domingo, 2 de septiembre de 2012

Del libro "Las islas del pescador"


BÚSQUEDA INCESANTE

Solo, en eterno girar
me debato entre las cosas:
La sombra, el mar, el dulce beso,
la forma del cuerpo de una roca.

Sobre el viento que atiza las estrellas
me deslizo en silencio.
Saeta luminosa, cadencia irrepetible
es la voz que navega
desde mítica lengua calcinada por el tiempo.

Cometa, Sol, espuma, brillo, código,
azar, cósmico hilo. Cese todo girar.
El infinito, es sólo infinito y nada más.

Del libro "Las islas del pescador"


ABRUMADO

Dice Carl Sagan en su libro Cosmos
que el único lugar normal es el vacío,
la noche perpetua del espacio intergaláctico.
Un lugar tan extraño y desolado
que planetas, estrellas y galaxias
son algo dolorosamente raro y precioso.

Qué podrá representar entonces
en esa vastedad fría, universal,
este minúsculo poema
donde todas las palabras son prestadas
del mismo libro y autor,
porque yo, poeta presumido,
no tengo ni siquiera un léxico
para expresar clara y decorosamente
la terrible insignificancia de mis versos.

viernes, 31 de agosto de 2012

Del libro "Las islas del pescador"


AMBIVALENCIA

Sin él no tendríamos estrellas ni galaxias,
sólo un gélido universo
al que siempre le faltara la semilla de la vida.
En aparente caos
avanza por caminos microscópicos
como potro salvaje que golpea
lo que interfiere su paso.

¿Quién puede afirmar entonces
que este fino arquitecto de la naturaleza,
fuera de su hábitat natural
no representa una esperanza para el mundo
o el más temido desastre apocalíptico?

domingo, 26 de agosto de 2012

Del libro "Las islas del pescador"


VIAJEROS

Los grandes exploradores anteriores al siglo XX
talvez nunca imaginaron
que estos inteligentes y exóticos aparatos,
parecidos más a una araña
que a un vehículo tradicional,
viajarían velozmente y sin piloto
traspasando nuestra atmósfera,
por el Sistema Solar.

Pero ahora que éstos y otros artefactos
se desplazan hacia los confines del cosmos
o giran en sus órbitas alrededor de nuestra Tierra,
tampoco imaginamos cabalmente
la clase de aparatos que tendremos
en un futuro lejano.

sábado, 25 de agosto de 2012

Del libro "Las islas del pescador"


¿VIVIR?

Nada tengo que decir
de tanto como puede ser contado.
Nada que objetar
de todo lo que puede ser probado.
Nada que añorar
de tanto como puede recordarse.
Nada que esperar
de cosas cargadas de esperanza.
Nada que pedir
de todo lo tirado por el mundo.
Nada tengo. Nada quiero:
Sólo vivir, vivir, vivir...
¿Vivir?

Del libro "Las islas del pescador"


TOREO

Vocifera la turba enardecida
dentro de la plaza de toros,
violenta mansión donde la muerte
impone su dominio tenebroso
y grita ¡olé! con vozarrón siniestro.

El secuestro y la tortura miden
de idéntica manera
la conducta del público en tribuna
y la jactancia del verdugo cómplice
con su traje de luces en la arena.

Brota la sangre del cansado reo
sobre el ruedo de la infamia,
para vergüenza de los ofendidos
y divorcio del hombre con la vida.

¡Abajo la mortal carnicería!
El poeta no encubre al agresor
con una capa de silencio absurdo.
¡Fuera los cobardes asesinos
y la espada que hiere a los que sufren!

jueves, 23 de agosto de 2012

Del libro "Las islas del pescador"


PARA ENFRENTAR LA TORMENTA

Cuando la energía del cielo
descargue su locura eléctrica.
Cuando la ebriedad de una lluvia sin fronteras
y truenos implacables desaloje el silencio.
Cuando llamas azules y nubes como sombras
amenacen la Tierra, las aves expectantes,
aléjate de objetos elevados,
no te quedes en el agua.
Arroja el metal y tus zapatos
si tienen suelas con clavos.
Acuclíllate y mete la cabeza entre las piernas
si estás a la intemperie.
Si te hallas bajo techo
no enciendas la radio ni llames por teléfono.
Refúgiate en el centro de la habitación más baja,
lejos de la chimenea.

Y no olvides
que este bello espectáculo de la naturaleza,
protagonizado por millones de saetas incendiarias,
es apenas un tímido reflejo
de esa otra tormenta que nos mata.

