lunes, 17 de junio de 2013

Del libro "Abecedario poético"


D

Entraste por la puerta del hebreo,
nutrido a la vez de otros idiomas
afincados en el alto Sinaí.

Tu historia, curiosa como tantas,
navega libre sobre etimologías
tan antiguas como la semítica,
la egipcia, la etrusca y la fenicia.

Antes de habitar entre nosotros
fuiste amante de griegos y latinos,
como todas las otras compañeras
nutridoras de románicos dialectos
en el álgido y lingüístico camino.

Hoy juegas a los dados y trampeas
con la elegancia de una dama noble,
que no pierde ocasión sobre la mesa
para esquilmar sus inocentes víctimas.

Los dos pequeños cubos de marfil
con decenas de puntos como pecas,
son tu placer cuando sus lados caen
por la cara que menos nos conviene.

Así vas por el mundo, decidida
a imponer tu castigo a los ingenuos,
que sueñan con fortunas fabulosas,
solamente por lanzar los dados.

domingo, 16 de junio de 2013

Del libro "Abecedario poético"


C

Configuras la palabra crimen,
calumnia y cabeza de chorlito,
igual que la palabra cumbre,
la palabra cielo y la palabra canto.

Peregrinas historias te declaran
descendiente de la letra G,
que en otros tiempos denotó camello
bajo el sol de sedientas caravanas.

Representas fonemas paradójicos
en unión de vocales proxenetas,
que muestran sin pudor el dorso insólito
de tu forma redonda y jorobada.

Signo cien del numeral romano
y símbolo de grado Celsius,
creador de la escala termométrica;
símbolo igualmente del culombio
y del nada metálico carbono.

Defiendes cualidades y defectos
como aventando arroz
por los campos sonoros del idioma
en el danzante alfabeto castellano.

Porque te amo con pasión dialéctica
te canonizo irreverentemente
sobre el altar aterrador del tiempo,
aunque sé que intentarlo es convertir
un vivo pecador en santo muerto.

sábado, 15 de junio de 2013

Del libro "Abecedario poético"


B

Primera consonante del idioma,
tu croquis femenino te aleja de la V.
Te llaman alta y graciosa,
B larga, B grande o B labial
en regiones de América y España.

Contigo se escribe belladona,
palabra que tanto nos sugiere
en el campo de las plantas tóxicas.

Igual sobre las bellas donnas
oriundas de la tierra de los césares,
desde Milán hasta Sicilia
deshojando sus pétalos de amor.

A bailar nos convidas cada noche
con tus ritmos de música nerviosa,
visible, simpática, inocente,
sobre cuerpos de ménades borrachas.

Por último describes la belleza
que despliega la mujer frente a su amante,
mientras turba la paz de su marido,
que ya no puede soportar los cuernos.

viernes, 14 de junio de 2013

Del libro "Abecedario poético"


A

Muchos sonidos partes,
cuando no por la mitad,
por alguno de sus lados.

Primera en el alfabeto,
de las vocales primera,
y en el orden internacional
bisnieta de la antigua Alfa.

De los jeroglíficos egipcios
y las escrituras hieráticas
conservas el antiguo pictograma.
De lo etrusco y lo fenicio,
de lo griego y lo latín
tienes la marca que jamás se borra.

Símbolo del área y del amperio;
del angstrom
que mide longitudes de onda
y dimensiones atómicas.

Emitimos con fuerza tu sonido
poco después de nacer.
Eres adjetivo numeral
y afirmas lo que B nos niega.

En las cumbres de mi edad,
hoy te canto enamorado
la infantil adivinanza,
que me ronda la memoria
desde mi remota infancia:
En medio del mar estoy,
no soy de Dios ni del mundo,
ni del Infierno profundo,
y en todas partes estoy.

miércoles, 12 de junio de 2013

Del libro "Poemas de Mar-K" (Homenaje a la K)


MAR–K–48

Es grande el mar y el infinito es simple,
lo komplikado es la noción de límite
porque oskurece lo ke ha sido klaro,
lo ke no tiene verdad e ignora la mentira,
lo ke no puede ser y en todo kaso es.

Ni más allá ni más aká,
el tiempo, ke es un koncepto humano,
karece de kurso en el ambiguo espacio
donde nada kabe.

Jamás hubo un principio y el fin es sólo el nunka.
Ningún Big Bang sino muchos Big Bangs
deslumbrantes, ligeros, alternados
komo un juego de luces pirotéknikas
iniciando una vida ke no existe
más ke en pensamiento.

