregar.

Me gusta la existencia,
sin miedo a su final;
si sólo tengo una,
la debo aprovechar.

Mañana será tarde
para poder gozar
las cosas deseadas,
sin claudicar jamás.

Por eso, vuelvo y digo:
Mi embarcación fantasma,
con sus velas al pairo,
destrozadas,
sin puerto a dónde ir;
no importa, si hay buen vino
mientras pueda vivir.

lunes, 5 de marzo de 2018

Del libro "Trampantojos y otros versos"

















A MIS POCOS E INTELIGENTES AMIGOS

Opinar sobre casos aislados,
sin ninguna contextualización,
produce inopia, intolerancia y fanatismo,
cuando no una infecta diarrea cerebral.

Desgraciada la sociedad que usurpa
las inquietas locuras del amor
para fines siniestros y prosaicos,
pudiendo utilizarlas para reflexionar
sobre acontecimientos filosóficos,
científicos, religiosos o políticos.

Pobre y bárbara manada,
inmersa en su complejo reptiliano
y su sistema límbico,
lejos del neocórtex triunfante
por la inteligencia y la razón,
donde lo intelectual tiene su sede
al servicio del arte y la cultura.

Me quedo con ustedes, los capaces
de levantar los ojos hacia el firmamento
con un discurso coherente y claro,
sin pasiones ni agresividades.

Fuera de mí
los que rechazan escuchar opciones
porque ven la diferencia como un crimen.
Sólo acepto intelectos comprensivos,
más allá del oscuro basurero
donde yacemos, miserablemente,
mientras una minoría se pudre en el poder,
conseguido a expensas de la guerra,
que torna en monstruo la flaqueza humana.

Bienvenidos a mi modesta vida
ustedes, amigos, que aún aceptan
mi naufragante corazón marino.

lunes, 26 de febrero de 2018

Del libro "Trampantojos y otros versos"


















ETCÉTERA, ETCÉTERA

Me deslumbran los astros y planetas
que giran guiados por leyes inmutables,
en perfecta armonía y permanente caos,
etcétera, etcétera.

Nuestro sol, con su fuego abrasador
durante 4´500.000.000 de años,
que un día morirá como cualquier estrella,
igual que todos los cuerpos siderales,
etcétera, etcétera.

La galaxia donde habito tendrá un fin
porque nada escapará a la Ley,
incluso el tiempo, que no existe,
salvo como expresión de la materia,
con su hermano gemelo y solidario,
etcétera, etcétera.

Habrá entonces un día y un instante
en que todos los etcéteras se junten
para volver a su lugar de origen,
sitio inefable, inasible y persistente,
conocido como nada por los hombres,
etcétera, etcétera, etcétera.

Del libro "Trampantojos y otros versos"


















LAS CHANCERAS

Heraldos del azar en cada puesto,
se sitúan en lugares estratégicos
para ofrecernos la suerte que nos falta.
Con su sonrisa a bordo nos convencen
de que “si esta vez no fue, la próxima será”.
Y nosotros, crédulos tahúres, caemos en la trampa
buscando, ilusos, el tesoro incierto.

Las chanceras son el eje
de muchas economías hogareñas,
al servicio de los potentados
que nunca dan la cara, pero están ahí
esquilmando a los incondicionales.

Ellas sueñan lo mejor para sus clientes
y esperan la propina cuando alguien
rompe el hilo de las cuerdas opresoras,
entre aplausos alegres y entusiastas
de conocidos, amigos y parientes.

Representantes de la gente rasa
que busca su fortuna en imposibles,
las chanceras nos atraen hábilmente
con sonrisas singulares y enmarcadas
como espejo en mitad del consumismo.

Son la última esperanza
de la sufrida población paupérrima,
desplazada de predios donde abundan
el oro y las demás riquezas
que aplastan sordas la rústica manada.
¡Mi abrazo, entonces, para las chanceras!

miércoles, 21 de febrero de 2018

Del libro "Trampantojos y otros versos"


















AÑO NUEVO, VIDA NUEVA

¡No señores! Nada nuevo bajo el sol:
El mismo tiempo como espejo ustorio
o una vana cualidad de la materia
asociada con el hondo espacio,
para comodidad de los que habitan
este bello suburbio universal.

Tampoco nueva vida.
Es la misma de siempre, sometida
a los vaivenes de la incomprensión
y a las zarpas de la muerte,
reina indiscutible de todos los finales.

Habrá miseria mientras haya humanos
en busca de placeres engañosos,
como tantas otras cosas cotidianas
que azotan rudas apacibles sueños,
esos sí, realidades innegables
en el contexto de las ilusiones.