Del libro "Las islas del pescador"


ACTO CREADOR

Sentado frente a la máquina
muevo la silla,
me paro,
doy vueltas,
respiro profundo,
descubro polvo en el piso,
tomo la aspiradora,
la dejo,
me siento de nuevo,
pienso en el poema,
miro hacia la pared,
veo una telaraña,
busco la escoba,
barro la telaraña,
guardo la escoba,
regreso,
ajusto la máquina,
reflexiono,
dejo pasar el tiempo,
vuelvo a pararme,
voy hasta el lavamanos,
giro la llave,
cierro la llave,
me dirijo a la cocina,
preparo un emparedado,
me asomo a la ventana,
investigo la nevera,
destapo una Coca-cola,
bebo la Coca-Cola,
camino por el pasillo,
me detengo en el retrete,
me lavo las manos,
retorno a la biblioteca,
escribo dos o tres líneas,
destrabo los tipos,
decido cambiar de tema,
examino el cielo raso,
palmoteo el diccionario,
oprimo el espaciador,
saco el papel del rodillo,
lo lanzo contra el cesto,
introduzco la hoja limpia,
dispongo el marginador,
intento escribir de nuevo,
me levanto una vez más,
avanzo pausadamente,
penetro en la habitación,
llego directo al clóset,
meto la mano,
palpo el revólver...
Salgo a dar un paseo.

miércoles, 22 de agosto de 2012

Del libro "Las islas del pescador"


RIESGO

Más que simplificar la expedición de documentos
se deben suprimir los documentos.
Más que facilitar el paso por las fronteras
deben suprimirse las fronteras.
Más que agrandar las puertas de los templos
se deben suprimir los templos.
Más que perfeccionar sistemas de gobierno
deben suprimirse los gobiernos.
Más que refinar las armas y las técnicas
se deben suprimir las guerras.

Pero el poeta sabe
que si tanta belleza nos es dada
se corre un riesgo mayor
para el cual no estamos preparados:
Morir de libertad con la sonrisa en los labios.

Del libro "Las islas del pescador"


DEDICATORIA

Me sentiría en verdad gratificado
si varios siglos después,
mientras me muevo inadvertidamente
por los sitios más claros de la estancia,
sorprendiese a cualquier desconocido
leyendo con fruición
este simplísimo poema que ahora le dedico.

lunes, 20 de agosto de 2012

Del libro "Las islas del pescador"


SIMONÍA DE AMOR

Aunque no soy creyente
y me tienen sin cuidado los asuntos religiosos,
por un beso de tu boca cantaría
ochenta salmos con el Gloria tibi Domina.
Por repetir ese beso entre tus brazos,
diría con devoción siete mil Ave Marías.
Por la primera caricia, setenta y ocho Salterios.
Por una adehala agregaría
innumerables veces O Gloriosa Domina.
Por el botón de tu ombligo,
donde mi lengua intuye los aromas del jardín,
rezaría de rodillas Alma Redemptoris Mater.
Por esa rosa entreabierta, palpitante y cálida,
que guardas no tan secretamente
entre tus muslos de reina,
gritaría con todos mis pulmones,
durante la noche que así me regalaras:
¡¡¡Ave Santtissima María!!!

domingo, 19 de agosto de 2012

Del libro "Las islas del pescador"


TU CORAZÓN

Noble como los árboles añejos,
límpido como un cielo de marzo
y profundo como el mar,
ha tornado el mío cálido,
sereno y amoroso
como paloma en arrullo
al borde de la eternidad.

Él amansa mis furias ancestrales,
mis huracanes de odio,
mis rayos y tormentas interiores;
alivia mi tristeza y mi dolor.

Alcanza para todo tu corazón abierto:
Amante, amigo, madre, hermano;
para todo lo que vive y es
en este universo desbocado.

Siempre unidos, tu corazón y el mío,
por esa fuerza cósmica que desató algún dios
ansioso de mostrar sus poderes infinitos,
tan infinitos como tu corazón.

Del libro "Las islas del pescador"


QUIÉN FALTA

Ya tengo quién me traiga flores:
Astromelias, margaritas, rosas
y otras extrañas cuyo nombre ignoro.
Ahora hay perfumes en mi soledad;
nuevos aromas en mi corazón.
El computador trabaja dócil,
alegre y ágil, servicial y amigo
porque luce en su torre inteligente
lo que nunca le ofrecieron otras manos.

Para que el cuadro sea completo
sólo falta en esta humilde estancia
la presencia de la rosa principal.

jueves, 16 de agosto de 2012

Del libro "Las islas del pescador"


PEDAGOGÍA CÓSMICA

Mucho antes del primer Big Bang
sabía que te amaba.
Cuando la Tierra comenzó a poblarse
comprendí de qué manera.
En los umbrales del tercer milenio
con cuánta intensidad.

Cuando mueran los astros
y queden sólo restos de polvillo cósmico,
iremos de paseo por esas soledades
para enseñarte, amor, lo que es la eternidad.

miércoles, 15 de agosto de 2012

Del libro "Las islas del pescador"


OFERTA

La búsqueda infinita del poeta
o la fuerza del fauno
son cosas que puedo darte ya,
más tarde o nunca.
Si te gustan los barcos puedo darte el mar;
si la tierra, un continente entero.
Si prefieres la astronomía, todo el Sistema Solar,
aunque pensándolo bien,
te daría las dos terceras partes del universo.
Podría hasta ofrecerte un concierto de música secreta.
Puedo darte también el pensamiento
si te gusta la filosofía,
porque soy un hacedor de quimeras
y conozco la verdad del sueño.
Puedo abrir las puertas
de cualquier paraíso imaginado;
sé amansar el fuego,
hablar con los dioses o suprimirlos de un tajo.
Por eso te sugiero, amor,
aceptar lo que te ofrezco ahora
cuando respiro todavía con fuerza.
Mañana... no sé.
Mañana es algo que no puedo explicarte.
Dicen que es vacío... Que está lleno...
Que es la ilusión... La no-ilusión... La muerte.

