
martes, 11 de octubre de 2016
martes, 4 de octubre de 2016
Del libro "No está la tierra para hacer sonetos"

NO MÁS GUERRA
Tantos años de guerra fratricida
sin tener un momento de respiro,
es algo sucio, criminal, suicida
que destroza los puentes del camino.
Si no amamos la paz como la vida
moviendo la razón con nuevo giro,
seremos siempre sociedad fallida
que produce vergüenza y desatino.
¡Ya no más guerra, por favor, señores!
Que no vuelvan las armas asesinas,
con sus ráfagas duras y letales,
a sembrar injusticias y dolores
en el alma de gente campesina,
que sólo quiere remediar sus males.
¡No más guerra, por favor, señores!
¡No más guerra!
jueves, 29 de septiembre de 2016
Del libro "El panteón incompleto"

OLGA BENARIO
Ingeniosa e intuitiva,
invulnerable e inmortal.
Bella flor matutina,
favorita de guerreros
según la leyenda escandinava,
símbolo de entrega y de valor,
indoblegable ante la muerte,
como su sangre alemana.
Olga, la militante comunista,
solidaria en las luchas callejeras
contra las tropas hitlerianas,
siempre al servicio de la revolución,
firme y serena como La Internacional.
Compañera de Luis Carlos Prestes,
líder brasileño a quien amó.
Embarazada y madre
en las prisiones de la Gestapo
antes de ser enviada a Ravensbruck,
campo siniestro de exterminio nazi.
34 años “luchando por lo justo,
lo bueno y lo mejor del mundo”;
eso dijo frente a lo inexorable,
con tal fuerza que produce asombro.
Su recuerdo habitará incólume
en la memoria de los combatientes,
que seguirán su ejemplo libertario
con una rosa en el pecho
y un canto en el corazón.
lunes, 26 de septiembre de 2016
Del libro "Voces de mar y tierra"

CANCIÓN DEL EXULTADO
Cantemos a la vida,
cantemos al amor;
no importa la vejez,
matemos el dolor.
Alcemos nuestras copas
repletas de licor;
el vino es el nectáreo
candil del corazón.
Cuando la muerte llegue
con su guadaña atroz
a destrozar la llama
que nos brindó calor,
digámosle a la Oscura
con resonante voz:
“cantamos
a la vida,
cantamos
al amor,
no
importa tu presencia,
matamos
el dolor”.
Y alcemos nuestras copas
repletas de licor,
cantándole a la muerte
lo mismo que al amor;
el vino es el nectáreo
candil del corazón.
miércoles, 21 de septiembre de 2016
Del libro "Como simples chalupas al garete"

CANCIÓN DE UN HOMBRE VIEJO
PARA UNA JOVEN MUJER
Llego al pie de tu gruta perfumada,
donde se inician las tibias cordilleras
de tus muslos amantes y encendidos,
para beber con mi danzante lengua
y mis labios de sátiro extraviado,
la linfa que proyectas de tu abismo
como un volcán de palpitante fuego,
junto al Monte de Venus que protege
la excitante curvatura de tu ingle.
Yo que he viajado por distintos sexos,
degusto el tuyo con pasión suprema,
ahora que mi falo adormecido
por el paso inexorable de los años
me niega el don de penetrar tu cuerpo.
Abre entonces, por favor, tus piernas
hasta el extremo de remotos mundos
y deja que me inunden los efluvios
que brotan de tu fresca adolescencia
como fuente Castalia entre mi boca.
Amémonos así, porque mañana
llegaremos al final de nuestros vidas,
con gran remordimiento por no haber
disfrutado del amor y sus liturgias,
cuando tuvimos la fuerza y el deseo
de apurar nuestras mutuas ambrosías.
martes, 20 de septiembre de 2016
Del libro "Voces de mar y tierra"

ELOGIO DEL HERMAFRODITA
He dicho en diferentes ocasiones
que el estado civil ideal es la viudez
aunque el muerto sea uno,
algo incoherente frente a la biología,
pues nada tiene que ver una cosa con la
otra.
Genéticamente hablando,
el estado ideal es el hermafroditismo,
porque nos hace personas integrales
en todas las circunstancias,
principalmente en lo erótico y genital
(dos excelsitudes que justifican con
creces
nuestra llegada al mundo).
El hermafrodita tiene el paraíso en sus
manos:
La soledad no lo atormenta
y puede desempeñarse a discreción
frente a otros, sin importar su sexo,
ejerciendo como heterosexual o gay;
pertenecer a cualquier clasificación
de la comunidad LGTBI
sin traicionarse ni contradecirse;
asistir a colegios masculinos o femeninos
según su estado anímico;
fungir como hembra y macho al mismo tiempo
sin motivar reclamos de terceros;
masturbarse o masturbar al otro
sin la presencia de alguien;
engendrar y gestar los hijos que desee
sin salirse de su anatomía ni padecer
los martirios de la convivencia;
practicar la felación y el cunnilingus
sin necesidad de compañía;
ser casto y lujurioso simultáneamente,
sin ansiedades ni complejos de culpa;
dirigirse piropos sin caer en el ridículo
como lo hacen los seres incompletos;
disfrutar todas las parafilias
propias de sus excitadas fantasías,
sin la estigmatización social;
vestir trajes de hombre o de mujer
sin que nadie se dé por enterado;
ser padre o madre cabeza de familia
según su vocación y conveniencia;
visitar al urólogo o al ginecólogo
de acuerdo con sus intereses prácticos,
sin despertar sospecha ni repudio médico;
utilizar los orinales públicos
sin pudores ni vergüenzas prejuiciadas;
escapar del servicio militar
como lo hacen los hijos de los ricos,
que no van a la guerra,
pero se valen de los pobres
para defender políticos corruptos,
banqueros ladrones,
religiosos hipócritas y militares asesinos.
Toda una gama de posibilidades
negadas a los supuestamente normales.
“Normalidad” que apenas constituye
una triste y lamentable deficiencia
en nuestra morfología corporal
y nos impide gozar a plenitud
los temporales placeres de la vida.
Lamento que la evolución
no me haya hecho hermafrodita total,
tesoro invaluable de los privilegiados,
y celebro el hermafroditismo,
como un lujo de la naturaleza,
sabia y generosa siempre,
que premia unos cuantos con esa maravilla
misteriosa y plena de visionaria lucidez.
miércoles, 14 de septiembre de 2016
Del libro "No está la tierra para hacer sonetos"