¿Año nuevo, vida nueva?
Producen risa tales pensamientos
en el cerebro de los afiebrados,
contra el llanto de los convencidos.

Sólo el mismo espanto con distinta capa,
cuadriculado por las convenciones
de los que gozan observando astros
en una eternidad que nunca es cierta,
salvo en cerebros ya recalentados.

Sin embargo, hay que seguir luchando
con lanza en ristre y corazón blindado
contra el oscuro socavón del odio,
donde habitan unos seres rencorosos,
vengativos, frustrados e iracundos,
ignorantes de ternuras y de amores.

lunes, 12 de febrero de 2018

Del libro "Las islas del pescador"
















ESPEJISMO

Miro a través de la ventana
y veo el mar,
sus tibias playas y serenas olas.
Hacia lo alto, el sol radiante
rompiendo blancas y pequeñas nubes
bajo el amplio firmamento sosegado.
El aire es puro y el ambiente cálido.

Sólo un espejismo…

Bullicio apenas tengo frente a mí,
basura y hollín por todas partes
protegidos por unos pocos árboles,
que asfixiados y raquíticos,
reclaman mudos su porción de oxígeno,
igual que todo lo que vive aquí:
desidia, ignorancia y corruptela
ganándole el combate a la cultura.

En tanto, tú y yo
vivimos de esperanzas y recuerdos,
como niños embrujados
que salen a explorar el mundo,
sin rumbo fijo y sin saber de amor.

lunes, 5 de febrero de 2018

Del libro "Trampantojos y otros versos"


















AMPULOSIDAD Y CONCRECIÓN

Hay quienes hablan, largo y ampulosamente,
mientras tejen sus ideas vaporosas.
Hay quienes lo hacen, concreta y firmemente,
porque sus ideas son claras y precisas.

Los primeros, son simples diletantes
que no dejan una huella en sus acciones,
menos en palabras, intención o pensamiento.
Los segundos, montañas donde chocan
las grandes olas, cambiantes y viajeras.

Oscuridad en unos y claridad en otros
para este bronco poeta sin renombre,
navegante de unos mares encendidos
sin frescas islas ni seguros puertos
donde narrar su peregrina historia.

sábado, 3 de febrero de 2018

QUÉMAME LOS OJOS - VERANO BRISAS - A CAPELA



















QUÉMAME LOS OJOS
Nelson Navarro

Deja que tus ojos me vuelvan a mirar,
Deja que tus labios me vuelvan a besar,
Deja que tus besos ahuyenten las tristezas
Que noche tras noche me hacen llorar.

Deja que la luz retorne a mi alma
Para que lo triste se marche de mí,
Déjame sentirme dormido en tus brazos
Para que mi ser se llene de ti.

Deja que mis sueños se aferren a tu pecho
Para que te cuenten cuán grande es mi dolor,
Déjame estrujarte con este loco amor
Que me tiene al borde de la desolación.

Deja que mis manos no sientan el frío,
El frío terrible de la soledad,
Quémame los ojos si es preciso vida,
Pero nunca digas que no volverás.

Deja que mis sueños se aferren a tu pecho
Para que te cuenten cuán grande es mi dolor,
Déjame estrujarte con este loco amor
Que me tiene al borde de la desolación.

De que mis manos no sientan el frío,
El frío terrible de la soledad,
Quémame los ojos si es preciso vida,
Pero nunca digas que no volverás.

jueves, 1 de febrero de 2018

BUSCO TU RECUERDO - VERANO BRISAS - A CAPELA


















BUSCO TU RECUERDO
Letra: José Barros

Busco tu recuerdo dentro de mi pecho,
de nuestro pasado que fue de alegría,
pero, sólo llegan a mi pensamiento
grandes amarguras para el alma mía.

Sé que tú no has de volver,
ni yo lo pretendo.
Soy culpable de tu ausencia, cariñito mío,
pero, si supieras lo que estoy sufriendo,
nuevamente regresaras porque tengo frío.
Tengo mucho frío en el alma
sin el calor de tus besos.
Tengo mucho frío en el alma
sin el calor de tus besos.

Nadie como tú para quererme tanto,
por eso me ven llorando mi pena
porque en las tinieblas de mi cruel quebranto
sin tu amor mi vida sería una condena.

Sé que tú no has de volver
ni yo lo pretendo.
Soy culpable de tu ausencia, cariñito mío,
Pero, si supieras lo que estoy sufriendo,
nuevamente regresaras porque tengo frío.
sin el calor de tus besos.
Tengo mucho frío en el alma
sin el calor de tus besos.