Sueño, pesadilla, gran engaño,
nada, embriaguez, hondo vacío,
maremoto, espejismo, doble kaos.
Y la Gran Ilusión, débil, brindando
su invisible bankete: la esperanza.

martes, 11 de junio de 2013

Del libro "Poemas de Mar-K" (Homenaje a la K)


MAR–K–47

Boske de pinos y eukaliptos lleno de aromas
komo todos los boskes de pinos y eukaliptos,
en kuyos alrededores vivo
pensando en el mar ke abandoné komo un idiota;
rekuerdos y añoranzas de mejores tiempos
konservo en mi memoria gastada.

Akí en mi apartamento,
tan ajeno komo todo lo ke uso,
paso la vida leyendo,
sin un peso, sin trabajo,
sin amigos ni rekomendaciones
ke me puedan sakar del ostracismo.

Akí komo un anakoreta
pensando en la vida ke me espera
kuando kumpla los sesenta,
los setenta o los noventa ke kizás no alkance
porke la muerte ronda en esta tierra
komo una maldición ancestral
afilando sus garras kada hora.

Akí en mi apartamento
mirando los muchachos ke kruzan
komo gaviotas sin alas, rekuerdo el mar,
las embarkaciones y los peces,
las nubes sobre el horizonte,
y el ardiente sol de marzo tostando mi kabeza.

Lejos de la ola gigante ke kondujo mi panga
por los kaminos de la inmensidad
komo un pluma, vivo junto al boske,
amado pero frío, al sur de la kapital.

Vegeto kuando no surge el poema;
huelo el aroma fresko del boske
y miro al infinito. Soy águila perdida,
kormorán sin atolón, delfín sin rumbo.

Se agotó la mantekilla,
el pan, el arroz y las verduras;
mi amiga reklama kuando abre la nevera
(polo vacío de pekeños hielos).

Kallo, sufro y me atormento,
ya no hay kaso. Somos aves distintas
atrapadas en un mismo enjaulamiento,
donde pragmatismo y fantasía chokan,
komo choka el petrel kontra el barko peskero.

Boske de San Karlos,
sálvame kon tu verdor y aroma;
si no lo haces, mañana enkontrarán
al sur de la kapital un poeta mutilado,
sin huellas daktilares, sin ojos, sin orejas,
sin barba y sin kabello,
muerto komo tantos en extrañas cirkunstancias.

domingo, 9 de junio de 2013

Del libro "Poemas de Mar-K" (Homenaje a la K)


MAR–K–46

En medio de mundial expektativa,
kada cierto tiempo, en un lugar kualkiera
(barko, isla o kontinente),
los más poderosos se reúnen para hablar de paz.

En medio de la selva impenetrable
la prudente anakonda se prepara
junto a las grandes y húmedas korrientes,
a esperar la llegada de su presa.

Vecinos del abismo y de la kumbre
(nutridos por el sol vivifikante y el agua generosa),
los heridos trigales se desangran
frente a la mirada de los restañadores.

Y más profundo aún (dentro del kosmos,
donde subyace lo deskonocido),
yo, hombre de mar abierto y de silencios hondos,
busko el testimonio de tu amor, las kausas y la pena.

viernes, 7 de junio de 2013

Del libro "Poemas de Mar-K" (Homenaje a la K)


MAR–K–45

Veo asombroso, por no decir imposible,
ke en un universo, seguramente infinito,
exista una galaxia esplendorosa y dramátika.

Ke en un rinkón de esa galaxia
viva y se desenvuelva,
entre muchos sistemas planetarios,
uno ke llamamos el Sistema Solar.

Ke allí naveguen simultáneos,
por el espacio kósmiko, bellos gigantes mudos,
hermanos de una Tierra kontradiktoria y astuta.

Ke sobre ese planeta de azulada atmósfera
y profundos mares,
surjan kontinentes de formas kaprichosas
kon tanta superficie desértika y feraz.

Ke dichos kontinentes se partan en naciones
donde habitan especies de todos los matices,
kon su miseria a kuestas por kampos y ciudades.

Ke en una de esas urbes kon puentes y avenidas
pueda enkontrarse un sitio seguro y reposado
al borde de una kalle desgreñada y mugrienta
donde la violencia no ha sentado sus bases,
talvez porke allí vive, bogando en el silencio,
una señora enorme de rasgos enigmátikos
ke –¡sigue mi asombro!–
las lenguas viperinas, alertas y konfiadas,
kisieron una noche llamarla POESÍA.

jueves, 6 de junio de 2013

Del libro "Poemas de Mar-K" (Homenaje a la K)


MAR–K–44

He kruzado los océanos del mundo
sin llegar a ningún puerto
donde no espere el amor.