ALÉJATE VELOZ
Cuando yo parta, humanidad traqueta,
me iré feliz, para jamás volver;
en esta sociedad de marioneta
es penoso existir, no perecer.
Así me diga su burlona jeta:
¡Oh, pobre tonto!, se perdió el placer
de habitar con nosotros el planeta
donde todos jodemos por joder.
Mi desprecio a esa chusma cretinoide
es la respuesta a su sandez que agrede
la inteligencia y su labor primera.
Aléjate veloz bípeda implume,
pues no quiero sufrir donde me quede
contigo, junto a mí, de compañera.
miércoles, 24 de agosto de 2016
Del libro "Voces de mar y tierra"

EL SÍ Y EL NO
Un abismo separa el sí del no,
partiendo en dos senderos nuestras
vidas:
El sí de los amores encendidos
por el fuego azaroso de los hados,
y el no del desamor y del olvido
que conduce impiadoso hacia la sima
donde mueren los recuerdos
fatigados.
El sí de la paz, cauta y esquiva
como tímida mujer adolescente,
que no sabe responder al desafío
de la cruda realidad que la devasta,
y el no de los rencores y venganzas,
señalando con su mano oscura y fea
una tierra de violencias
ancestrales,
donde muere sin nacer lo que le
falta.
Así la vida y sus motivos todos,
marcados por el sí de la esperanza
que alienta un porvenir menos
infame,
va mostrando también un no protervo
cuando corta la muerte incompasiva
nuestros sueños y afanes terrenales.
El sí y el no, tras su batalla
eterna,
afirman el dialéctico universo
donde nada se crea ni destruye,
como bien dijo Heráclito el Oscuro,
aunque todo va cambiando sutilmente
con el paso inexorable de los
siglos,
que se adentra hasta el final del
tiempo
bajo la sombra funeral del mundo.
jueves, 14 de julio de 2016
Del libro "Voces de mar y tierra"
POEMA PARA DOS
Una dama, sensible y talentosa
en el arte de la danza y la belleza,
soñó un poema de expresión sublime
que nos habla del recóndito paraje
donde el hombre retiene la semilla
productora del milagro de la vida.
Y lo acaricia con sedosas manos
o su boca y su lengua erotizadas
por el fuego interior que la domina,
fundiendo en uno los que fueron dos
cuerpos embriagados por las mieles
generadoras del sexo y sus delicias.
Gónadas productoras de gametos
o células que navegan por la linfa
en la nave varonil de los testículos,
protegidos a su vez como una joya
por la piel café y rugosa del escroto.
Fue el sueño de mi amiga un desafío
para escribir este poema sicalíptico,
donde canto con ella los deleites
de palpar y besar esos montículos
que florecen en la ingle de los machos
como rosa de jardines predispuestos
a celebrar, entre besos y caricias,
bajo un techo de lluvias o de astros,
las sempiternas liturgias del amor.
lunes, 4 de julio de 2016
Del libro "Voces de mar y tierra"
A LOS TÉCNICOS
Técnicos del espectáculo
que trabajan acuciosos
más allá de la tramoya,
dando vida a la escena
con sus sonidos exactos
y luces oportunas y precisas.
Ellos también son teatreros
detrás de bambalinas,
con esa vocación serena
que mejora la representación
como fin de las lides dramatúrgicas.
Rindo mi modesto homenaje
a los técnicos del escenario
donde quiera que se encuentren,
porque sin ellos los actores
estaríamos menoscabados
en nuestro talento histriónico
y otras importantes cualidades
que satisfacen al selecto público.
¡Cuántas veces nos han salvado
del ridículo en mitad de la función
por impensables errores cometidos!
Venga pues un aplauso vigoroso
para estos ingenieros invisibles,
que saben mejorar con su eficiencia
el arte teatral
en los espacios del mundo.
Del libro "Voces de mar y tierra"
PAZ
PARA COLOMBIA
Un
día, ya lejano en el recuerdo,
las
estrellas dejaron de brillar,
y
la luna, pesarosa y confundida
por
el paso de siniestros nubarrones,
faltó
a la cita de los enamorados.
Las
luciérnagas huyeron de los campos
heridas
por el rayo de la fusilería
que
surtió de relámpagos la noche.
Como
pardas serpientes, las montañas,
despojadas
de amor y de cosechas,
reptaron
solas buscando el firmamento
con
sus ojos de nieve y de volcanes,
ante
la gélida sonrisa de los dioses.
Las
aves callaron, y las aguas,
con
su verde corriente de cadáveres,
viajaron
mudas hacia el hondo mar,
que
devoró sin protesta los despojos
de
esta tierra rencorosa y vengativa.
Pero
ahora, después de mucho tiempo,
la
violencia, maltrecha y fatigada,
tomó
asiento en el borde del camino
para
escribir con temblorosa mano
lo
que un pueblo sangrante y contagiado
por
la peste del odio y la sevicia,
soñó
afligido entre dolor y lágrimas:
¡Paz
para Colombia! ¡Sí a la Paz!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