Del libro "Las islas del pescador"


OCHO DE LAS TANTAS COSAS
QUE MI AMADA TIENE

La tersura de la arena bañada por la ola.
La frescura de los vientos sobre los litorales.
La fragancia de los sándalos heridos.
La ternura de una caricia imprevista.
El embrujo de la noche en Katmandú.
El dorado movimiento de la hoguera.
El sabor de las ostras en la miel.
La posibilidad del regocijo perpetuo.

martes, 14 de agosto de 2012

Del libro "Las islas del pescador"


MUJER CERRADA

El día es un placer y la noche también.
No hay que negar nada
a nuestras manos ávidas de la cosa amorosa.
Tu corazón cerrado a mi constante súplica,
tus oídos, tu boca.
¡Si al menos hubieses abierto un poco las piernas!

Del libro "Las islas del pescador"


NO ESCRIBIRÉ TU NOMBRE

Jamás escribí tu nombre, nunca lo escribiré
al respaldo de las bancas de los buses y parques,
de las sillas de los teatros,
tras la puerta de retretes públicos o privados,
sobre las mesas de las cafeterías,
servilletas y manteles de los restaurantes,
en el manubrio de la bicicleta
o en la parte superior de los espejos,
contra las paredes y muros de la ciudad,
sobre el cemento fresco de las calles,
entre las páginas del libro de filosofía
o en el lomo de los diccionarios,
en el cuaderno de notas de la universidad,
en la pasta del directorio telefónico
o en la guía de mi agenda personal.
Tampoco en la corteza de los árboles
y menos aún en la menuda arena
de la pequeña isla con que una vez soñáramos.
Para qué escribirlo en un lugar del mundo,
si está grabado indeleblemente en mi corazón.

domingo, 12 de agosto de 2012

Del libro "Las islas del pescador"


MI PEZ EN TUS REDES

Soy un mar lleno de peces para ti.
Echa tus redes.
Atrapa el más brillante.
No temas.
La profundidad de mis aguas no traiciona.
Es clara como el cielo azul.
Tómalo entre tus manos.
Acarícialo.
Aprisiónalo.
El temblor de su ansiedad agónica
será un canto de cisne ante tus ojos,
la vida que te ofrezco.
No lo dejes ahora.
Aprieta más.
Comparte sus espasmos.
Naufraga en mis corrientes.
Tus redes me alivian,
me dan la libertad de tu presidio.
Tus redes que deseo.
Tus ladronas redes que capturan
mi soledad, mi desazón, mi pez.

Del libro "Las islas del pescador"


LA SECRETARIA PERFECTA

Por razones de trabajo,
recién salido de la adolescencia
conocí hermosas y diligentes azafatas
(stewardesses o secretarias del aire).

Sobre los mares y en los puertos
fui atendido por otras no menos capacitadas
que hablaban varios idiomas
y realizaban sus labores con eficiencia admirable.
En embajadas y consulados del mundo
traté con damas cuya gentileza y alcurnia
serán difíciles de olvidar.

Al llegar a diferentes oficinas
de capitales y ciudades intermedias
fui atendido
por verdaderas representantes del gremio,
quienes detrás de sus modernos escritorios
me dijeron con elegancia y dulzura:
Buenos días, señor, ¿en qué podemos servirle?

Asimismo en los despachos
de ciertas dependencias militares
y algunas comunidades religiosas.
En los supermercados,
pomposos y medianos hoteles,
puestos de información,
centros comerciales,
agencias de viajes y en aeropuertos,
es decir,
en casi todas las organizaciones
donde un simple ciudadano como yo
puede necesitar algún servicio
con un mínimo de buena educación,
hallé siempre la sonrisa y el encanto
de una secretaria debidamente preparada.

Lo anterior para mostrar que la buena secretaria
puede estar en los sitios más inesperados,
con su discreción, amabilidad, pulcritud,
lealtad, dedicación, compañerismo,
responsabilidad y todo lo concerniente
a su imprescindible labor profesional.

Pero ahora que tengo la fortuna
de tratar frecuentemente contigo
en distintas horas y circunstancias del día,
por razones también de mi trabajo,
compruebo, lleno de satisfacción,
que lo vivido antes, siendo muy optimista,
es apenas una parte microscópica
de lo mucho que tú vienes haciendo
en esta oficina tan barroca y singular,
donde todos, hasta cierto punto,
dependemos de tus actividades.

Como si la jornada que realizas fuese poca
para sentir la necesidad de tu presencia
y el deseo inocultable de mirarte
con gratitud y alegría,
la vida resolvió –por ser lo justo–
darte lo que muchas mujeres no tuvieron
y anhelaron más allá de lo posible:
Una belleza vibrante y singular.