He sido un navegante pertinaz
en mi barko markado por el ansia
de una aventura perpetua.

Konozko los puntos kardinales,
las islas eskondidas,
las korrientes, los vientos,
las noches kon estrellas o sin ellas,
las mareas, los bukes fantasmas,
los seísmos y los peces.

Okulto en la memoria los motivos
de tan audaces viajes;
talvez la fatiga, el akoso,
la prueba de mí mismo y las tormentas
den kuenta del afán ke me sorprende
komo un motín a bordo.

Navegué desde Islandia hasta Kolombia
una noche en mis sueños,
y heredé sobre las kostas chokoanas
un retazo de selvas y misterio.

Me perdí muchas veces en el mar
bajo un techo de nubes o de astros,
disfruté las sinfonías del silencio
kuyas notas salobres traspasaban el agua,
honré la soledad kon mi paciencia
y la esperanza de no volver a tierra.

Ya en aguas kosteras mi kansancio
pretendió regresar al mar abierto,
komo un náufrago eterno
sobre las olas de espumosa kresta.

martes, 4 de junio de 2013

Del libro "Poemas de Mar-K" (Homenaje a la K)


MAR–K–43

Soy la libélula de metal,
la más hermosa y gigante,
la ke lleva en sus entrañas
el alma y el kuerpo de los poderosos,
aventureros, hombres de negocios,
brigadas de seguridad
y otros muchos kuyas aktividades
bordean los intríngulis de la poesía.

Mis formas, a veces imprecisas,
semejan la burbuja de un akuario
donde nada el futuro komo pez inasible
devorando kon sus fauces inkansables
los sueños más exótikos de la imaginación.

Kon mis aspas brillando bajo el Sol
puedo kortar el viento de las montañas,
el ya kasi agonizante ke se desliza en el mar
peinando la kabellera de los kokoteros
en litorales remotos,
o el ke llora kontra los peñaskos
kon ekos de manifiesta nostalgia.

Subo y bajo kon habilidad felina,
retrocedo o avanzo
donde la necesidad del komandante lo amerite;
kumplo los rekerimientos más estriktos
de la ciencia aerodinámika
kon precisión envidiable.

Mi turbina y mis soportes,
mi arranke y mi generador
son tan buenos komo mi radiador de aceite,
mi kontrol de kombustible o mi korona de akople.

Emulo kon otros pájaros mekánikos
ke surkan los firmamentos del mundo,
si no en velocidad
sí en versatilidad y resistencia,
por no decir en fuerza.

Guardando las proporciones,
levanto y transporto pesos
superiores a los de mis kompetidores,
y pese a mi estruktura externa,
soy ágil y hermosa komo dije.

Kon un segundo rotor
en la parte trasera de mi anatomía
logro la estabilidad necesaria
y el movimiento direkcional
ke me imprima el komandante.

A veces la genétika mekánika
prefiere dos rotores principales
girando en direkciones opuestas
en lugar del koketo direkcional de kola,
ke para mí es el súmmum de la belleza helikóptera.

Desde ke mi padre tuvo la idea de engendrarme,
he pasado por mejoras y transformaciones
kuyas konsekuencias pueden medirse
por mi rendimiento y dramátikos adelantos;
lo ke antes fuera, kon muchas vicisitudes
sólo kimeras o raros sueños fantástikos,
se ha konvertido ahora en físika realidad.

Por ser bella y bastante grande
tengo a mi haber enemigos deklarados:
Los kables de la energía,
la excesiva konfianza de los tripulantes,
los kostos de fabrikación
y ciertos fenómenos atmosférikos,
sin deskontar otra lista numerosa.

Pese a las kreencias del komún
sigo en marcha kuando el motor se apaga,
permitiendo al piloto mantener el kontrol
hasta un aterrizaje perfekto,
aunke rekonozko ke mi planeo es menor
ke el de un aeroplano kuyo fuselaje y alas
hayan sido konstruidos en forma tradicional.

Por ser un poko ruidosa, mi onda sonora
permanece menos ke la de un jet comercial;
ese flapeo tan mío, se eskucha en el exterior,
no de manera konstante
komo sí okurre kon otro tipo de avión.

Lo más cerkano al cinturón de turbina
ke konvertirá a los hombres en “seres voladores”,
soy yo, la libélula metálika,
ke por hermosura, tamaño y versatilidad,
realizará los sueños sekulares de tantos lokos,
científikos y poetas ke pululan sobre el globo
dispersando su perfume komo jazmines de noche.